El Correo
Baskonia

LIGA ACB

Un plácido cruce del ecuador

  • El Baskonia cierra la primera vuelta liguera con su séptima victoria consecutiva en el frente doméstico tras superar con solvencia al Morabanc Andorra (95-83)

Sin asomo de dejadez después de la durísima refriega del pasado jueves ante el CSKA. El Baskonia sigue guardando reservas después del desgaste continental entre semana y se ha impuesto con solvencia en el Buesa Arena a un MoraBanc Andorra que llegaba a Vitoria con opciones de entrar en la Copa del Rey pero que se ha estrellado contra un anfitrión despierto e implacable. Convertido en uno de los jueces con influencia para conformar el cuadro final copero, el conjunto azulgrana ha cumplido con su parte, que no era otra que competir, para sacar adelante el séptimo triunfo consecutivo en el frente doméstico.

Un cierre plácido a una primera vuelta liguera en el que los vitorianos han alcanzado sin angustias y a golpe de constancia sus objetivos; la clasificación para la Copa del Rey como cabeza de serie al tiempo que pelea por echar raíces en la zona alta de la tabla. Las catorce victorias que ya brillan en su casillero ilustran la recuperación de la fortaleza de un Baskonia que mira con una ambición basada en cimientos sólidos lo que resta de temporada en el territorio ACB, con la disputa de la Copa del Rey como cita ya cercana, el primer asalto a uno de los grandes títulos en juego.

La escuadra de Velimir Perasovic manejó a su antojo el encuentro ante el Andorra. Fue un duelo roto en el tramo final del primer cuarto, en el moento en el que el acierto ofensivo de Shengelia se alió irrupción de Ioannis Bourousis. De la mano del griego, el Baskonia marcó distancias para situarse con un 34-25 en el minuto 12. Fue una brecha que el plantel vitoriano supo administrar, liderado por un Bourousis de nuevo aspirante a MVP de la jornada, y la puntería de Darius Adams.

El Laboral Kutxa alcanzó el descanso con un 52-43 y apretó el acelerador durante un tercer cuarto en el que marcó un parcial de 28-19 que le otorgó la máxima ventaja en el partido (80-62, minuto 30). En los diez minutos finales, el conjunto vitoriano se permitió ciertas licencias y propició el tímido despertar del Andorra, comandado por la ráfaga triplista de Vojdan Stojanovski. El jugador macedonio tomó la iniciativa y líderó un parcial de 4-14 que encendió las alarmas azulgranas (84-76, minuto 36). Kim Tillie fue el encargado de sofocar la rebelión andorrana con cinco puntos consecutivos, aunque los visitantes aún tratarían de abrir una grieta tras un triple de Pino (89-81, minuto 38). Llegaron entonces dos impactos consecutivos de Causeur y James desde más allá de 6,75 para forzar la rendición del equipo de Joan Peñarroya.

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