El Correo
Baskonia

Grietas en el muro griego

Othello Hunter supera la defensa de Dorsey.
Othello Hunter supera la defensa de Dorsey. / AFP
  • El Olympiacos atraviesa el bache más profundo de la temporada, menos poderoso en su gran virtud, la defensa

vitoria. El Olympiacos se mira al espejo a estas alturas de temporada y no se reconoce. El viernes recibirá en el pabellón de la Paz y la Amistad al Laboral Kutxa en un duelo en el que las urgencias ya le aprietan de forma considerable. Se nota incómodo hundido en el penúltimo puesto del Grupo F del Top 16 con tan solo tres victorias en su casillero. Debe reaccionar de inmediato para salir del bache más pronunciado del curso. En el frente continental, acumula cinco derrotas en los últimos seis partidos. Se vio sorprendido en su cancha por el Brose Baskets y volvió de vacío de sus desplazamientos a las canchas del Zalgiris, Real Madrid, CSKA y Barcelona. La semana pasada, su maquinaria saltó por los aires ante una escuadra ‘culé’ que se encontraba contra las cuerdas al encajar un 82-66. Quedó retratado como un equipo sin mordiente, zarandeado y sin ánimo de reacción.

Fue un Olympiacos irreconocible, el reverso de ese sello granítico que ha forjado su personalidad en los últimos tiempos. En un momento crítico de la temporada, con el pase a cuartos en juego, el conjunto griego sufre para volver a ser esa lija defensiva que, por ejemplo, ahogó al Laboral Kutxa en su última visita al Buesa Arena en la segunda jornada del Top 16. El magisterio de Vassilis Spanoulis permanece, pero el Olympiacos muestra grietas en su gran virtud; el esfuerzo atrás.

Los números le delatan. El Olympiacos cerró la primera fase de la Euroliga como el segundo mejor equipo defensor de la competición, con 69 puntos encajados por partido y solo superado por el Locomotiv Kuban. Sin embargo, después de ocho jornadas disputadas del Top 16, el plantel griego ha elevado sus registros hasta 78 puntos por encuentro.

Problemas en el ‘cinco’

Su capacidad de contención se ha resentido y ha destapado uno de sus grandes problemas, la falta de un referente claro bajo los aros para tapar fisuras. Es el mismo papel que bordó Bryant Dunston en las dos anteriores campañas antes de poner rumbo al Anadolu Efes y que no ha tenido continuidad en el presente ejercicio. De hecho, la de ‘cinco’ ha sido la posición con más cambios registrados en los últimos meses dentro del Olympiacos. El musculado Patric Young era el hombre destinado a tomar el testigo de Dunston, pero una grave lesión de rodilla le llevó al quirófano y a una larga convalecencia.

El club heleno optó entonces por desvestir el juego interior del Bilbao Basket al atraer a su redil a Shawn James, una apuesta que no echó raíces y que terminó con los huesos del poste estadounidense en el Eskisheir de la Segunda División turca. El nuevo intento lleva el nombre de Hakim Warrick (33 años, 2,06 metros), excompañero de Pau Gasol en los Memphis Grizzlies y que puso fin a su aventura en el baloncesto australiano para responder a la llamada del Olympiacos casi sobre la bocina del cierre del mercado antes del inicio de la segunda vuelta del Top 16. El poste estadounidense no tuvo tiempo de debutar en el Palau la semana pasada, pero podría estrenarse el viernes contra el Baskonia. La entidad griega también debe meter en dinámica a otro refuerzo de renombre, Kostas Papanikolaou, que puso fin a su intrascendente paso por la NBA para recalar en el club desde donde creció en la élite continental y ganó los dos títulos de Euroliga de 2012 y 2013. Son dos ‘salvavidas’ para un Olympiacos ahora tocado que se toma la visita azulgrana como un punto de inflexión.