El Baskonia y el Fuenlabrada, los únicos clubes ACB pendientesde cerrar el cupo de formación

La marcha de Sedekerskis reabre un capítulo que parecía cerrado y que se suma a la búsqueda de un ala-pívot.
La marcha de Sedekerskis reabre un capítulo que parecía cerrado y que se suma a la búsqueda de un ala-pívot. / Igor Aizpurur

Los azulgranas deben reponer la cesión de Sedekerskis con un nuevo efectivo en un mercado escaso a estas alturas de verano

CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

Toda plantilla ACB con diez, once o doce jugadores debe contar con un mínimo de cuatro baloncestistas de formación. Es la norma que impone la máxima competición española en su marco de contratación y que acostumbra a traer de cabeza a todos los directores deportivos. El Baskonia realizó los movimientos adecuados durante el mercado estival para liberarse de este problema, pero la tardía marcha de Tadas Sedekerskis, cedido al San Pablo Burgos, reabre un capítulo que parecía cerrado y que se suma a la búsqueda de un ala-pívot que cierre el juego interior.

El cupo de formación vuelve a tener una plaza vacante que la entidad de Zurbano debe reponer. Falta un jugador que sumar a los de Ilimane Diop, Tornike Shengelia y Jayson Granger para cumplir con la normativa. El mercado había ido sobre ruedas para el Baskonia en este apartado después de lograr la renovación del contrato del georgiano, contar con la continuidad del pívot senegalés y lograr hacerse con los servicios del timonel uruguayo. Sobre este esquema, incluso la rescisión del contrato de Rafa Luz, también con rango de cupo de formacion, parecía una decisión con cierta lógica deportiva. Sedekerskis era el complemento pero la prioridad de que el joven jugador dé un paso atrás para ganarse minutos en un equipo con ambiciones menores devuelve al Baskonia al mercado.

El problema es que, a falta de un mes para el inicio de la temporada 2017-18, el club azulgrana se ve obligado a zambullirse en un mercado en el que apenas hay opciones de peso libres. La perspectiva de contratar ahora un jugador ‘nacional’ supone un problema mayúsculo. No en balde, dieciséis de los dieciocho clubes de la Liga ACB ya tienen cubierto el cupo de formación, ya sea con el número mínimo de cuatro efectivos o incluso con alguno más. Los dos con este deber aún pendiente son el Baskonia y el Fuenlabrada.

No deja de resultar paradójico que ambos clubes compartan necesidades en este aspecto y la razón se llama Rolands Smits. El polivalente letón, capaz de actuar de alero y de ‘cuatro’, es uno de los cupos de formación con mejor futuro de la ACB a sus 22 años. Club vendedor por naturaleza, el ‘Fuenla’ mantuvo en las últimas semanas conversaciones tanto con el Baskonia como con el Barcelona para negociar un traspaso. El club madrileño escuchó propuestas llegadas desde Vitoria, pero el interés baskonista se fue enfriando para ceder todo el terreno a los culés. El Barcelona incluso alcanzó un acuerdo verbal con el modesto equipo del extrarradio madrileño por la venta de Smits a cambio de una compensación y el compromiso de mantenerlo en su club de formación como cedido la próxima temporada. Sin embargo, no hubo rúbrica final por diferencias en la forma de pago de la comisión que debía embolsarse el agente de Smits.

Smits y su cláusula

A estas alturas, el traspaso del letón al Barcelona es una operacion rota, una situación que, hasta el momento, tampoco ha reavivado el interés del Baskonia, según confirman a este periódico fuentes de toda solvencia. Es más, tras el confuso desenlace de las negociaciones con el Barcelona y el agente de Smits, la predisposición del Fuenlabrada a desprenderse del letón también ha girado hasta entornar la puerta de salida. Ahora, pedir precio por Smits equivale a remitirse a la cláusula de rescisión que contempla su contrato, una cantidad ligeramente superior a 700.000 euros. Hace semanas, el ‘Fuenla’ estaba dispuesto a rebajar sensiblemente esta cifra, pero no una vez inaugurado septiembre.

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