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Baskonia
Ioannis Bourousis choca con Joel Freeland (CSKA) en su camino hacia el aro.
Ioannis Bourousis choca con Joel Freeland (CSKA) en su camino hacia el aro. / AFP

En busca de la fortaleza

  • El Baskonia recibe a un inestable Unicaja dispuesto a cortar su racha de dos derrotas

Dos desplazamientos baldíos a Sevilla y Moscú han colocado al Baskonia en una racha atípica esta temporada. Son dos derrotas consecutivas que le colocan en la obligación de reaccionar. La ocasión llega esta tarde con motivo de la visita del Unicaja a Vitoria. Un clásico de la modernidad ACB se reedita en el Buesa Arena para un Laboral Kutxa que debe aparcar su agenda continental para centrarse en un duelo que le puede ayudar a reapuntalar su posición en el frente doméstico.

Los vitorianos continúan en el cuarto puesto de la tabla, aunque su derrota en la cancha del Baloncesto Sevilla les hizo rezagarse en la persecución del Real Madrid, Barcelona y Valencia Basket. Más allá de cuestiones clasificatorias, el plantel azulgrana necesita recuperar sensaciones y volverse a sentir poderoso al calor de su público. Afronta hoy un examen de solidez que puede dar indicios de su capacidad de reacción de cara al duelo crucial del próximo miércoles en el mismo escenario contra el Barcelona, con el pase a los cuartos de final de la Euroliga en juego. Ante los catalanes, se librará una batalla que puede ser decisiva. El encuentro frente al Unicaja bien puede servir para reajustar una maquinaria que trata de resistir los golpes de un tramo de temporada que no da tregua, con el Top 16 como principal campo de batalla.

El Baskonia recibe esta tarde a un Unicaja inestable en un duelo entre dos equipos aún resacosos tras el reciente esfuerzo europeo. En esta ocasión, el conjunto vitoriano ha dispuesto de un día más de recuperación tras su derrota del jueves en la cancha del CSKA y el posterior viaje de regreso. Por su parte, los cajistas tomaban ayer el vuelo hacia la capital alavesa después de hincar la rodilla el viernes en el Martín Carpena ante el Estrella Roja.

El choque perdido ante la escuadra de Belgrado dejó al Unicaja sin opción alguna de clasificación para los cuartos de la Euroliga y supuso un nuevo ejemplo de la inconsistencia que desde hace semanas carcome al equipo de Joan Plaza. Tras alcanzar el descanso con una ventaja de 16 puntos (43-27), cedió en la segunda parte un parcial de 29-51 que terminó por hundirle.

Intercambio de papeles

La inconsistencia es la marca de un Unicaja que ahora se ve obligado a centrar todos sus esfuerzo en la Liga ACB para asentarse en la zona de ‘play off’. Ocupa la séptima plaza de la tabla con un balance negativo de once victorias y doce derrotas y una sensación general de turbulencias constantes. El mismo Unicaja que rompió el sueño baskonista de alcanzar los cuartos de la Euroliga en el último choque del Top 16 y que también eliminó a los azulgranas en la ronda de cuartos de la Liga ACB, atraviesa ahora una campaña turbulenta.

Vitorianos y malagueños han intercambiado sus papeles. Mientras los primeros viven en el renacimiento, los segundos tratan de salir de una crisis profunda. Y todo con el horizonte de la nueva Euroliga en la que el Baskonia tiene ya un puesto asegurado mientras el Unicaja ve cómo vislumbra su degradación a la Eurocup tras flirtear con el nuevo proyecto de la FIBA.

En comparación con su rival de hoy, el Laboral Kutxa es la personificación de la constancia en materia de resultados y sensaciones. Por su parte, el Unicaja trata de reajustar una plantilla sometida a cambios en las últimas semanas. De momento, no puede contar con los lesionados Stefan Markovic y Jamar Smith mientras el recién llegado Kenny Hayes trata de completar la fase de aclimatación para ser un referente anotador en el perímetro malagueño. En la zona interior, Hendrix se despidió para poner rumbo al Maccabi y dejar a Fran Vázquez y Mike Cooley como referencias bajo los aros. El Unicaja aún se mueve en el mercado en busca de más refuerzos para hacer que se levante un equipo convaleciente.