Euroliga

Un relato incompleto

Granger, durante el partido disputado en Moscú. /Euroliga
Granger, durante el partido disputado en Moscú. / Euroliga

El Baskonia paga su desconexión en el arranque del último cuarto para ceder ante un implacable CSKA al que había sabido plantar cara

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

Moscú y la cancha del CSKA no aceptan versiones incompletas. El visitante que quiera rendir semejante plaza debe bordar la perfección y, a poder ser, cruzar los dedos para que el anfitrión también muestre su perfil más humano. El Baskonia se ha empleado de manera voluntariosa para resolver el enigma que mantiene el Megasport Arena como el recinto más hermético de la Euroliga. Se sintió dominante durante algunos intervalos de los tres primeros cuartos, supo plantar cara a un CSKA que ejerce de líder intratable de la competición pero terminó por caer al precipicio en un último cuarto en el que entró con el peor pie posible.

La lógica terminó por impactar en plena cara del Baskonia. El equipo apeado en el primer turno de la Copa del Rey se esforzó por pasar página para intentar dar la sorpresa en el territorio más hostil de la máxima competición continental. No hubo pie al milagro. La carrera hacia el tren del ‘play off’ mantiene al plantel de Pedro Martínez rezagado y obligado a buscar nuevas oportunidades para intentar recortar distancias.

Números y sensaciones

El margen de error sigue siendo escaso con siete jornadas todavía por delante. Los números aún conceden opciones al Baskonia. Otra cuestión son las sensaciones, que le llevan a golpearse contra ese techo que marcan escuadras de la talla del CSKA. La nobleza sigue teniendo sus dudas para otorgar un espacio en su seno a una escuadra con sus correspondientes carencias estructurales cuando se trata de encarar duelos ante rivales de alto voltaje. Sucedió en la cancha del Panathinaikos, se reprodujo en las jornadas coperas ante el Barcelona y se mantuvo la dinámica este jueves frente al coloso moscovita.

93 CSKA

De Colo (8), Higgins (14), Kurbanov (11), Antonov (5) y Hines (8) -cinco inicial-, Rudd (-), Vorontsevich (8), Rodríguez (17), Clyburn (19), Fridzon (-) y Khryapa (3).

86 Baskonia

Granger (26), Janning (10), Garino (3), Shengelia (12) y Diop (2) -cinco inicial-, Vildoza (3), Timma (-), Voigtmann (8), Huertas (-), Beaubois (12) y Poirier (10).

Parciales:
20-25, 26-24, 25-21 y 22-15
Árbitros:
Luigi Lamonica (Italia), Matej Boltauzer (Eslovenia) y Mehdi Difallah (Francia). Eliminaron por faltas personales al visitante Janning (min. 34).
Incidencias:
Partido correspondiente a la vigésima tercera jornada de la Euroliga disputado en el Megasport Arena de Moscú ante 8.712 espectadores.

Mientras, se queman etapas con un problema claro en el puesto de base. Marcelinho Huertas se hunde sin reacción, Luca Vildoza trata de dar la talla con el peso de su inmadurez a cuestas y Jayson Granger basa su consistencia principalmente en su producción anotadora. El timón no es el único foco de preocupación. Durante el duelo en tierras rusas, resultó sintomático que Rinalds Malmanis quedara anclado al banquillo.

El joven letón puede que resulte un remache escaso para duelos de máxima intensidad mientras que Pedro Martínez apostó por hacer incluir en cancha a sus tres ‘cincos’ en diferentes variantes interiores. El técnico azulgrana inicia un camino de retoques en la pintura. Como quien ya no espera nuevas caras después de la salida de Kevin Jones. Al final, la existencia entre gigantes tiene sentido con Tornike Shengelia y Rodrigue Beaubois, aunque es precisa una mayor constancia en otros referentes de la plantilla vitoriana. En Moscú, la unión de fuerzas de Patricio Garino y Janis Timma en el puesto de alero tampoco sirvió para sostener la estructura.

Con o sin desequilibrios, un mal paso o un par de minutos de desconexión pueden ser fatales en guaridas de pesos pesados como el CSKA. El Baskonia entró en el cuarto final con un 71-71 y diez minutos para alentar la épica. Pero bastó que se aliara la pericia mágica de Sergio Rodríguez con el acierto exterior de Corey Higgins para forzar los errores defensivos de un conjunto azulgrana que mostró en ese momento sus limitaciones. Las malas decisiones en ataque acallaron el aporte ofensivo azulgrana, las pérdidas de balón cortaron de cuajo el ritmo de juego de un viajero que, hasta el momento, se había sabido mantener en pie. El base canario dio un par de lecciones a Vildoza y, ya en plena aceleración, también desbordó a un Jayson Granger que trató de responder con el mismo fuego ofensivo que había desplegado en la primera parte del choque.

El conjunto ruso logró articular un parcial de 12-2 (83-73, minuto 35). La presa ya estaba en sus garras, dubitativa y con la primera hemorragia seria desde el salto inicial. El Baskonia trató de reaccionar de la mano de Tornike Shengelia y con quintetos que sacrificaban centímetros en busca de una mayor movilidad, pero el veneno comenzaba a mostrar su carácter letal. La escuadra moscovita entraba en los dos minutos finales con un 92-77 y el partido se escapaba de manera definitiva para los vitorianos.

El relato quedaba incompleto. El guión más previsible volvía a imponerse por mucho que el Baskonia hubiera iniciado el duelo de manera notable, con el acierto de cara y un Granger resolutivo. Los vitorianos aprovecharon la mala puntería inicial del CSKA para cerrar el primer cuarto en ventaja (20-25) hasta que Sergio Rodríguez entró en calor y los rusos comenzaron a imponer su fondo de armario. Los vitorianos resistieron al despertar ruso, abanderado por el ‘Chacho’ Rodríguez y un Will Clyburn que elevaba el nivel de impacto muscular en el perímetro rival. La primera mitad se cerró con un 46-49 y el Baskonia aún supo contradecir a la razón a lo largo de un tercer cuarto de fuerzas igualadas. El CSKA guardaba el aguijón para la recta final.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos