Liga Endesa

Domadores del vértigo

Domadores del vértigo

El Baskonia controla la agresividad del Barcelona para renacer en una segunda parte trepidante, imponerse en la recta final y colocar el 2-0

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

Es más que posible que el Baskonia ganara este miércoles algo más que el segundo partido de la serie de semifinales. Puede que en el núcleo de esta victoria que coloca el 2-0 en la serie antes de viajar a la ciudad condal esté una porción muy importante del pase a la gran final de la Liga ACB. Desde luego que todavía queda labor por hacer, pero no solo hay una ventaja en el cómputo de la eliminatoria sino también una superioridad mental que dejó patente la escuadra baskonista sobre su rival. Resta rematar a un Barcelona que demostró que no va a tender la alfombra roja a los vitorianos, pero que encontró un rival capaz de navegar en aguas convertidas en un auténtico tifón para llegar a buen puerto con la arboladura quizás dañada, pero el timón indemne.

Los hombres de Svetislav Pesic recuperaron su versión más mordiente, aprendieron a vivir con un solo base e incluso llegaron a poner contra las cuerdas a un anfitrión desorientado. El Baskonia descubrió los problemas serios en unos 'play off' en los que siempre había llevado la iniciativa y se convirtió en un domador del vértigo visceral que recortó una desventaja de 38-48 al descanso en una segunda parte trepidante y plena de tensión.

85 Kirolbet Baskonia

Huertas (15), Janning (19), Timma (5), Voigtmann (5) y Poirier (7) -cinco inicial-, Vildoza (-), Shengelia (12), Beaubois (12), Granger (6), Diop (1) y Garino (3).

79 Barcelona Lassa

Hanga (13), Navarro (4), Jackson (7), Moerman (18) y Tomic (12) -cinco inicial-, Heurtel (8), Koponen (-), Reynolds (8), Sanders (2) y Claver (7).

Parciales.
18-26, 20-22, 29-17 y 18-14
Árbitros.
Miguel Ángel Pérez Pérez, Antonio Conde y Rafael Serrano. Sin eliminados.
Incidencias.
Segundo partido correspondiente a la semifinal por el título de la Liga Endesa disputado en el Fernando Buesa Arena de Vitoria ante 9.814 espectadores. El presidente y director ejecutivo de la Euroliga, Jordi Bertomeu, acudió al palco de la cancha baskonista.

Huertas pudo con Heurtel

El duelo terminó por resolverse en los metros finales, con la mesura de un Marcelinho Huertas convertido en capitán con plenos poderes y la temeridad extrema de Thomas Heurtel, impenitente bailarín sobre el filo que terminó estrellado en su pretensión de alcanzar la gloria en solitario. Como no podía ser de otra forma, el Barcelona fue otro en el segundo asalto de semifinales. Heurtel vio el inicio del duelo desde el banquillo y los catalanes se convirtieron en un equipo de responsabilidades compartidas en la dirección. El recurso pudo sorprender al Baskonia, pero lo que más daño su estructura fue el grado de agresividad blaugrana a ambos lados de la cancha. Huertas sufría lo indecible para generar juego desde el bloqueo directo y la fluidez baskonista entraba en territorio de baches demasiado pronto. El ritmo anotador sonreía a un Barcelona liderado por Adam Hanga, pleno de tensión en defensa, ávido en la lucha por el rebote ofensivo y capaz de negar el oxígeno a su rival hasta alcanzar una primera renta preocupante (10-24, minuto 9). Un triple de Garino cortó la sequía local y la irrupción de Shengelia permitió recuperarse al Baskonia con un parcial de 8-2 (20-16, minuto 11).

El equipo de Pedro Martínez trataba de tomar la iniciativa, pero su incomodidad era ya manifiesta. Sin el sustento de la puntería triplista y con una defensa inconstante, el Baskonia avanzaba a lo largo de un segundo cuarto convertido en una pelea de solistas. Shengelia y Beaubois ponían los puntos en el bando vitoriano, pero el Barcelona dominaba el marcador de la mano de un Heurtel reconciliado con el juego y con Tomic como presencia de nuevo amenazante bajo los aros. Un triple de Huertas parecía viento en las velas para el ataque vitoriano (36-41, minuto 18), pero el Barcelona siempre encontraba la forma de distanciarse hasta cerrar la primera parte con un preocupante 38-48.

A estas alturas, quedaba claro que el Baskonia necesita ritmo anotador. Con Janning y Beaubois en cancha, el metrónomo ofensivo comenzó a funcionar a la cadencia máxima, con el triple como ariete. El tercer cuarto se convirtió en una sesión de baloncesto monstruoso que incluso eclipsó la deficiente actuación arbitral. Siete triples, cinco de ellos de un Janning convertido en divinidad, un parcial de 29-17 y el Baskonia saltaba de la zanja con un 67-65 al cierre de la tercera entrega. De la avalancha triplista, al pico y pala, la guerra de posiciones en la que hay que ganar cada canasta con sangre, sudor y lágrimas. De nuevo en el cieno, la brújula de Huertas, un 78-71 a cuatro minutos del final y la reacción blaugrana hasta situarse a dos puntos (80-78, minuto 38). De la antideportivo de Moerman a los tres tiros libres de Shengelia y Janning. 83-78 a minuto y medio, tiempo suficiente para que Heurtel rompiera las esperanzas culés.

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