Baloncesto

Desacertado en el desenlace

Shengelia lucha por el balón con Ahmet Duverioglu, durante el encuentro de Euroliga que ha enfrentado a Fenerbahce y Baskonia./Tolga Bozoglu
Shengelia lucha por el balón con Ahmet Duverioglu, durante el encuentro de Euroliga que ha enfrentado a Fenerbahce y Baskonia. / Tolga Bozoglu

El Baskonia reacciona al arreón del campeón, pero paga su falta de frescura en un final ajustado

Iñigo Miñón
IÑIGO MIÑÓN

El Baskonia volvió a quedarse corto. Estuvo cerca y peleó hasta el final contra un equipazo, pero no llegó. Menos fresco que el Fenerbahce en los instantes clave. Con matices diferentes a las derrotas ante el CSKA y el Real Madrid, y con mejores sensaciones, por la brava reacción que le llevó al momento del desenlace con opciones, pero por debajo del rival en energía cuando el reloj se aproxima a la resolución del duelo. Tiró de casta el conjunto vitoriano para reengancharse al partido cuando los turcos amenazaban con quebrarle como los rusos y los blancos, entró el choque a los dos últimos minutos con un ajustado 75-73 y ahí acusó la fatiga y el desgaste de esa remontada inconclusa.

Falló Granger una bandeja, se escaparon dos rebotes defensivos y Voigtmann cometió la falta de la impotencia. Detalles decisivos. Los posteriores ataques a la desesperada ya no sirvieron. Una pena, porque el Baskonia opuso una resistencia feroz. Fue mejor que el Fenerbahce en una muy buena primera mitad, superando incluso el desigual rasero arbitral, aguantó el talento anotador del rival en el tercer cuarto y reaccionó con bravura cuando el partido parecía romperse. Pero enfrente había un adversario inmenso que supo aprovechar su mayor frescura en el momento de la solución. Sobrado de corazón, pero limitado de combustible.

79 Fenerbahce Dogus

Muhammed (3), Mahmutoglu (-), Guduric (18), Melli (9) y Thompson (12) -cinco inicial-, Nunnally (5), Datome (-), Sloukas (4), Vesely (9), Wanamaker (16), Duverioglu (-) y Guler (3).

74 Baskonia

Huertas (2), Janning (10), Garino (2), Shengelia (15) y Poirier (6) -cinco inicial-, Granger (7), Beaubois (4), Voigtmann (11), Kevin Jones (4), Timma (10), Diop (-) y Vildoza (3).

parciales.
18-22, 18-16,27-21 y 16-15.
árbitros.
Sasa Pukl (Eslovenia), Sreten Radovic (Croacia) y Jakub Zamojski (Polonia). Sin eliminados.
incidencias.
Partido correspondiente a la décima jornada de la Euroliga disputado en el Ulker Sports and Event Hall de Estambul ante 11.392 espectadores. Antes del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria del presidente del Limoges, Frederic Forte.

Buena primera mitad

Empezó bien la escuadra alavesa. Tras un tibio intercambio de canastas inicial que favorecía al Fenerbahce (18-12), el Baskonia, mantenido por la calidad de Shengelia, dio un paso adelante y creció desde la defensa. Más enérgico que en el arranque, para colapsar el ataque turco y sumar de manera más coral en la canasta contraria. Reacción de carácter para endosar un parcial de 0-10 en apenas dos minutos que cerraba el primer cuarto con ventaja vitoriana (18-22) y mandaba un mensaje claro al anfitrión, que se podía ir olvidando de un partido cómodo.

El conjunto azulgrana aprovechó esa inercia positiva para seguir mandando en el segundo cuarto. Firme en su solidez defensiva. E inmune a los cambios. Pedro Martínez disponía por primera vez de sus doce jugadores y en poco más de once minutos ya los había utilizado a todos. Incluido Vildoza, que tiró de entusiasmo para subirse al carro defensivo y de desparpajo para anotar un triple que dio al Baskonia una ventaja de ocho puntos (21-29). Después tomaría alguna mala decisión, pero el duelo requería intensidad y el técnico catalán necesitaba a todos sus efectivos.

Y la llamada segunda unidad, con un buen tono de Kevin Jones y Voigtmann y un triplazo de Janning, supo conservar la renta, aunque fuera decreciendo hasta el intermedio (36-38) conforme aumentaba la desigualdad arbitral a la hora de repartir las faltas. Solo una del Fenerbahce en todo el segundo cuarto. Seis del Baskonia, que entró pronto en bonus y, condicionado por las circunstancias, tuvo que bajar ligeramente el pistón defensivo que tan buenos réditos le estaba dando. Rocoso, pese a todo, para seguir incomodando al campeón de Europa, que, sin demasiada fluidez, fiaba su ofensiva al talento individual de hombres como Guduric y Thompson.

Triples y remontada

En la reanudación, el Fenerbahce elevó la intensidad defensiva, lo que niveló el reparto de faltas, y encontró a Wanamaker. Apareció el talento sobresaliente de un plantel extralargo. Y el acierto exterior. Seis triples, alguno de ellos liberado, para aumentar su producción ofensiva hasta los 27 puntos en el tercer cuarto (63-59). Aguantó el Baskonia. Con menos soltura y solvencia que en la primera mitad, pero mirando a los ojos al campeón para discutirle el triunfo en su propia cancha.

Una resistencia que parecía doblarse en el arranque del último capítulo del partido. Dos rebotes ofensivos del conjunto turco, un ataque atascado y una falta antideportiva de Marcelinho Huertas achicaron a los de Pedro Martínez y dieron el mando a los de Obradovic, que se fueron hasta los diez puntos de diferencia mediado el cuarto (73-63). Pero el Baskonia, aunque visiblemente fatigado y condicionado otra vez por las faltas, no quería irse del partido. Un rebelde orgulloso. Un triple de Voigtmann y otro de Timma devolvieron la esperanza a los vitorianos y llevó la duda a los otomanos (75-73, m. 38).

Ahí entró en escena el agotamiento. Físico y mental. El primero es clave en la ejecución; el segundo, letal en la toma de decisiones. Falló Thompson, pero el equipo azulgrana no supo culminar la remontada cuando pudo hacerlo. Llegó a tiempo de volver a pelear la victoria, pero había corrido tanto para alcanzarlo que ya no pudo subirse a ese vagón en marcha.

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