El Correo
Baskonia

EUROLIGA | 10ª JORNADA

En busca de asiento y sensaciones

Ioannis Bourousis aleja el balón del control de Toni Katic durante el choque de la primera vuelta disputado en la cancha del Cedevita.
Ioannis Bourousis aleja el balón del control de Toni Katic durante el choque de la primera vuelta disputado en la cancha del Cedevita. / Efe
  • El Baskonia persigue ante el Cedevita el segundo puesto del Grupo B y romper la racha negativa

El Baskonia cierra esta noche en el Buesa Arena la primera fase de la Euroliga ante el Cedevita con la tranquilidad de saber desde hace dos semanas que disputará el Top 16 pero con voluntad de reivindicación. La potente progresión del inicio de temporada se ha visto frenada con tres derrotas consecutivas ante el Iberostar Tenerife, Anadolu Efes y Bilbao Basket. Una fea actuación en casa y dos oportunidades perdidas a domicilio tras pelear hasta el final han emborronado la trayectoria de un equipo que quiere recuperar sensaciones. Su maquinaria ha chirriado un tanto y, en las dos últimas actuaciones, ha quedado demostrado que la frontera entre ganar y perder puede ser difusa para un Laboral Kutxa casi siempre esforzado y que debe exprimir su vertiente más colectiva para sacar adelante los compromisos.

El mismo matagigantes que se impuso a Olympiacos, Efes y Barcelona en la prórroga ha mostrado también su lado vulnerable en los tres últimos choques. El Cedevita Zagreb desembarca ahora en Zurbano como un escollo al que mejor no despreciar y que medirá la capacidad de recuperación azulgrana. La escuadra croata ha logrado romper los pronósticos que le asignaban como animador sin opciones para cruzar la frontera del Top 16. Sin embargo, los de Mrsic han logrado desbancar al Emporio Armani Milán del elenco de teóricos favoritos y ganarse la clasificación para la siguiente fase.

Además, el encuentro de esta noche supone la última oportunidad para que el Baskonia asalte el segundo puesto del Grupo B, el mismo que se alejó la semana pasada tras caer ante el Efes. Como si sintiera auténtica alergia al suspense y la emoción, la organización del torneo ha deparado un desenlace por entregas en la última jornada de la primera fase. El asiento en uno de los dos grupos que formarán el Top 16 está preasignado dependiendo de la posición final en la primera fase. Sin embargo, los duelos de cada lote se reparten sin uniformidad alguna entre la noche de hoy y la de mañana. En caso de imponerse al conjunto croata, el equipo de Perasovic deberá esperar al duelo de mañana en el Pireo entre el Olympiacos y el Anadolu Efes.

El conjunto heleno bien puede reservar fuerzas o alguno de sus pilares dado que nadie le va a arrebatar ya el liderato de Grupo B. Por su parte, el equipo de Ivkovic buscará una muesca que le permita dar un salto final a la segunda plaza. El Baskonia se asegurará el segundo puesto si ganan los griegos y será tercero en caso de que el Efes se lleve la victoria. Por otro lado, un triunfo del Cedevita esta noche relegaría al Baskonia al cuarto puesto.

Incertidumbre

En cualquier caso, tampoco es que haya demasiado margen para ‘elegir’ silla en cualquiera de los dos compartimentos en los que se dividirá el Top 16. A falta de disputar la décima jornada que cierra la fase de grupos, tan solo hay tres equipos que ya conocen su ubicación. Ya tiene plaza el Fenerbahce en el Grupo E, donde se dirigirá el Baskonia en caso de que termine en segundo o cuarto lugar de su lote. Si es tercero, quedará encajado en el Grupo F, donde ya están acomodados el Olympiacos y el Brose Baskets alemán.

Apenas se distinguen con claridad futuros compañeros de viaje en el Top 16 dada la multitud de posibilidades que pueden darse en los cuatro grupos. En cualquier caso, le conviene al Baskonia recomponer su autoestima, tocada en los últimos tres choques, para cerrar una primera fase continental en la que ha dado golpes magníficos alternados con otras noches en las que ha mostrado un perfil más inconsistente, especialmente a domicilio. En cuaquier caso, ha sido capaz de alcanzar un primer objetivo mínimo, pero también vital para la estabilidad del equipo y del club vitoriano, que no pierde su condición de clásico entre los dieciséis mejores del continente.

Queda el broche ante un Cedevita especialista en poner en aprietos al anfitrión de turno, cazador a domicilio de tres de las cuatro victorias que ha logrado hasta el momento en este tramo de competición. El Laboral Kutxa, que cedió ante el Iberostar Tenerife la primera derrota en su feudo del curso, debe volver a echar el candado del Buesa Arena y poner un punto y aparte a la peor racha de resultados registrada en lo que va de campaña.