Mantener el estado de forma

Terminada la temporada europea y asegurada una plaza entre los cuatros primeros, al Baskonia no le queda más que tener la preocupación de no perder algún jugador por una inoportuna lesión, cuestión poco predecible

Mantener el estado de forma
PEPE LASO

Terminada la temporada europea y asegurada una plaza entre los cuatros primeros, al Baskonia no le queda más que mantener el estado de forma y tener la preocupación de no perder algún jugador por una inoportuna lesión, cuestión poco predecible. Desde esa placidez, los vitorianos le meten una larga centena de puntos al Betis, último clasificado de la Liga. A falta de tres partidos la paz ha llegado a la mayoría de los participantes. Los donostiarras del GBC han cumplido sobradamente. Porfi Fisac, su entrenador, es un ejemplo de esos técnicos no muy famosos, con un largo historial de éxitos con equipos de bajo relieve. No sé si algún día tendrá la oportunidad de brillar en un club con mayores aspiraciones.

Por otro lado, el futuro inmediato de los bilbaínos huele mal. Creo que al comienzo de la temporada ya lo comenté. Me acuerdo porque recibí alguna llamada recriminatoria. Han alargado demasiado la vida de sus veteranos, sospecho que el trío Álex Mumbru, Axel Hervelle y Javi Salgado ya no ha estado en condiciones de salvaguardar la temporada. Sencillamente, ni su físico ni su cabeza han sido suficientemente fuertes. Al final, la factura de las derrotas la han pagado los entrenadores y van a terminar con el tercero, mal asunto, sería una pena que descendieran.

Hace tres semanas, el Joventut era la comidilla del baloncesto español. A una pésima situación económica se unía un penoso equipo que parecía incapaz de ganar a nadie. Tomaron la misma decisión que toma todo club que está en peligro. Cambiaron el entrenador. Curiosamente, confiaron en el mismo al que habían despedido unos partidos antes los vizcaínos, Carles Duran, que conocía muy bien a los badaloneses y ya antes había estado en la casa catalana.

Tomó decisiones. Borró de la cancha a Sergi Vidal, viejo conocido de la afición vitoriana ya en el ocaso de su carrera. Hizo lo mismo con un buen americano, demasiado frío como para heroicidades. Solo con esas dos decisiones, dando entrada a jóvenes e inyectándoles unos grados de temperatura están a punto de salvarse.

Solo veo a Zaragoza como posible cliente que pueda salvar a los vecinos del descenso. Los maños, con una victoria más, viajan a Málaga, reciben a un agotado Fuenlabrada y terminan contra el Barcelona. El Bilbao Basket recibe seguidos a Baskonia y Murcia, para terminar en Burgos, que ya está salvado. Difícil hacer un pronóstico.

Generalmente, cuando se contempla la clasificación final de la Liga se dan razones que justifican las posiciones de cada cual. Sí, los presupuestos marcan el área en que cada equipo se va mover, pero me atrevo a decir que con el mismo dinero un club bien gestionado tiene tres o cuatro victorias achacables a la gestión.

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