Baloncesto

El Baskonia alcanza el oasis

Shengelia y Anosike luchan por la posición./Jesús Andrade
Shengelia y Anosike luchan por la posición. / Jesús Andrade

El equipo azulgrana aparca los últimos sinsabores continentales para asegurar su pasaje para la Copa del Rey y derriba de forma contundente a un Real Betis inofensivo

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

El Baskonia estará en la Copa del Rey que se disputará en Gran Canaria entre el 15 y el 18 de febrero. Otro escenario hubiera sido una auténtica hecatombe. El club vitoriano permanece fiel a una cita cuya clasificación supone un objetivo mínimo. El pasaje a tierras insulares quedó validado en la última jornada de la primera vuelta tras la contundente victoria del equipo azulgrana sobre el Real Betis en un Buesa Arena convertido en un refugio tras los sinsabores continentales.

La atmósfera de pesimismo que quedó flotando el pasado viernes después de la derrota ante el Armani Milán quedó diluida tras garantizar el salvoconducto copero. El equipo de Pedro Martínez resolvió por la vía rápida su compromiso liguero con la presencia de ánimo suficiente como para no meterse en problemas. No hubo drama y tampoco fue necesario mirar a otras canchas en busca de un salvavidas. Se cumplió el pronóstico más previsible cuando se cruza un equipo de Euroliga con el último clasificado de la competición doméstica en casa del primero.

94 Baskonia

Granger (4), Janning (15), Timma (15), Shengelia (22) y Poirier (2) -cinco inicial-, Huertas (2), Vildoza (2), Beaubois (12), Kevin Jones (13), Voigtmann (3), Diop (2) e Iván Martínez (2).

70 Real Betis

Franch (3), Nelson (7), Schilb (9), Kelly (13) y Anosike (10) -cinco inicial-, McGrath (2), Iván Cruz (8), Mikel Uriz (4), Alfonso Sánchez (2), Zagorac (10) y Golubovic (2).

parciales.
21-12, 25-10, 25-24 y 23-24.
árbitros.
Emilio Pérez Pizarro, Luis Miguel Castillo y Javier Torres. Sin eliminados.
incidencias.
Partido correspondiente a la decimoséptima jornada de la Liga Endesa disputado en el Fernando Buesa Arena ante 8.944 espectadores.

La reserva de energía de los vitorianos fue, en esta ocasión, más que suficiente. También ayudó lo suyo la manifiesta debilidad de un Real Betis que mira la clasificación ACB desde el subsuelo más profundo, que cumplió con su visita a la capital alavesa como si fuera un incómodo trámite. Obligado por el calendario, pero sin demasiado espíritu competitivo. Los baskonistas sometieron de forma autoritaria a su rival de la mano de un Tornike Shengelia siempre presente, con las ráfagas anotadoras de Matt Janning y Rodrigue Beaubois y un grado de energía defensiva suficiente como para ahogar a un Real Betis enfermo. Hubo minutos de confianza para Marcelinho Huertas, que solo se permitió alguna pérdida de balón cuando el choque estaba encauzado de manera plena. Se dio un reparto de minutos entre los tres bases y Pedro Martínez abrió el abanico de rotaciones interiores con una mayor presencia de Ilimane Diop. Sin Patricio Garino, no hubo problemas detectables en el puesto de alero, aunque Janis Timma necesitó de seis intentos para anotar su primer triple. Incluso Iván Martínez disfrutó de los últimos minutos de juego para anotar la última canasta del encuentro entre el aplauso de la grada del Buesa Arena.

Un rival sin alma

Apenas se detectó pulso en el conjunto sevillano, con serios problemas para encontrar el acierto mínimo en el puñado de lanzamientos librados que le concedió al anfitrión mientras las distancias en el marcador todavía eran salvables. El guión previsto avanzó sin alteraciones durante una primera parte en la que el Baskonia abrió distancias sin freno para enterrar a su oponente. Eso sí, durante muchos momentos de la segunda mitad volvió esa escuadra azulgrana poco cuidadosa en la circulación de balón, capaz de acumular pérdidas en situaciones comprometidas. Fue una herromagia que no comprometió el dominio vitoriano, aunque sirvió para recordar que hay problemas que persisten en el juego azulgrana, maquillados este domingo por la inferioridad del rival pero que pueden ser letales ante un equipo con mayores recursos e instinto castigador. El Baskonia incurrió en doce pérdidas de balón a lo largo de toda la segunda parte, transmitiendo la sensación de que vivía del control impuesto en los dos primeros cuartos.

El conjunto azulgrana pareció arrastrar la dura resaca de la derrota ante el Armani Milán en los minutos iniciales del choque ante el Real Betis. El conjunto sevillano obtuvo una primera ventaja (2-7, minuto 3) que añadía cierta incertidumbre al choque. Fue un espejismo fugaz. Tornike Shengelia acudió de inmediato al rescate. Sumó los primeros siete puntos de su equipo y cedió el testigo a un Matt Janning inspirado. Un parcial de 10-0 permitió a los azulgranas agarrar del timón del choque de manera firme y provocar el primer tiempo muerto de Óscar Quintana (12-7, minuto 6).

Aceleración azulgrana

El ímpetu inicial de los visitantes quedó hecho añicos ante un Baskonia ya dispuesto a acelerar a fondo. Matt Janning y Tornike Shengelia mantuvieron una buena producción ofensiva, Vincent Poirier anulaba atrás a Anosike, Janis Timma buscaba sin éxito el acierto desde más allá de la línea de 6,75 y Beaubois cerraba el primer cuarto con un triple que colocaba el 21-12. El escolta francés alimentó la tormenta en ataque en el arranque del segundo acto con siete puntos consecutivos que llevaban su firma.

El alero letón logró al fin abrir el filón de la puntería y el Baskonia despegaba de manera definitiva sin posibilidad de que el Real Betis encontrara respuesta. El segundo capítulo se resolvió con un parcial de 25-10 que puso el 46-22 en la pausa del descanso. El Baskonia siguió apretando en el tramo inicial del tercer cuarto mientras los hispalenses sacaban a pasear la bandera blanca. Consciente de su dominio total, la escuadra azulgrana se dio una tregua. Saciada su sed, se acomodó en un oasis de tranquilidad con el objetivo cumplido. Como quien guarda fuerzas a la espera de veladas mucho más comprometidas que están a la vuelta de la esquina.

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