Baskonia

Colapso ante el campeón

Granger busca una canasta en el partido ante el Fenerbahce. /B. Castillo | J. Andrade
Granger busca una canasta en el partido ante el Fenerbahce. / B. Castillo | J. Andrade

El Baskonia sufre un frenazo en seco ante la solidez granítica de un Fenerbahce autoritario

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

La cancha de baloncesto convertida en un mapa de trampas continuas en la que la falta el oxígeno y los espacios libres, donde no hay manera de encontrar un pasillo libre para correr o un mínimo triángulo de pases que propicien un lanzamiento mínimamente cómodo. Este fue el campo de batalla en el que convirtió el parqué del Buesa Arena el Fenerbahce en su visita a Vitoria. Si era cuestión de romper con la tradición negativa de los últimos años en el coliseo azulgrana, el vigente campeón de la Euroliga se empleó a fondo para hacer borrón y cuenta nueva. El Baskonia sintió cómo los frenos chirriaban con estrépito para ver rota su racha de cinco triunfos consecutivos. Su motor quedó parado y echando humo después de ser superado por el rodillo de un Fenerbahce de nivel superior, dominante a partir de una defensa gobernada por el músculo de una plantilla bien armada, pero también en perfecta sincronía. Fue el mecanismo letal que anuló al Baskonia, el mismo que convirtió la noche en un trago indigesto para lanzadores exteriores como Rodrigue Beaubois o Matt Janning, que anuló la habitual verticalidad de Jayson Granger y que bajó la producción general de los interiores azulgranas. A partir de ahí, paso al gobierno de Kostas Sloukas, al virtuosismo de Brad Wanamaker o James Nunally y el dominio sin respuesta de Jan Vesely bajo los aros.

69 Baskonia

Granger (6), Janning (-), Timma (10), Malmanis (5) y Poirier (4) -cinco inicial-, Shengelia (13), Huertas (10), Beaubois (10), Voigtmann (3) y Kevin Jones (8).

83 Fenerbahce Dogus

Wanamaker (11), Nunnally (16), Datome (14), Vesely (10) y Duverioglu (8) -cinco inicial-, Mahmutoglu (-), Sloukas (14), Guduric (2), Melli (10), Thompson (-) y Muhammed (-).

Parciales
25-15, 12-26, 14-25 y 18-17
Árbitros
Luigi Lamonica (Italia), Sreten Radovic (Croacia) y Matej Boltauzer (Eslovenia). Sin eliminados.
Incidencias
Partido correspondiente a la décima jornada de la Euroliga disputado en el Fernando Buesa Arena ante 11.213 espectadores.

Llegó el autoritarismo turco para hacer redescubrir al conjunto azulgrana la vulnerabilidad. Así se juega en la clase alta de la Euroliga, con un nivel de agresividad desbordante, que casi sacrifica la acumulación de faltas a costa de mantener al oponente en una incomodidad continua. La armonía y la circulación de balón que se había convertido en uno de las señas del equipo vitoriano desde la llegada de Pedro Martínez saltaron por los aires. El Baskonia fue este jueves un equipo demasiado inestable y tembloroso mientras era zarandeado por la tormenta que desató el Fenerbahce a partir del segundo cuarto. Se manejó en un agobio constante que terminó por ver cómo el rival cegaba su manantial de juego. Los azulgranas chocaron contra un muro y salieron malparados. Sumidos en el descontrol, desquiciados y conquistados por un rival superior.

Arranque esperanzador

El Baskonia tapó sus despistes iniciales en el rebote con un acierto sobresaliente en el primer cuarto. La puntería triple volvió a ser de nuevo su gran punta de lanza ofensiva para marcar territorio con un 25-15 al cierre de los diez primeros minutos tras un parcial de 11-0. El Fenerbahce tardaba en ajustar su juego, pero respondió de manera autoritaria desde la defensa. La escuadra turca logró romper la sincronía azulgrana en la ejecución del ‘pick and roll’ y supo aprovechar varias situaciones de balance defensivo mal llevadas por parte de los hombres azulgranas en cancha. Jan Vesely se convirtió en la gran tortura interior y un parcial de 0-8 confirmó la recuperación de los hombres de Obradovic (29-28, minuto 16). Los turcos redujeron la talla de su quinteto y ganaron dinamismo en su juego de ataque. El Baskonia flaqueó en la contención del ‘uno contra uno’, una grieta por la que se abrieron paso Nunally y Sloukas. El rebote caía del lado otomano de manera clara y los vitorianos acumulaban pérdidas de balón que convertían su baloncesto en un marasmo.

Los azulgranas dejaban atrás las sensaciones iniciales de dominio para encajar un doliente parcial de 12-26 en el segundo cuarto que les llevaba al descanso con un 37-41. Se imponía la rectificación inmediata, pero la reacción no llegó. El Fenerbahce supo dar solidez a su apuesta al tiempo que la calidad de Nunally y Sloukas comenzaban a aflorar en medio de un coro defensivo que seguía hiriendo los tímpanos azulgranas. La escuadra turca continuó abriendo brecha de manera implacable mientras el Baskonia se perdía en el desacierto y comenzaba a engrosar su colección de desajustes atrás.

Cada acción ofensiva del base que dejó el Pireo para abrazar a orillas del Bósforo del decálogo de Zeljko Obradovic era una saeta para el sistema de contención vitoriano. La firma de Sloukas llevaba el 2+1 que abriría el parcial de 2-11 en los minutos finales de tercer cuarto que darían profundidad a la tumba local (51-66, minuto 30). Entre medias, una antideportiva de Tornike Shengelia que le mandaría al banco para no volver a la cancha y la sensación general de que el Baskonia no encontraba manera de subir a ese pedestal sobre el que se acomodaba el Fenerbahce. Ni un triple con el que llenar la cantimplora con la que cruzar el desierto, ni una sola acción atinada que permitiera una sola canasta fácil o un momento de liberación al contraataque. El Baskonia parecía jugar sobre una baldosa, alborotado y en desorden continuo. Los límites los marcaba el conjunto otomano de manera inflexible, sin dar un soplo de vida al equipo de Pedro Martínez.

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