El Baskonia aplica el corrector en Illumbe

Gipuzkoa Basket y Baskonia en un partido anterior./
Gipuzkoa Basket y Baskonia en un partido anterior.

Se sobrepone a una primera mitad pésima para inyectar la dosis suficiente de pólvora y desbancar al Gipuzkoa Basket

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

Sin el brillo deslumbrante de anteriores encuentros, pero con una fiabilidad innegable. El Baskonia ha sumado su novena victoria consecutiva en la Liga ACB en la cancha del Gipuzkoa Basket para cerrar un mes de marzo perfecto con once triunfos sin fallo en el cómpluto global de las dos competiciones que disputa. El conjunto azulgrana prosigue su camino revestido de un aura intocable, la misma que terminó por fundir al anfitrión del coso donostiarra, voluntarioso y bien organizado, capaz de poner en aprietos a un equipo enrachado durante una primera parte de factura sobresaliente.

La escuadra que dirige Porfi Fisac facturó dos cuartos iniciales impolutos ante un Baskonia un tanto resacoso después de la batalla continental del pasado jueves ante el Maccabi, pero terminó rendido a la pegada azulgrana, activada en un tercer cuarto arrollador. Fue el zarpazo del gigante para borrar parte de las esperanzas de uno de los equipos más modestos de la Liga ACB. Los hombres de Pedro Martínez aplicaron a tiempo el corrector a un duelo demasiado torcido durante su primera mitad. Encontraron la unidad de acción y la pólvora suficientes para reinstaurar la lógica de un duelo con un claro desnivel de potencial entre ambos conjuntos. La disciplina y la laboriosidad donostiarras poco pudieron hacer cuando el Baskonia entró en erupción, con la carga suficiente de pólvora para liberar un juego de ataque hasta entonces bloqueado. Tras alcanzar el descanso con un 42-32 en contra, los vitorianos hallaron el carril de aceleración óptima a través del dinamismo en el movimiento de balón, la mejora sensible en el porcentaje triple, encarnado en un inspirado Matt Janning y el dominio de la pintura de Tornike Shengelia. Parcial de 17-32 y un 59-64 al cierre del tercer capítulo que continuaría ampliándose de la mano del acierto triplista del exterior de Minnesota hasta un 61-73 a falta de siete minutos para la conclusión.

Intermitencia constante

El Baskonia destemplado y terrenal de la primera parte daba pasa a una versión un tanto más cercana de su poderío de las últimas semanas. Eso sí, con una sensación de intermitencia constante, más armónico con Marcelinho Huertas, que retomaba el timón tras superar su esguince de muñeca, pero también con más grietas en su estructura defensiva. El brasileño fue el base con más clarividencia de la terna azulgrana, ayer con síntomas de cojera debido a la escasa verticalidad de Jayson Granger y con un Luca Vildoza sin brújula, con problemas para aterrizar a la cotidianidad de la competición ACB tras su noche mágica ante el Maccabi. El Gipuzkoa Basket tuvo que invertir cantidades ingentes de esfuerzo para volver al encuentro. Se apoyó de nuevo en Jordan Swing, castigador de impacto en la primera parte, y en Henk Norel para tratar de incomodar al Baskonia. El problema para los donostiarras se redujo a una cuestión de acierto. Demasiados tiros abiertos sin encontrar lograr perforar el aro azulgrana concedieron tranquilidad a un Baskonia que parecía dar por ganada la pelea.

72 GBC

Delteco Gipuzkoa Basket: Oroz (2), Van Lacke (4), Pardina (1), Clark (16), Norel (15)- cinco inicial- Agbelese (2), Chery (7), Fakuade (2), Swing (18), Dani Pérez, Salvó (5), Azpeitia

84 Baskonia

Huertas (9), Beaubois (11), Garino (11), Shengelia (14), Poirier (11)- cinco inicial- Vildoza, Voigtmamn (8), Malmanis, Janning (16), Diop, Granger (4), Martínez

Árbitros
Jiménez, Oyón y Sacristán
Incidencias
Encuentro disputado en el Donosti San Sebastián Arena 2016 ante 4.084 aficionados.

La aplicación vitoriana se vertió con cuentagotas en la recta final del último cuarto mientras su rival se estrellaba contra su propia falta de puntería. Aun así, el Gipuzkoa Basket trató de buscar un resquicio gracias al triple de Daniel Clark que colocaba el 72-78 a falta de 1 minuto y 20 segundos. De nuevo en cancha para intentar dar cierto sentido al juego azulgrana, Marcelinho Huertas fue el encargado de aplicar cloroformo el último levantamiento donostiarra con un triple clave para encauzar el encuentro a favor de los vitorianos. Un dardo certero y mortal para el Gipuzkoa Basket. Una carga suplementaria de munición para mantener a buen recaudo un triunfo que permite al Baskonia mantenerse en la pelea por la segunda posición de la tabla ACB. La primavera sigue sonriendo al equipo de Pedro Martínez.

Dominado

El Baskonia cumplió en su desplazamiento corto para sacar adelante una victoria un tanto deslucida, en la que al desgaste acumulado tras el último encuentro de Euroliga se sumó la baja de Janis Timma, con una contusión en el codo izquierdo. Los vitorianos han firmado a lo largo de las últimas semanas auténticas piezas sobresalientes, aunque ayer tiraron por la senda de lo práctico después de una primera parte en la que se vieron claramente superados por el Gipuzkoa Basket. El cuadro donostiarra voló alto durante la primera parte de la mano de Jordan Swing y una defensa zonal en la que trastabilló un Baskonia escaso de agresividad, descuidado en el control del balón y que no logró forzar su primer tiro libre hasta que restaban 33 segundos para el cierre del segundo cuarto. Fue una versión en blanco y negro de un Baskonia que logró enfocar de forma adecuada y aplicar una gama suficiente de colores tras el descanso.

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