Un derbi para cerrar filas

Un derbi para cerrar filas

Sin Granger y con Shengelia como seria duda, el Baskonia necesita apretar sus resortes colectivos ante un Bilbao Basket en estado de alarma

CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

El Baskonia se presenta este mediodía en Miribilla para disputar un derbi comprometido contra el Bilbao Basket. Otra pelea vecinal con la rivalidad por bandera; la sana o con la dosis de veneno que cada uno quiera aplicar. Después de 31 jornadas disputadas, los dos contendientes que chocan en el Bizkaia Arena ocupan el lugar que merecen. La clasificación no engaña. Los vitorianos buscan un triunfo que les permita mantenerse en un segundo puesto que les puede servir de atalaya privilegiada desde donde preparar el asalto al título liguero. El Bilbao Basket malvive con la soga al cuello, obligado a sumar un triunfo que alimente sus opciones de eludir el descenso a LEB Oro. El conjunto azulgrana visita hoy a un oponente que ha invertido la semana en recuperarse del puñal triplista clavado por Albert Sàbat en Santiago de Compostela. Tras un estreno amargo como primer entrenador, Jaka Lakovic tiene una reválida compleja a la hora de buscar la estrategia para contener los recursos del plantel vitoriano.

Sobre el papel, las distancias parecen siderales pero los derbis suelen dar alguna invitación a lo imprevisible. Para el Baskonia, el choque de hoy es una buena oportunidad para cerrar filas. Vive ya acostumbrado a la ausencia de Jayson Granger, que sigue de baja con algo más que un esguince en su tobillo izquierdo. La adaptación a la ausencia del uruguayo sigue su curso y puede venir bien en previsión de una posible baja de mayor duración ya metidos en los 'play off'. Sin embargo, la posibilidad de que Tornike Shengelia se pierda el derbi de hoy obliga al Baskonia a engrasar al máximo sus resortes colectivos.

En plural

El georgiano sufre una contractura en la espalda y desde el club vitoriano aseguraban ayer que su disponibilidad será duda hasta última hora. No parece el mejor momento de forzar si el contratiempo es serio para el capitán. Si guarda descanso, echar mano de Rinalds Malmanis durante algunos minutos puede ser una opción, aunque será Johannes Voigtmann el gran aspirante a acaparar el protagonismo en el puesto de 'cuatro'.

Sin Shengelia, el Baskonia pierde empuje, puntos y carácter, aunque las virtudes del alemán pueden beneficiar la fluidez del juego de ataque vitoriano. Al fin y al cabo, tampoco es la primera vez este curso que la escuadra azulgrana ha sacado adelante partidos sin el concurso de su principal estrella. En realidad, la escuadra de Pedro Martínez muestra su mejor versión cuando es plural, sin individualismos marcados. Es su seña de identidad. El Baskonia tendrá que ponerla en práctica en Miribilla ante un rival que mejoró su baloncesto en la cancha del Obradoiro sin obtener premio alguno. Rival herido, confianzas las justas.

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