Euroliga

La apisonadora azulgrana se acerca a cuartos

Poirier intenta librarse de la defensa rival./Sergio Ros
Poirier intenta librarse de la defensa rival. / Sergio Ros

El Baskonia desarbola al Barcelona en el Palau con un último cuarto rompedor y acaricia el objetivo de los cruces continentales

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

Todavía no está certificada. Queda el sello definitivo, pero el Baskonia acaricia la clasificación para los cuartos de final de la Euroliga. Después de meses de escalada continua, los momentos de dudas y estancamiento han dado paso a un proceso de aceleración rotunda que no tuvo freno en el Palau blaugrana frente al Barcelona. Quinto triunfo consecutivo en el frente continental y la escuadra vitoriana que se queda a una sola victoria de asegurar su pase a cuartos de final. Dos triunfos de ventaja sobre un Maccabi bloqueado en la hora crítica de la fase regular y con el que hay cita en el Buesa Arena el próximo Jueves Santo. Se puede garantizar el pase ante la escuadra hebrea o incluso esperar a la última jornada con el Anadolu Efes en el escenario de Zurbano.

Más vale no dilatar demasiado la captura de un objetivo por el que los hombres de Pedro Martínez han peleado de manera incansable, aprendiendo las lecciones de la dura guerra continental para sacar lo mejor en el momento oportuno. De la amarga decepción de la Copa del Rey parece haber emergido un Baskonia más sólido, con un nivel de intensidad redoblado y capaz de profundizar en la propuesta de juego colectivo que trajo debajo del brazo Pedro Martínez cuando tomó el testigo de Pablo Prigioni a primeros de noviembre. En esta versión mejorada, todas las piezas suman. Si no es desde la brillantez del talento, lo hacen desde el esfuerzo y la atinada ejecución de las órdenes grupales. El Baskonia mantiene un paso marcial hacia los ‘play off’ e incluso está todavía en disposición de pelear por un escalón por encima del octavo puesto en el que ahora se mantiene. Su calendario le anima a un esfuerzo suplementario para intentar atrapar al Zalgiris o al Khimki, ambos con un solo cuerpo de ventaja sobre los vitorianos, pero con dos jornadas finales con rivales muy comprometidos.

73 Barcelona

Heurtel (8), Jackson (8), Koponen (21), Claver (-), Oriola (15) -equipo inicial- Diagne (-), Pressey (8), Ribas (6), Moerman (5) y Navarro (2).

86 Baskonia

Vildoza (3), Beaubois (11), Garino (8), Voigtmann (17), Poirier (15) -equipo inicial-, Diop (2), Shengelia (12), Granger (4), Janning (4) y Timma (10).

parciales.
16-16, 24-27, 18-20 y 15-23.
árbitros.
Christodoulou (Grecia), Ryzhyk (Ucrania) y Zamojski (Polonia). Sin eliminados.
incidencias.
partido correspondiente a la jornada 28 de la Euroliga disputado en el Palau Blaugrana ante 4.564 espectadores.

Más allá de posiciones, el Baskonia se siente fortalecido, aunque, de verse incluido entre los elegidos, le esperará una atmósfera aún más exigente en los cruces por alcanzar la Final Four de Belgrado. De momento, liquidó este viernes a un Barcelona mermado por las bajas de Adam Hanga, Rakim Sanders, Sasha Vezenkov y Ante Tomic. Sufrió para mantenerse estable ante el espíritu guerrero del vigente campeón copero, pero terminó por hallar el botón de encendido de la apisonadora en un último cuarto rompedor.

Montaña rusa

El Baskonia aprovechó un arranque errático del Barcelona para abrir brecha con un 5-10 mediado el primer cuarto. Pesic optó por Phil Pressey para elevar la temperatura defensiva y poner en aprietos a Luca Vildoza. El movimiento surtió efecto y el conjunto blaugrana recuperó posiciones para someter al visitante vitoriano a una constante montaña rusa. Equilibrado el marcador al cierre del cuarto inicial (16-16), el equipo de Pedro Martínez pisó el acelerador en el inicio del segundo capítulo con un parcial de 0-7 de inicio liderado por un Janis Timma en conexión plena (16-23, minuto 12). El técnico serbio apostó por un quinteto en cancha de talla baja y el Barcelona volvió a agarrarse al encuentro de la mano de la efervescencia anotadora de Petteri Koponen.

Los azulgranas alcanzaban el descanso con un 40-43 a favor pero también con una incomodidad manifiesta ante el carácter belicoso de un rival inasequible a las bajas. El Baskonia se ajustó el mono obrero durante un tercer cuarto en el que se vio abandonado por el acierto triple. La consistencia de Patricio Garino y de Tornike Shengelia y los chispazos de Rodrigue Beaubois ayudaron al Baskonia a navegar sin apenas luces de posición. Sacaba la cabeza con un 58-63 para al fin asestar el golpe de gracia con un parcial de 0-14 en el inicio del cuarto final (58-77, minuto 35). Vincent Poirier penetraba en las debilidades interiores del Barcelona, Janis Timma se convertía en un arma multidisciplinar y el Baskonia rendía el Palau para proseguir su magnífica ascensión.

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