El Correo
Baskonia

La última gran incógnita

Fabien Causeur levanta pesas durante los primeros días de la pretemporada.
Fabien Causeur levanta pesas durante los primeros días de la pretemporada. / Jesús Andrade
  • Con Hanga como 'tres' de refresco, el Laboral Kutxa busca dar más variedad al repertorio atacante de su perímetro

  • El Baskonia deja para el final el fichaje de un alero principal con poder ofensivo

Las incorporaciones de Oderah Anosike y Darko Planinic han permitido al Baskonia rematar un juego interior que, con sus dudas y certezas, presenta un perfil presentable para competir. Ahora, a la entidad azulgrana le queda resolver la última gran incógnita. En los últimos coletazos del mercado estival persigue un alero para completar su plantilla. Se trata un movimiento final que puede ser clave para apuntalar la solidez del proyecto.

No en balde, el Baskonia ha debido dejar para el final la contratación de quien bien podría ser su alero titular, un hombre que acapare una parte sustancial del protagonismo y los minutos en esta posición. Y quiere que su perfil sea el de un jugador con fuego anotador entre sus manos, ya sea a través del lanzamiento exterior o mediante la capacidad para generar canastas propias. Esta última es una capacidad que no sobra en el perímetro azulgrana. Quizás quede detectada de manera más clara en las virtudes de los dos bases del conjunto.

Un fusil por reparar

Para Mike James y Darius Adams, el mano a mano en solitario está en sus genes, aunque Velimir Perasovic pedirá a los dos timoneles que sacrifiquen en lo posible parte de su individualismo en tareas organizativas. Y, sobre todo, que sean capaces de ser más eficientes a la hora de gestionar sus lanzamientos.

Al fin y al cabo, el Baskonia está obligado a resolver un problema complejo. La pasada campaña, San Emeterio y Davis Bertans aportaron, hasta la lesión del letón, una media de 20 puntos por partido entre los dos. En el nuevo boceto azulgrana falta el santanderino mientras que el báltico permanece en nómina, pero sigue recuperándose de su grave lesión de rodilla. No se le espera, al menos, hasta finales de año.

El Laboral Kutxa tiene interiorizado desde hace tiempo que habrá de completar el primer tercio de la próxima campaña sin un Bertans que, de encontrarse sano, sería, sin duda, su gran arma ofensiva. De momento, Adam Hanga es el único hombre en el puesto de alero. Por altura y capacidad física, el húngaro puede ofrecer prestaciones interesantes a Perasovic, aunque, en principio, su destino debería ser el de hombre que salga desde el banco.

Durante su cesión la pasada campaña en el Avellino, Hanga recuperó su confianza anotadora, especialmente en el juego en transición y sacando ventaja de su capacidad atlética. Sin embargo, sigue con la asignatura pendiente de mejorar sus porcentajes en el lanzamiento triple.

En el resto de puestos de perímetros, Causeur puede ser un todoterreno, con momentos de inspiración ofensiva tal y como demostró el pasado curso, mientras que Alberto Corbacho aterriza con la vitola de especialista en el triple, pieza polivalente en los puestos de escolta y alero y un expediente aún por estrenar en una competición tan exigente como la Euroliga.

El último pasajero que se suba al tren tendrá que definir el paisaje ofensivo del equipo en su línea exterior. Además, también se hará dueño de la duodécima ficha profesional. Bertans queda en la reserva, aunque su vuelta podría obligar a dar una baja. Es otro dilema que queda aún lejano para el Laboral Kutxa, que deberá cimentar en el primer tercio de campaña tanto su pase al Top 16 como la clasificación copera.