Baskonia

Empuje destructor

El baskonista Poirier sigue la trayectoria del balón./Igor Aizpuru
El baskonista Poirier sigue la trayectoria del balón. / Igor Aizpuru

El Baskonia niega el milagro a un Fuenlabrada empequeñecido y prosigue su cadencia de demolición a la espera de la llegada del Maccabi

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

El Fuenlabrada se ha ganado con todo merecimiento el cartel de equipo revelación de la temporada en la Liga ACB. Sin embargo, el actual Baskonia no parece dispuesto a conceder milagros en su propio feudo. Ni siquiera en el cierre de la semana extenuante, con doble ración de duelos de Euroliga y con la tensión y el cansancio acumulados en la escalada hacia los puestos de ‘play off’ en la contienda continental. Convertido en poder emergente en Europa, el conjunto azulgrana no descuida sus obligaciones domésticas. Fiel al estilo arrollador de los últimos encuentros, ha pasado por encima de un ‘Fuenla’ que la semana pasada había tomado al asalto el Martín Carpena malagueño, pero que en el Buesa Arena se ha sentido disminuido e impotente ante la letal pegada vitoriana.

En este caso, no ha habido desatención ni relajación que equilibraran la diferencia teórica entre ambos equipos. El Baskonia ha sumado su octava victoria consecutiva en la Liga ACB para moverse del cuarto puesto hasta alcanzar el segundo escalón, su gran objetivo de aquí al cierre de la fase regular. Lo ha hecho ante uno de sus inmediatos perseguidores en la tabla, al que ya saca dos triunfos de diferencia más el ‘basket average’, recuperado en el choque de Zurbano. Los vitorianos siguen haciendo los deberes con letra firme en la ACB en busca de la mejor posición para unos ‘play off’ por el título liguero todavía lejanos.

95 Baskonia

Granger (4), Janning (8), Timma (8), Voigtmann (12) y Diop (8) -cinco inicial-, Beaubois (11), Poirier (15), Vildoza (7), Shengelia (15), Garino (7) y Malmanis (-).

63 Montakit Fuenlabrada

Vargas (2), Popovic (12), Eyenga (5), Smits (13) y Olaseni (-) -cinco inicial-, Rupnik (8), Cruz (7), O'Leary (5), Llorca (2), Karnowski (6) y Llorente (3).

parciales.
22-14, 28-13, 23-17 y 22-19.
árbitros.
Carlos Peruga, Francisco Araña, Raúl Zamorano. Eliminaron a Diop por faltas personales (min. 39).
incidencias.
Partido correspondiente a la vigésima cuarta jornada de la Liga Endesa disputado en el Fernando Buesa Arena ante 9.255 espectadores.

El Buesa Arena ha vivido otra de esas tardes dominicales de placidez y disfrute con las pulsaciones en estado de reposo. Momentos para degustar un equipo que planea sobre una ola de confianza, capaz de facturar un baloncesto de alto compromiso comunitario. Es la fuerza del grupo, la misma en la que apenas hacen mella las intermitencias de un virtuoso como Rodrigue Beaubois, la que permite a un referente como Tornike Shengelia recuperar su mejor versión tras el breve parón debido a su lesión muscular. Salvadores en tantas batallas del crudo invierno, el escolta galo y el capitán azulgranas se sienten más acompañados que nunca en un Baskonia que sabe a primavera floreciente.

El entramado parece mantenerse firme incluso sin la participación de un veterano Marcelinho Huertas mientras Luca Vildoza prosigue con sus lecciones de aprendizaje, siempre apoyado en cancha por sus compañeros y desde el banquillo por un Pedro Martínez que sabe que es tan meritoria la progresión de su equipo como cierto el hecho de que en toda autopista triunfal le acaban llegando las curvas.

Máquina de demolición

Un Maccabi presionado y convertido en dinamita inestable y peligrosa visitará el próximo Jueves Santo el Buesa Arena, donde ahora mora una auténtica máquina de demolición dispuesta a sellar cuanto antes su pase a los cuartos de la Euroliga. Mientras espera la llegada de los hebreos, el Baskonia ha mantenido perfectamente engrasada la máquinaria de destrucción para aplicarla sin piedad ante el Fuenlabrada. No ha dado pie ni a un solo momento de comodidad a los madrileños en un encuentro que ha arrancado sobre un guión previsible.

La fortaleza mostrada en el último cuarto del Palau el pasado viernes se ha trasladado al primer cuarto del duelo en el Buesa Arena. Tras seis minutos disputados, el cuadro vitoriano ya manejaba una primera ventaja visible de 11-5. El ‘Fuenla’ no encontraba manera de frenar el dominio interior de un Johannes Voigtmann bien surtido de balones cerca del aro. Dispuesto a no sobrecargar de esfuerzo a sus hombres, Pedro Martínez ha comenzado a realizar relevos hasta variar todo su quinteto inicial antes del cierre del primer cuarto. Para entonces, sus jugadores dominaban el marcador con un 22-14 que iría ampliándose en los minutos posteriores. La irrupción de Vincent Poirier endureció aún más la predisposición defensiva azulgrana y otorgó otro faro interior en ataque de efectos devastadores.

Una roca gala

El momento de solidez que vive el poste francés permite explicar muchas cosas en la progresión reciente del Baskonia. Él es la roca que permite liberar a Johannes Voigtmann hacia la posición de ‘cuatro’ sin que la estructura se resienta. Su dominio reboteador y su contundencia como finalizador lo convierten en un socio de primera en cualquier asociación con otro compañero. De su mano ha despegado el Baskonia en un segundo cuarto de pulsión constante que ha desarbolado las fuerzas del Fuenlabrada, ayudado por un Tornike Shengelia ya presente en el juego sin estridencias y con una alta productividad. Tras el empuje de los dos interiores, el paisaje recurrente de seriedad atrás y poderío común. El 50-27 brillaba en el luminoso al descanso. El Baskonia ha continuado con su maniobra de derribo durante toda la segunda parte. Un tanto más relajado, pero con el nivel mínimo suficiente como para no dejarse llevar.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos