El Correo
Baskonia

Un Baskonia 'magnifique'

Un Baskonia 'magnifique'
  • El Laboral Kutxa endosa una soberana paliza al Limoges en una demostración de efectividad y buena sintonía de equipo en todas las facetas del juego para poner el punto de mira en el Top 16

El Baskonia lució en Limoges su mejor versión para poner el punto de mira directamente hacia el Top 16. La efectividad inicial del equipo azulgrana le sirvió para apartar a la escuadra local del triunfo en menos de 20 minutos y el resto del partido se dedicó a recrearse con robos, tapones, mates y juego-espectáculo para desesperanza de los aficionados limusines que atendían con incredulidad el mazazo que recibía el campeón francés.

El Laboral Kutxa creyó en sí mismo desde el inicio y firmó una puesta es escena magnífica. Desde el primer minuto impuso el ritmo al partido y solo miró hacia adelante, mientras el Limoges trataba de alcanzar al equipo de Perasovic. El primer parcial de 12-26 ya dejaba a las claras por donde iba a ir el partido, que se confirmó de forma definitiva con el marcador al paso por vestuarios (34-60). Con casi todo dicho en la cancha, con un Baskonia enrachado y un Limoges al que no le salía nada, los segundos 20 minutos del encuentro solo sirvieron para la exhibición del Laboral Kutxa, para las rotaciones por parte de Perasovic y para alargar la agonía local.

Con este triunfo cosechado en tierras galas, el equipo de Vitoria pone la segunda victoria en su casillero que le aúpa a la primera posición del grupo B, junto a Anadolu Efes que ha perdido ante el Cedevita en Estambul, mientras que Olympiacos y Armani Milan, ambos con una victoria, juegan este viernes.

La mecha en Limoges la pusieron precisamente los baskonistas galos. Causeur y Tillie tiraron del carro azulgrana en los momentos iniciales (con el 8-18, los dos franceses ya sumaban 11 puntos) para demostrar al resto de la plantilla que el triunfo se lo podían llevar a Vitoria. Y el resto de la plantilla se lo creyó. Tras los galos aparecieron Bourousis, Adams, Hanga, Planinic, James y Corbacho. Aunque a la fiesta se sumaron todos los azulgranas hasta el punto que, al descanso, con 60 puntos en su casillero ningún jugador contaba con más de 10 puntos en su cuenta particular.

Adams, con 18 puntos (29 de valoración y 9 asistencias), Causeur, con 16 (y 21 de valoración), y un Corbacho que al fin destapó su acierto triplista, con 14 puntos, fueron los estiletes azulgranas.

El partido comenzó regido por los triples y en ese capítulo sobresalió la efectividad baskonista. Los buenos registros en defensa y en rebote hizo que el despegue del Laboral fuera espectacular para llegar al final del primer cuarto con un 12-26, ante un rival que no hallaba el antídoto que le permitiera tratar de meterse en el partido y competir.

En el segundo cuarto, Limoges reaccionó ante el mazazo del tiempo inicial y amagó con acercarse al Baskonia mejorando su faceta anotadora, pero los azulgranas siguieron percutiendo el aro local para apartar una y otra vez al Limoges. El eléctrico Jaka Blazic y un espléndido Bourousis lideraron la anotación del Baskonia para disparar el marcador hasta un concluyente 19-36 en solo 13 minutos.

Paseo triunfal

No deparó grandes emociones el segundo tiempo con la ventaja por encima de los 30 puntos y un recital anotador que permitió al Baskonia rebasar por vez primera esta temporada la barrera de los cien puntos. Perasovic optó por repartir minutos y dio la alternativa a Corbacho que, con tres triples seguidos, hizo añicos el partido (29-46 min. 17) para desconsuelo del conjunto francés.

Después llegaron las acciones espectaculares y dos triples finales de Causeur y James pusieron los 60 puntos en el casillero baskonista al término de la primera mitad.

No cejó en su empeño el Baskonia de darse un buen homenaje y mantuvo su ritmo endiablado (38-72 min. 25) para desarbolar y sacar los colores a un Limoges impotente de presentar argumentos. Aflojó levemente el conjunto vitoriano y permitió que la renta bajara a los 20 puntos (55-75 min. 29) pero en el último cuarto con la dirección de Adams y James el agujero se estiró hasta el 71-107 final.

El Baskonia confirmó en Limoges su buena racha y su fortaleza mental en un partido en el que no demostró síntomas de debilidad y que sirvió para tomar confianza de nuevo. El equipo demostró concentración para firmar al término del encuentro 17 recuperaciones, 28 asistencias (por 19 del Limoges) y sólo 9 pérdidas, ninguna de ellas realizada por los bases del equipo. Buenos datos para próximos encuentros.