Euroliga y estilo común

Euroliga y estilo común
PEPE LASO

Cuando en una semana las jornadas de Euroliga son de doble partido, llego a los enfrentamientos de sábado y domingo esperando ver el mismo espectáculo, pero no, los enfrentamientos entre los equipos de ACB me parecen insulsos.

Y es curioso. Me ocurre incluso aunque el partido lo jueguen dos equipos que también se enfrentan en la competición europea. El martes de la semana pasada, el Baskonia gano al Barcelona en el Palau en un partidazo. No fue el único. Hasta cinco partidos europeos fueron inmejorables. Veamos algunos motivos que hace más atractiva la liga europea.

La circunstancia que más marca el juego es el arbitraje, tan permisivo que de un plumazo deja fuera de toda posibilidad de éxito a plantillas timoratas o débiles físicamente.

Unicaja, por ejemplo, no puede aspirar a ganar fuera de casa, le falta músculo. Los malagueños llevan un tiempo estancados, su juego es más de ACB, más técnico y táctico de lo que se lleva en Europa. Prueba de ello es que este fin de semana ha perdido con el Betis, un equipo de descenso. Mientras, Madrid y Baskonia han apalizado a los cuartos y séptimos clasificados.

Otro buen ejemplo es el Barcelona. Sus jugadores interiores tienen poca energía y los equipos españoles de media tabla les hacen sufrir. Valencia todavía merece disculpa, su mediocre rendimiento europeo se justifica por su larga lista de lesiones y, desde luego, su condición de debutante.

Hay equipos y consecuentemente sus entrenadores, o quizás haya sido al revés, que han impuesto un estilo común. Los ocho que están en este momento dentro de los ‘play off’ no especulan. Juegan unos primeros cuartos enloquecidos, que luego intentan mantener. En esos inicios marcan distancias. Jasikevicius, con Zalgiris, un equipo justo, está muy arriba de la clasificación, de la mano del Baskonia. Los dos plantean guerras tempraneras y rotan alegremente a sus jugadores en el ánimo de que la fiesta no decaiga.

Los tres primeros clasificados CSKA, Fenerbahce y Olympiacos, son el máximo ejemplo de partidos totales, con la ventaja de que su fondo de banquillo es mejor, pero el estilo el mismo.

Comentario aparte merece Panathinaikos. Pascual, ex del Barcelona, pone a pelear a un grupo en el que la mayoría son americanos. Doy fe de que se ponen. El catalán ha demostrado, en ambiente hostil, que es un gran entrenador.

El Madrid va un poco con la lengua fuera, se mantiene arriba pero ha perdido cierto potencial. Las largas lesiones de Llull y Ayón, hasta hoy insustituibles, le han debilitado. Vive más por la autoestima que atesora desde hace unos años.

En definitiva, no se pierdan partidos de los equipos que les comento. Sus entrenadores son indudablemente la vanguardia y la competición, en algunas ocasiones, tan interesante como los buenos partidos de la NBA.

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