Petróleo del miedo ajeno

Bilbao Basket y Baskonia en un partido anterior./
Bilbao Basket y Baskonia en un partido anterior.

El Baskonia, de tono gris tras el descanso, se lleva el derbi tras sacar provecho del desacierto final y el vértigo de un Bilbao Basket que certifica su plaza de descenso

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

El Baskonia sigue adelante en su lucha por conservar la segunda plaza al cierre de la fase regular y el Bilbao Basket ya tiene plaza de descenso a LEB Oro asignada. El derbi en Miribilla deja sensaciones frías en el bando azulgrana y un drama telegrafiado desde hace varias jornadas y finalmente consumado para el conjunto bilbaíno. El equipo de Pedro Martínez se llevó el encuentro después de sacar partido en los minutos finales del vértigo a ganar de un oponente que peleaba por la supervivencia en la máxima categoría. Los hombres de Lakovic entraron en un colapso anotador casi total en los dos últimos minutos y medio después de situarse con una ventaja de 73-59 en el marcador. La buena labor de los locales durante los momentos precedentes, con la capacidad de Dejan Todorovic y Lucio Redivo para levantar a su equipo ante un Baskonia que parecía haber decidido dejar de jugar, dio paso a un agujero negro total. El Baskonia notó esa sensación de estar siendo absuelto de los pecados previos y buscó la redención, casi siempre con el apoyo del desacierto rival. Un triple errado por Álex Mumbrú sin oposición alguna y dos tiros libres fallados por Devin Thomas a falta de 52 segundos y con 73-70 en el marcador pusieron en bandeja al conjunto vitoriano la opción de cambiar un destino que apuntaba al desastre. Resurgió la conexión aérea entre Huertas y Poirier con un 'alley oop' que alumbró una acción de 2+1 para igualar el encuentro, al que aún le restabab 40 segundos.

74 Bilbao Basket

17+17+21+19): Tabu (18), Todorovic (17), Tomás, Hervelle (4) y Thomas (7) -cinco inicial- Salgado, Rebic (2), Redivo (11), Hammink (2), Mumbrú (10), Gladness (3) y Bentil

78 Baskonia

(15+27+18+18): Huertas (11), Janning (9), Garino (2), Voigtmann (4) y Diop (6) -cinco inicial- Vildoza (4), Beaubois (8), Timma (9), Shengelia (10) y Poirier (15)

Arbitros:
Benjamín Jiménez, Francisco Araña y Jacobo Rial.
Incidencias
Partido correspondiente a la trigésimo segunda jornada de la Liga Endesa, disputado en el Bilbao Arena de Miribilla casi lleno con 9.842 espectadores, según datos oficiales. Entre ellos unas decenas de seguidores visitantes.

Aún le quedaba un comodín al Bilbao Basket, pero ni hubo temple ni ideas claras para orquestar una maniobra coherente tras el tiempo muerto. Intento triple demasiado forzado de Redivo y respuesta inmediata de Matt Janning desde la misma distancia con resultado certero. 73-76 en el marcador para el Baskonia, falta rápida a Jonathan Tabu y fundido en negro para el Bilbao Basket tras anotar el primer tiro libre y lanzar a fallar el segundo para forzar un rebote ofensivo que nunca llegó.

El Baskonia sacó adelante un derbi de tono gris y en el que volvió a mostrar una línea discontinua. Superó a un rival sumido en un estado de desesperación acuciante, pero que fue capaz de sacudirse la zozobra para buscar con convicción y un buen planteamiento una victoria que necesitaba para mantener un hilo de vida. El conjunto vitoriano funcionó a ráfagas, con un acierto racheado en el triple, problemas para acelerar su juego de transición y un Tornike Shengelia bien controlado por la defensa bilbaína. El magisterio al timón de Marcelinho Huertas permitió a los vitorianos abrir una clara ventaja al descanso 34-42 después de liderar un parcial de 0-10.

Sin embargo, los hombres de Pedro Martínez no encontraron la fluidez en el juego de ataque para casi olvidar nutrir su caudal de anotación entre los minutos finales del tercer cuarto y el inicio del último, el mismo tramo del encuentro en el que el Bilbao Basket encontró la vía para acercarse en el marcador de la mano de un brillante Dejan Todorovic. El retorno de Huertas a cancha para tomar el testigo de Vildoza reactivó un tanto al Baskonia tras ver cómo su rival lograba igualar el choque (60-60, minuto 33). La amenaza del Bilbao Basket volvía a ser un realidad hasta la espiral de tensión en la que se vieron atrapados los hombres de Lakovic, retroalimentada por la falta de puntería en los minutos finales.

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