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La FIBA inicia la captación

Bourousis y Hunter, en El Pireo, este jueves.
Bourousis y Hunter, en El Pireo, este jueves. / Nikos Paraschos
  • Busca reclutar para su propio torneo entre los descontentos con el nuevo proyecto de Euroliga. Clubes ACB como Valencia, Unicaja, Bilbao Basket y otros de potencial en la Eurocup son los principales objetivos

La FIBA anunció anteayer su pretensión de continuar con la confección de su propia competición continental, pero ahora necesita activar sus resortes para que no quede en una declaración de intenciones sin sustancia ni volumen. Mientras la Euroliga se siente firme una vez anunciado su nuevo formato de torneo para la próxima temporada con los nombres propios de los clubes con licencia A, el organismo internacional aún no ha inaugurado la lista de entidades dispuestas a adherirse a su iniciativa. Mientras, el cisma en el baloncesto europeo de clubes se abre paso de nuevo quince años después y agita la discordia, de momento soterrada. Al fin y al cabo, hay cuestiones del proyecto de Bertomeu aún por concretar. Por ejemplo, qué Ligas nacionales cubrirán tres de las cinco plazas libres para completar el torneo de 16 equipos que estirará el calendario con una fase regular, sus ‘play off’ y Final Four.

Mientras cada protagonista se sitúa en su propia trinchera, la FIBA iniciará en los próximos días un turno intensivo de encuentros y comunicaciones con diversos clubes. De momento, quedan vetados los once clubes dueños de la licencia A, entre los cuales la pieza más floja, el Panathinaikos, se dispone a firmar en los próximos días el contrato suscrito por el resto con IMG, el gigante mundial en la organización de acontecimientos deportivos cuya sustanciosa aportación económica para los próximos diez años ha asegurado la cohesión. El club ateniense fue el único que no estampó su rúbrica en su momento, más por su naturaleza belicosa en los últimos años con Jordi Bertomeu que por una firme decisión de fuga. De hecho, era una de las grandes piezas con las que soñaba la FIBA para atraer a su proyecto, aunque todo apunta a que continuará en el redil de los clubes con licencia A.

No obstante, la federación internacional tiene terreno en el que recolectar, el mismo en el que campan los clubes descontentos con la gran liga europea que promueve Bertomeu. Según aseguró ayer el secretario general de la FIBA, Patrick Baumann en una entrevista concedida a la la ‘Gazzetta Dello Sport’, «muchos equipos españoles están enfadados» con el giro dado por la Euroliga. La acotación geográfica bien puede señalar a entidades como el Unicaja, Valencia Basket o Bilbao Basket. El primero ve cómo se cierran ahora las puertas de la máxima competición continental tras perder el verano pasado su licencia A. Mientras, ‘taronjas’ y bilbaínos esgrimen un espíritu contestatario ya recurrente en los últimos años, fueran cuales fueran sus méritos deportivos, lejos de la constancia en los resultados de Baskonia, Real Madrid y Barcelona. Estos tres ‘grandes’ son un vez más señalados como miembros de un club privilegiado sin parar a estudiarse los criterios que han cumplido para preservar la licencia A.

La facción ‘dolida’ de la ACB va a ser un objetivo claro de la FIBA en su captación. De hecho, según fuentes consultadas por EL CORREO, la estrategia del organismo internacional pasa por socavar en lo posible el segundo escalón competitivo del baloncesto continental; la Eurocup. Ahí, hay un amplio abanico de clubes que pueden apostar por la huída a la FIBA, justo donde convergen clubes con músculo presupuestario como los representantes rusos o turcos. No en balde, Baumann dejó ayer alguna pista respecto a esta estrategia al considera que «la Eurocup debería dejar de existir o tal vez quedar como un tercer torneo para clubes que quieran probar la experiencia internacional».

Inabordables

Es poco menos que imposible para la FIBA promover deserciones entre el grupo formado por Barcelona, Real Madrid, Baskonia, Fenerbahce, Anadolu Efes, Olympiacos, Panathinaikos, Maccabi, CSKA, Zalgiris y Emporio Armani Milán. El contrato con IMG asegura el aumento de ingresos y también incluye la obligación de abonar una fuerte indemnización en caso de ruptura. De esta forma, los clubes situados en un estrato como la Eurocup pueden ser permeables a los cantos de sirena, aunque está por ver qué propuesta de torneo y qué marco económico es capaz de presentar la FIBA, visto que los más potentes están fuertemente alineados.

El director ejecutivo de la Euroliga, Jordi Bertomeu, es plenamente consciente de que la unidad lograda entre los grandes también debe preservarse en lo posible en la Eurocup. Hasta el momento, se trata de un torneo cuyo vencedor logra una plaza en la Euroliga de forma automática. Es más que posible, de cara al próximo curso, se propongan nuevos incentivos, tanto deportivos como económicos, que eleven el atractivo del torneo y frenen la capacidad de atracción de la FIBA. En todo caso, el estado de desencuentro entre el organismo internacional y la Euroliga aún mantiene un hilo de comunicación, con vistas a negociar cuestiones claves como la adecuación de calendarios o las ventanas abiertas a las competiciones de equipos nacionales en plena temporada de clubes. No en balde, Baumann descartó sanciones a los clubes de la Euroliga y no se cerró al diálogo. «No tengo problema con hablar con Bertomeu, aunque tenemos dos visiones distintas».