La crónica

Una preocupante caída libre

Una preocupante caída libre

El Baskonia sigue sumido en la desorientación general y cae en Fuenlabrada en un duelo surrealista marcado por la eliminación de Prigioni y una posterior reacción incompleta

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

El Baskonia sigue repartiendo alegrías en cancha ajena en un arranque de temporada infernal. Indefinido y sin que nadie tome las riendas de manera firme, encajó en Fuenalabra su tercera derrota consecutiva y agudizó su caída libre en un duelo surrealista, marcado por la desorientación general, la merecida eliminación por doble técnica de Pablo Prigioni en los albores del tercer cuarto y la posterior reacción azulgrana, un ejercicio desesperado por restañar el orgullo herido que no terminó en milagro.

La redención estuvo cerca después de que los vitorianos tocaran fondo con un 65-47 en contra al cierre del tercer cuarto, con Sergio Valdeolmillos al mando de las operaciones y un equipo que buscaba la rehabilitación de la mano del liderazgo de Tornike Shengelia. Un parcial de 10-23 permitió al Baskonia entrar en los dos últimos minutos con un 73-70 aún salvable, pero el Fuenlabrada recuperó a tiempo la frialdad. Con los nervios destrozados después de una incesante vendaval de emociones extremas, el plantel azulgrana siguió conjurando la salvación hasta el derrumbe definitivo, marcado por una canasta de O’Leary bajo el aro tras un saque de banda ante el que no se halló defensa posible y que se remató con un tiro libre adicional. Una accion clave que colocaba el 80-75 definitivo a once segundos para la conclusión. La reacción vitoriana terminaba muerta en la orilla y el Fuenlabrada celebraba la cuarta victoria en el mejor inicio de campaña de su historia.

80 Fuenlabrada

Vargas (4), Popovic (13), Eyenga (12), O'Leary (9), Olaseni (10) -quinteto inicial-, Rupnik (4), Cruz (15), Smits (11), Sekulic y Llorca (2)

75 Baskonia

Huertas (14), Janning (5), Timma (6), Diop (10), Shengelia (20) -quinteto inicial-, Granger (6), Poirier (8), Voigtmann (3), Vildoza y Delfino (3)

Árbitros
Conde, Perea y Torres. Eliminado el visitante Janis Timma (min. 39). Expulsaron al entrenador visitante Pablo Prigioni por doble técnica en el minuto 37
incidencias
Partido correspondiente a la cuarta jornada de la Liga Endesa disputado en el Pabellón Fernando Martín de Fuenlabrada (Madrid), ante 5.593 espectadores

Y el Baskonia, de vuelta a casa con la sensación de sentirse como un equipo en el que la presión ya aprieta y penetra sin freno por las numerosas grietas que se revelan en su estructura. La eliminación por doble técnica de Pablo Prigioni marcó de manera definitiva el duelo en el pabellón Fernando Martín. Más allá de partir el choque en dos, ilustró el estado de tensión incontrolable en el que se encuentra sumido el Baskonia en este punto de la temporada. Que cada cual elija qué buscaba el técnico azulgrana su incontenible y excesiva reprimenda al colegiado Óscar Perea cuando su equipo se desangraba con un 58-43 a falta de dos minutos para el cierre del tercer cuarto. Si iba en busca de una catarsis para que sus jugadores reaccionaron, la encontró a tenor del desenlace final del encuentro. Pero no es menos cierto que, con semejante actitud, también reveló un descontrol de emociones que en absoluto es aconsejable para un entrenador, sea novato o acumule horas de vuelo en el oficio.

Tras el triste paseo hacia los vestuarios de Pablo Prigioni, el Baskonia mostró empeño y corazón para intentar cambiar el sino de un encuentro que volvió a nacer torcido desde el mismo arranque. El esfuerzo fue vano y la derrota activó otra carga de dinamita para socavar los endebles cimientos sobre los que intenta crecer el equipo azulgrana. La ausencia de los lesionados pesa y la presencia de Rodrigue Beaubois en Fuenlabrada no se tradujo en la recuperación de un efectivo. El del francés fue un viaje en balde. Las fisuras en el puesto de escolta obligaron de nuevo a Jayson Granger a redoblarse en el esfuerzo al tiempo que se cruzaban los dedos para que su recto anterior aguantara. Todavía sin un ‘cuatro’ que dé cobertura a Shengelia y con un Vildoza anecdótico, el plantel baskonista fue de nuevo un equilibrista poco hábil frente a un rival dispuesto a devorar el miedo del rival a dentelladas.

Lastre inicial

Los músculos y la mente, cogidos con hilvanes. Es la imagen doliente de un Baskonia facturó otra puesta en escena horrible que le llevó a situarse con 14-2 tras cuatro minutos disputados. Fue un lastre de entrada que llevarían los hombres de Prigioni durante los minutos posteriores y que contribuiría a su hundimiento. El primer cuarto fue un calvario en el que los jugadores azulgranas se hacían cruces ante su desacierto anotador y olvidaban una vez más cualquier consigna defensiva mientras el Fuenlabra volaba en las transiciones.

El Baskonia solo comenzó a sentirse cómodo cuando mejoró sus prestaciones en ataque. Los intentos triples comenzaron a encontrar su camino en el descorche del segundo cuarto, la alegría llegó gracias al empuje incansable de Shengelia y la efectividad de Huertas y el conjunto azulgrana emergió como alguien dispuesto a competir. Así parecía visto el 36-31 al descanso, pero el Baskonia reincidió en el apagón general durante una tercera entrega desesperante. Un parcial de 18-8 reintauró la tiranía fuenlabreña (54-39, minuto 26). El Baskonia volvía a ser un equipo destruido, que presentaba un encefalograma plano solo reactivado por la posterior eliminación de Pablo Prigioni, medida desesperada para un despertar a medias.

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