Primer aviso del Baskonia

Doncic lucha por el balón con Timma./Juanjo Martín
Doncic lucha por el balón con Timma. / Juanjo Martín

El equipo azulgrana se blinda con un baloncesto de seriedad máxima para sorprender al Real Madrid en su guarida y arrebatarle el factor cancha

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

Por si había alguna duda o alguien andaba despistado, el Baskonia no se conforma con haber llegado a la final de la Liga ACB después de ocho años. Está convencido de que el camino no termina aquí y que tiene al alcance el cuarto título liguero de su historia. El objetivo sigue siendo de una complejidad extrema, pero el equipo de Pedro Martínez dio este miércoles un primer paso crucial. Atrajo hacia su seno la ventaja de campo con que partía el Real Madrid en un primer capítulo de la serie final en la que dio un claro aviso sobre sus pretensiones de dinamitar el dominio del vigente campéon de Europa.

Tras sufrir lo indecible durante los dos últimos duelos de semifinales ante el Barcelona, el Baskonia respiró a pleno pulmón en el duelo inicial del 'play off' final. Con sus altibajos y algunos jugadores en la zona oscura, pero de nuevo con ese sello colectivo que lo convierte en un rival al que hay que tumbar a cañonazos. Fue como si la estrategia de agresividad brutal sufrida ante los culés sirviera de rodaje para poner a tono de manera definitiva la maquinaria vitoriana. El Baskonia fue un plantel siempre con raíces firmemente asentadas en sus principios, pero también con una variante que obliga a frotarse los ojos.

90 Real Madrid

Causeur (5), Doncic (12), Campazzo (4), Tavares (12) y Taylor (3) -equipo inicial-, Randolph, Reyes (4), Carroll (20), Rudy (8), Llull (14), Thompkins (4) y Ayón (4).

94 Kirolbet Baskonia

Vildoza (16), Timma (12), Janning (9), Poirier (13) y Shengelia (12) -equipo inicial-, Voigtmann (11), Huertas (7), Beaubois (11), Diop (3), Granger y Garino.

Parciales:
17-19, 22-20, 19-28 y 32-27
Árbitros:
Emilio Pérez, Antonio Conde y Carlos Peruga. Rudy Fernández fue eliminado por cinco personales (min.40).
Incidencias:
Primer partido del playoff final de la Liga Endesa disputado en el Palacio de Deportes (WiZink Center) de Madrid ante 11.067 espectadores. Felipe Reyes recibió, de manos de Clifford Luyk, una camiseta enmarcada con el número 757 el número de partidos con el que ha batido el récord de encuentros jugados en la ACB.

A las órdenes de Vildoza

La escuadra azulgrana entró en el tramo decisivo con un muchacho a los mandos, un Luca Vildoza que no parece necesitar hacer la mili para acomodarse entre los grandes. El argentino mantuvo el tipo justo cuando el combate entraba en su fase de resolución. Ejerció de catalizador de juego, ejecutor valiente y hombre con temple desde la línea de tiros libres, la distancia donde comenzó a decantarse el choque en los instantes finales.

Vildoza abrió su primera final de la Liga ACB en el quinteto inicial y el Baskonia jugó a su ritmo valiente en un arranque entonado. Los azulgranas lograron mantener a raya a Tavares y la chispa del argentino se unió a la iniciativa de Timma ayudaba a los visitante a mantener bajo control el partido y sus pulsaciones. La segunda falta de Vildoza frenó su buena puesta en escena, pero el Baskonia no varió su seriedad. El Real Madrid deambulaba frío, con un Doncic negado en el tiro y sin encontrar esa temible combustión ofensiva que puede arrasar a cualquier rival. Cierre del primer cuarto con un 17-19 para los vitorianos, encanchados a pesar de las bajas prestaciones de Tornike Shengelia. Timma abanderaba el acierto triple y la primera canasta del capitán azulgrana abrió un parcial de 0-6 para dar la primera ventaja clara al Baskonia (24-31, minuto 16).

Rebuscó Laso en su fondo de armario en busca de un detonador hasta encontrar a un Carroll que elevó la temperatura de un Wizink Center hasta entonces anestesiado por la seriedad azulgrana. Dos triples con su firma, la actividad bajo los tableros de Reyes y la primera genialidad de Doncic devolvían al Real Madrid al encuentro para marcar las tablas al descanso (39-39).

Tensión final

El Real Madrid trataba de crecer desde el acierto de Doncic y Carroll, pero el Baskonia iba sumando hombres a su causa ofensiva. La puntería de Janning y Beaubois ayudaron a forjar un parcial de 4-15 que permitía a los alaveses cerrar el tercer cuarto con una brecha favor de nueve puntos (58-67). Era un auténtico tesoro que defender, pero la sombra amenazante de los blancos creció de manera imparable durante los minutos iniciales de la última entrega. Carroll era ya un problema mayúsculo para la defensa azulgrana mientras que Rudy Fernández y Llull ya acompañaban al solista tirador. La renta azulgrana se esfumó. Un triple de Taylor y dos tiros libres de Rudy colocaban al Real Madrid por delante a dos minutos y medio del cierre (82-79). El amago de flaqueza del Baskonia quedó borrado por un titánico Shengelia, bien conectado con Vildoza para entrar en el minuto final con un 84-86 a favor. Dos tiros libres de Ayón permitieron a los vitorianos abrir esa grieta necesaria para mantener la supervivencia. Llull y Carroll acudieron en auxilio de los blancos con un par de triples estratosféricos, pero el Baskonia no se permitió ni un error. Nada de regalos desde la línea de 4,6 metros ni un solo balón perdido. Lecciones aprendidas del Palau y primer aviso baskonista en la final ACB.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos