Baskonia

Demasiado tarde para el milagro

Armani Milan - Baskonia en directo: Euroliga 2017-18, online. /Daniel Dal Zennaro
Armani Milan - Baskonia en directo: Euroliga 2017-18, online. / Daniel Dal Zennaro

El Baskonia se queda en una reacción a medias en el último cuarto y cae ante el Armani Milán

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

Tenía que llegar una noche como la de este miércoles. En realidad, ya amenazaba con asomar durante los últimos duelos ganados sobre el filo en las canchas del Anadolu Efes y el MoraBanc Andorra. El Baskonia había evitado las llamas condenatorias en ambas plazas con una capacidad de resistencia encomiable en la recta final, pero se encontró en el Mediolanum Forum en el Armani Milán con la horma de su zapato. El conjunto azulgrana mostró su versión más desdibujada desde la llegada al banquillo de Pedro Martínez para trazar un lunar en su brillante trayectoria reciente de resultados. Pero incluso en una de sus noches más destempladas, el conjunto azulgrana trató de conjurar una reacción en el último cuarto que adquirió todas las trazas de un milagro.

Después de tocar fondo con una desventaja máxima en el marcador de 25 puntos en contra (85-60, minuto 32), los vitoriano lograron rehacerse para intentar tomar al asalto una cancha maldita en las últimas temporadas. Cerca estuvieron de conseguirlo, gracias a un parcial de 3-23 (88-83, minuto 38) que hacía frotarse los ojos a cualquiera ante la contemplación de un suceso casi irreal en comparación con todo lo visto desde el arranque del encuentro. Sin embargo, el Baskonia llegó tarde para el milagro. El amago de remontada, rotundo y meritorio, se quedó a medias. Sirvió para que la incertidumbre invadiera a los milaneses, pero los azulgranas llevaban tanta carga en contra que se quedaron sin red.

92 Armani Olimpia Milán

Theodore (12), Goudelock (15), Micov (12), Jefferson (7) y Tarczewski (5) -cinco inicial-, M'Baye (4), Gudaitis (10), Jerrells (15), Bertans (3), Cinciarini (2), Kalnietis (3) y Pascolo (4).

85 Baskonia

Vildoza (7), Janning (8), Timma (6), Shengelia (6) y Voigtmann (19) -cinco inicial-, Huertas (11), Beaubois (15), Kevin Jones (0), Poirier (10) y González (3).

Parciales
27-25, 22-12, 27-21 y 16-27
Árbitros:
Sasa Pukl (Eslovenia), Jakub Zamojski (Polonia) y Robert Vyklicky (República Checa). Eliminaron por faltas personales al local M'Baye y al visitante Timma.
Incidencias:
Partido correspondiente a la decimotercera jornada de la Euroliga disputado en el Mediolanum Forum de Milán ante 6.837 espectadores.

Mediaron un par de pérdidas de balón de un Luca Vildoza más consistente en el último cuarto, y de Rodrigue Beaubois, uno de los factores del renacer junto a Tornike Shengelia. Fueron detalles fatídicos que terminaron por enviar al Baskonia de cabeza al abismo justo cuando trataba de ejecutar una pirueta salvadora. Era demasiado pedir un nuevo regate a la lógica como el protagonizado ante el Anadolu Efes, una nueva resurrección venturosa para mantener ese halo protector de inmunidad que parecía indestructible.

La hazaña se le escapó de las manos al viajero azulgrana en dos minutos en los que el Armani Milán fue capaz de recomponer a tiempo una figura que se había paseado plena de fortaleza durante demasiados capítulos de un partido de resolución extraña, pero que terminó por premiar al equipo más consistente. Sin ser un dechado de robustez, el conjunto milanés impuso su ley en un duelo en el que afrontaba con serias emergencias clasificatorias. Los hombres de Pianigiani salieron de las cuerdas con un ejercicio de energía y efectividad liderada por una línea exterior dotada de una potencia de fuego de alta capacidad resolutiva. Andrew Goudelock y Curtis Jerrells fueron los grandes armadores del perímetro lombardo, equilibrados por el contrapeso interior de un notable Arturas Gudaitis. Enfrente, un Baskonia demasiado anónimo, escaso de fuelle y sin ese sello colectivo a ambos lados de la cancha tanto ha ayudado a reapuntalar su reputación en el mes y medio precedente. El cuadro milanés ganó por firmeza, pegada física y una mayor dosis de calidad bien aplicada. Tan solo su apagón en el último cuarto ensombreció su actuación.

Rotación mínima

Las victorias que sonreían en las últimas semanas al Baskonia corrían paralelas con ciertos síntomas de desgaste en un equipo que se ha visto obligado a hacer tabla rasa de un primer mes de competición nefasto para reinventarse a sí mismo y recuperar la senda correcta. Para colmo, Pedro Martínez también maneja una plantilla que, lejos de recuperar jugadores de la enfermería, ve cómo menguan sus efectivos. Jayson Granger es el último caído en batalla, el mismo que completaba un quinteto de convalecientes junto a Ilimane Diop, Patricio Garino, Jordan McRae y Rinalds Malmanis. Semejante plaga, reduce al máximo la rotación y obliga a todos a afinar al máximo su producción. Un equilibrio tan delicado terminó por hacerse añicos en territorio milanés. Luca Vildoza se vio obligado a tomar responsabilidades en la dirección de juego, con un rendimiento tan desigual como lógico.

Nada que reprochar a un argentino aún inmaduro que, a pesar de todo, trató de soltarse en el último cuarto cuando el partido comenzaba a decaer. Huérfano de la solvencia de Granger, tampoco es que el plantel vitoriano encontrara a un Marcelinho Huertas superlativos, aunque tampoco hubo opción de reproducir la brillantez interior de Vincent Poirier, dejando la excelencia en una lucha solitaria a cargo de Tornike Shengelia. En general, el Baskonia fue ayer un equipo de defensa cuarteada, que se mantuvo en el duelo durante un primer cuarto de fogosidad anotadora compartida por ambos rivales (27-25) para después contemplar cómo el Armani Milán tomaba las riendas del duelo en el segundo capítulo a partir de la verticalidad de Curtis Jerrells y la fría eficiencia de Vladimir Micov. El conjunto azulgrana llegó desfondado al descanso con un 49-37 en contra, buscó el punto y aparte en la salida del tercer cuarto a la voz de Shengelia (51-43, minuto 22) para después perder la brújula por completo hasta casi desaparecer. Cuando tocó fondo, su salto en busca de la salvación fue tan deslumbrante como improductivo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos