El Baskonia sigue postrado

Shengelia penetra en busca de anotación. /Efe
Shengelia penetra en busca de anotación. / Efe

Pierde el hilo de su mejora tras el descanso, cede ante el Brose y agrava su posición continental

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

Un arduo trabajo le espera a Pedro Martínez a partir de este sábado, cuando dirija en su primer entrenamiento a un Baskonia recién aterrizado de su expedición alemana y con una nueva derrota en un casillero que le hunde en el fondo de la tabla continental. El catalán toma las riendas de un equipo desorganizado y errático al que cada vez le queda menos margen de error en el frente europeo. El trazado en la Liga ACB aún es perfectamente rectificable, pero situarse con un pleno de cuatro derrotas en la máxima competición europea poco menos que obliga al Baskonia a una resurrección inmediata y constante para no convertir su transitar en un viaje a ninguna parte.

78 Brose Bamberg

Hickman (9), Nikolic (-), Hackett (8), Rubit (8), Radosevic (12) -cinco inicial-, Staiger (12), Mitrovic (4), Lo (11), Taylor (1) y Dorell Wright (13).

72 Baskonia

Granger (17), Beaubois (14), Timma (2), Shengelia (8), Diop (4) -cinco inicial-, Voigtmann (4), McRae (5), Janning (-), Poirier (6), Huertas (12) y Garino (-).

Parciales
17-17, 18-15, 25-19 y 18-21
Árbitros
Radovic, Sreten (Croacia), Latisevs, Olegs (Letonia) y Van Den Broeck, Nick (Bélgica).
Incidencias
Partido correspondiente a la cuarta jornada de la Euroliga disputado en el Brose Arena de Bamberg (Alemania) ante 6.150 espectadores.

En la bella ciudad de Bamberg, el conjunto azulgrana volvió a demostrar que sigue siendo incapaz de descifrar el secreto de ganar un partido. También es cierto que en la fulminante transición entre la renuncia de Pablo Prigioni tras el correctivo del pasado miércoles ante el Valencia Basket y el choque de ayer, apenas había tiempo para modificar hábitos y recomponer un ánimo golpeado por la concatenación de acontecimientos que han alumbrado el cambio en la jefatura del banquillo. Lo intentó Sergio Valdeolmillos, interino fugaz al frente de la desorientada tropa azulgrana hasta la toma de posesión de Pedro Martínez, pero no hay antídoto milagroso ante males mayores.

Es innegable que el Baskonia mostró algún síntoma de mejoría, que fue capaz de mantenerse en partido en una primera parte correcta. Pero también es cierto que el Brose Bamberg tomó con firmeza el timón del encuentro tras el descanso para ejercer un dominio que colapsó a los vitorianos. El orden y el acierto triplista de los alemanes mantuvo al Baskonia a raya, con desventajas cortas en el marcador y salvables si su estado de postración no fuera tan marcado. Al final, el cuadro azulgrana tiró casi siempre por la vía de la iniciativa individual, con Jayson Granger como capataz principal pero sin un sustento claro en su juego colectivo a ambos lados de la pista.

Siempre sobre el alambre

No quedó desfigurado el plantel dirigido por Valdeolmillos ante un rival que acostumbra a cocinar sus partidos a fuego lento. Sin embargo, sí transmitió esa incómoda sensación de caminar siempre sobre el alambre, inseguro y con una tendencia perniciosa a escorarse hacia el vacío. Tal y como ha sucedido desde el inicio de temporada, el Baskonia volvió a moverse a impulsos, sin un patrón claro de cómo hacer las cosas y con la inconstancia como sello. El bloqueo en su juego sigue presente, con un problema añadido. Aquella confianza ciega en la calidad ofensiva con la que partía en el arranque de curso es un simple recuerdo.

El plantel azulgrana dio muestras de cierta voluntad de rehabilitación cuando fue capaz de generar una circulación de balón intensa, especialmente durante los dos primeros cuartos de encuentro. Las óptimas finalizaciones de Beaubois ayudaron a ganarse la primera ventaja clara (10-17, minuto 8). Una mayor prestancia defensiva también contribuía a mostrar a un Baskonia más dispuesto, aunque le penalizaba su escasa efectividad triplista. Fue justo el ingrediente que aplicó el Brose Bamberg para comenzar a minar la confianza visitante en el segundo cuarto.

Las ráfagas de Maodo Lo y de un devastador Lucca Staiger permitieron a los teutones mirar de frente a un Baskonia que, mal que bien, lograba alcanzar el descanso sin sufrir caídas pronunciadas (35-32). La distancia era corta, pero este Baskonia se acatarra con cualquier brisa. Dos triples consecutivos de Daniel Hackett y Ricky Hickman en el inicio del tercer cuarto alimentaban los miedos (41-32, minuto 22).

A tirones

El Brose Bamberg encontraba una cuña para comenzar a quebrar el ánimo de un Baskonia que seguía con incomparecencias clamorosas como las de Janis Timma o Johannes Voigtmann, espoleado casi exclusivamente por la decisión y la puntería de Jayson Granger y que encontraba en Tornike Shengelia una versión más terrenal que en anteriores choques. Un triples del uruguayo y una posterior acción de 2+1 del debutante McRae reanimaron al Baskonia (53-51, minuto 28), pero los bandazos volvieron a golpear una estructura frágil.

La cuarta personal de Ilimane Diop y el castigo de una técnica al escolta de Savannah se intercalaron con otra batería de triples locales que permitieron al Brose cerrar el tercer capítulo de nuevo destacado (60-51). Volvió a la carga el cuadro azulgrana, pero casi siempre en primera persona del singular y sin endurecer su entramado defensivo. Granger flaqueó en su acierto y tomó el testigo Huertas, que llegó a liderar otro acercamiento (69-64, minuto 35). El conjunto alemán sí fue capaz de mantener el equilibrio necesario y, tras algún despiste en los instantes finales, logró llevar a buen puerto el choque mientras los azulgranas volvían a desfallecer en la orilla.

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