Con más fe que baloncesto

Con más fe que baloncesto

La explosión anotadora de Granger rescata al Baskonia de sus dudas para sumar un valioso triunfo de carácter

Iñigo Miñón
IÑIGO MIÑÓN

Rehabilitación en marcha. El Baskonia se lamió las heridas ante el Valencia Basket (78-74). Con más fe que baloncesto. No es poco, después de encadenar cuatro derrotas consecutivas entre evidentes síntoma de fatiga. Si ante CSKA, Real Madrid y Fenerbahce compitió bien hasta el desplome final, ayer lo hizo al revés. Intermitente en los tres primeros cuartos, caminando sobre el alambre durante muchos momentos; sólido y rocoso al final, más intenso en defensa, con fe y carácter para sacar adelante, aunque fuera a trompicones, un vibrante duelo de alternativas.

Sostenido por la jerarquía interior de Poirier hasta el descanso. Subido a lomos de Granger después. Otra buena noticia. El base uruguayo, condicionado por unas molestias en el tobillo, no estaba encontrando su juego en las últimas semanas y el equipo echaba de menos la energía de uno de sus jugadores más potentes. Fue solución ofensiva cuando el equipo caminaba a remolque de un Valencia acertado en el triple. Apostó Pedro Martínez por juntar a los dos bases en cancha y esta alternativa liberó al charrúa, que se desmelenó en la anotación para liderar la remontada vitoriana en un partido de final frenético. Supo sobrevivir el Baskonia para, si no recuperar sus mejores sensaciones, cortar esa mala racha que mermaba su confianza. Y, de paso, disipar el horizonte de la Copa del Rey.

78 Baskonia

Granger (20), Beaubois (11), Timma (2), Shengelia (9), Poirier (12) -cinco inicial-, Janning (10), Huertas (3), Garino (4), Voigtmann (4) y Kevin Jones (3)

74 Valencia

Van Rossom (15), Rafa Martínez (13), Doornekamp (4), Thomas (15) y Dubljevic (5) -cinco inicial-, Abalde (5), Pleiss (12), Erick Green (4) y Rudez (3

Árbitros
Antonio Conde, Jordi Aliaga y Pedro Munar. Sin eliminados
Incidencias
Partido correspondiente a la decimoquinta jornada de la Liga Endesa disputado en el Fernando Buesa Arena ante 9.741 espectadores

Mal segundo cuarto

Las imprecisiones marcaron el inicio de un partido rápido. Sin parones -la primera falta llegó hasta el minuto 5-, pero sin excesivo acierto. En ese escenario mandaba el Baskonia gracias al dominio interior de Shengelia y Poirier sobre Thomas y Dubljevic (15-10), pese a la oposición de Rafa Martínez en el bando ‘taronja’. La salida de Pleiss equilibró esa batalla. Muy superior el alemán a Voigtmann cuando se emparejó con su compatriota. Y el Valencia aprovechó la poca fluidez ofensiva vitoriana para igualar la contienda (15-16).

Ambos equipos se movían a impulsos y el marcador se mantenía nivelado hasta los últimos veinte segundos del primer cuarto (20-20), pero un ‘2+1’ de Huertas, una falta en ataque que la picardía del brasileño sacó a Green y un triple de pizarra de Janning cerraron el primer parcial con ventaja baskonista (26-20). Lo mejor, hasta ese momento, el resultado. No carburaba bien el conjunto azulgrana, pero sí lo suficiente para mandar en el electrónico del Buesa en busca de mayor calma y dinamismo en su juego.

En el segundo, la clave cambió de sitio. De dentro hacia fuera. En la zona seguía imponiendo su ley Poirier, que ejercía de pilar azulgrana, y la situación se nivelaba cuando los cambios ponían a bailar juntos a Pleiss y Voigtmann. Pero el Baskonia, muy intermitente y sin un patrón de juego colectivo, falló los seis triples que intentó y el Valencia atinó en cinco ocasiones desde los 6,75 metros. Y el duelo cambió de manos. Del mando azulgrana bajo el gobierno del pívot francés (32-26) al dominio naranja con un acierto perimetral liderado por Van Rossom y Rafa Martínez.

Y el tercero empezó parecido. Dio primero Beaubois, pero respondió Van Rossom desde la línea de tres. El Valencia seguía a lo suyo y el Baskonia no acertaba a jugar a remolque, sin más respuesta aparente que la acción individual. Con Shengelia difuminándose y Timma desaparecido. Y con la autoridad de Poirier menos vigente cuando Vidorreta le colocó enfrente a un entonado Pleiss. Las soluciones desaparecían. Cayó el conjunto vitoriano entonces en la precipitación. Cierta frustración incluso. Sensaciones cortadas con sendos triples de Beaubois y Janning (51-51), éste con cierta fortuna contra tablero, pero revividas con dos acciones del gigante alemán que devolvieron la ventaja al Valencia (51-57).

Dos bases reinan en el caos

Emergió entonces la figura de Granger, que se fue agigantando con los minutos. Cinco puntos suyos en los últimos suspiros del tercer cuarto llevaron el duelo igualado al último (56-57). Y ahí ganó el mayor deseo baskonista. Fue creciendo el conjunto vitoriano de la mano del charrúa, menos director y más ejecutor con Huertas en pista. Importante también en la defensa de Rafa Martínez. Y fue mermando el equipo valenciano conforme se apagaba su acierto exterior y flaqueaban las fuerzas de una rotación corta.

El choque, igualado a 64, entró en una fase de locura. Imprecisiones, tiros fallados y malas decisiones. Se contagiaron incluso los árbitros, sin un criterio claro a la hora de señalar infracciones. Salió mejor parado el Baskonia, ratificado al final por dos rebotes ofensivos de Poirier. Y ni siquiera una controvertida técnica a Beaubois, que dio un ‘3+1’ y posesión al rival con 78-72 -Doornekamp falló dos-, amenazó el triunfo vitoriano.

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