Baskonia

Un margen amplio para los cambios

Kevin Jones intenta consumar una bandeja ante Othello Hunter, del CSKA. /Blanca Castillo
Kevin Jones intenta consumar una bandeja ante Othello Hunter, del CSKA. / Blanca Castillo

Los clubes de Euroliga, con el Baskonia siempre al acecho, tienen hasta la jornada 24 para sumar nuevos jugadores a sus plantillas

CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

El formato de fase regular que comenzó a estrenarse en la Euroliga la pasada campaña y que se mantiene en la presente también establece sus propias reglas a la hora de permitir a los clubes cambios en sus plantillas. Siempre se producen retoques en diferentes plazas desde el arranque de curso, aunque el límite a partir del cual la foto de cada competidor deberá permanecer fija se acerca ya en el calendario. Según establece la normativa del torneo, los clubes podrán añadir nuevos jugadores a sus formaciones hasta la jornada 24 inclusive. A partir de entonces, ya no se permitirán más cambios más allá de los que se puedan realizar con los jugadores previamente inscritos. En esta jornada, el Baskonia recibirá al Khimki en el Buesa Arena el 1 de marzo, jueves. A las seis de la tarde del día previo terminará el plazo para la tramitación de cualquier nuevo componente.

Resta poco más de mes y medio para que el mercado del Viejo Continente experimente un posible repunte de actividad después de semanas de escasos movimientos. De hecho, se acaba de cerrar una ventana que posibilitaba que jugadores que habían disputado la primera vuelta de la fase regular de la Euroliga pudieran disputar la segunda con otro equipo. Fue un margen que se abrió entre la jornada 14 y se cerró tras la disputa de los choques de la semana pasada. En este intervalo no ha habido trasvase alguno, quizás porque entre dieciséis equipos que compiten en la élite europea nadie se siente aún descolgado en la clasificación ni con ánimo de aligerar el peso de su plantilla.

Estructura compleja

El Baskonia mantiene su postura clásica de permanecer atento a cualquier opción de mercado sin renunciar a abordar algún movimiento que, en principio, podría remodelar su línea exterior. De momento, su dibujo ha experimentado cambios en el primer tercio de campaña. Se probó de inicio con Carlos Delfino, la renuncia de Pablo Prigioni dio paso a la llegada de Pedro Martínez, se renovó a Matt Janning hasta fin de temporada y hace unos días llegó la rescisión de Jordan McRae. Mientras, Kevin Jones reforzó el puesto de ‘cuatro’, asunto pendiente desde el verano, con un contrato temporal que expira a finales de este mes. El club vitoriano mira de reojo el mercado pero también es cierto que su estructura actual de plantilla presenta complejidades a la hora de realizar movimientos. De momento, las dos plazas de ‘extranjeros’ están cubiertas con Janning y Jones. En la Liga ACB, los cuatro jugadores de formación (Shengelia, Diop, Granger e Iván Martínez) son intocables y la reciente incorporación de Patricio Garino ha dejado sin ficha a Luca Vildoza en el torneo doméstico. Los canteranos Rinalds Malmanis, ahora lesionado con una fascitis plantar, y Miguel González ejercen de jugadores vinculados, pero el bloque principal lo constituyen ahora trece jugadores. Entre ellos, está Iván Martínez, que apuntala el cupo de formación sin protagonismo alguno en cancha. Sobre el papel, un refuerzo debería ir acompañado de alguna salida.

En este punto, hay dos piezas frágiles; Luca Vildoza y Kevin Jones. El primero, por su juventud y su escaso protagonismo y el segundo dado el carácter eventual de su contrato. El prometedor base argentino es la tercera pieza de un timón sin patrón claro pero que, de momento, tiene a Granger y Huertas como acaparadores principales de minutos. No parece haber una rendija para Vildoza y tampoco es descartable que el club vitoriano opte por el recurso de la cesión para liberar espacio en su plantilla y, de paso, encontrar un destino donde la joven promesa albiceleste avance en su rodaje. El problema es que, a estas alturas de ejercicio, no sobran las puertas abiertas a no ser que se opte por un destino lejano, como sucedió con Tadas Sedekerskis, que ha terminado en el Nevezis lituano tras su fallida estancia en el San Pablo Burgos.

Por su parte, Kevin Jones está cumpliendo, con mayor o menor acierto, en el papel de escudero de Tornike Shengelia, aunque las opciones de continuidad bien pueden quedar supeditadas a la situación deportiva y a las circunstancias que rodeen al equipo cuando se acerque la conclusión de su actual contrato. Ahora, el Baskonia presenta un excedente de piezas, aunque tiende a no estar quieto cuando detecta una necesidad u otros clubes también se refuerzan. De momento, lo han hecho el Zalgiris con la llegada del base Beno Udrih y el Olimpia Milán, mediante la incorporación de Mindaugas Kuzminskas en el puesto de alero.

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