El Correo
Baskonia
Sergio Rodríguez realiza un pase, uno de los lances del juego en el que es un maestro
Sergio Rodríguez realiza un pase, uno de los lances del juego en el que es un maestro

El aguijón del Chacho

  • Sergio Rodríguez ha sido el hombre más peligroso en los tres duelos que han librado Baskonia y Real Madrid en lo que va de curso

El próximo 12 de junio cumplirá 30 años, pero su juego sigue manteniendo la frescura juvenil de quien hace tiempo que se ha negado a cambiar su estilo. Sergio Rodríguez fue precoz en su etapa de formación en el Estudiantes, incomprendido debido a su temprana marcha a la NBA y, finalmente, reconocido en su vuelta al Real Madrid para ser uno de los artífices del resurgimiento de la sección de baloncesto del club merengue.

En una temporada repleta de altibajos, el base tinerfeño se ha convertido en un seguro de vida para el equipo blanco, de los pocos hombres de los que se puede fiar Pablo Laso dentro de una plantilla en la que las incorporaciones estivales parecen no terminar de aterrizar y que también ha sufrido la baja por lesión de un referente como Rudy Fernández. En la escuadra merengue, Sergio Llull es el hombre de las explosiones deslumbrantes, pero Sergio Rodríguez, máximo asistente en la Liga ACB y segundo en el torneo continental, encarna la constancia en una plantilla superpoblada y que ahora vive un momento crítico en el frente de la Euroliga.

El Buesa Arena acogerá hoy el cuarto duelo que protagonizan baskonistas y madridistas desde el inicio de temporada. El equipo de Velimir Perasovic se llevó el triunfo en el duelo de la fase regular ACB en Vitoria (86-80) y en el primer enfrentamiento en el Top 16 en Madrid (68-77). Sin embargo, los azulgranas cedieron en la semifinal de la Copa del Rey de A Coruña (80-86) en la que supuso la antesala del primer título de la temporada del plantel de Pablo Laso. Ambos bloques volverán a encontrarse para dar continuidad a una saga que retrata la capacidad del Baskonia para volver a plantar cara a los grandes. Cada una de las tres batallas anteriores tiene su historia, pero hay un denominador común; la capacidad de Sergio Rodríguez para ser un jugador cargado de veneno para la defensa azulgrana.

No en balde, el base insular ha sido el jugador con mejor producción en los tres encuentros que su equipo ha disputado contra el Laboral Kutxa durante este curso. En ellos, acumula una valoración total de 49 (16,3 de media), muy por delante de compañeros como Gustavo Ayón (29), Jaycee Carroll (24) o Andrés Nocioni (22). En el primer duelo correspondiente a la Liga ACB que se disputó en Vitoria logró 20 puntos, 8 asistencias, 6 pérdidas y 24 de valoración. Fueron grandes números que no impidieron el triunfo vitoriano el pasado 3 de enero. El Chacho tomó buena parte de las responsabilidades ante la baja de Sergio Llull y protagonizó un último cuarto que estuvo cerca de ser antológico. Al final, la oportuna irrupción de Mike James y los errores finales del canario dejaron el triunfo en el Buesa Arena.

Otra gran actuación de Sergio Rodríguez no impidió el triunfo del Baskonia el pasado 5 de febrero en la sexta jornada del Top 16. Aquel duelo confirmó a los vitorianos como los revolucionarios del Grupo F y entreabrió la deriva merengue que le ha llevado a una situación crítica en la Euroliga. El Chacho volvió a brillar con 18 puntos, 4 asistencias y 18 de valoración, pero pudo más la conjura colectiva del equipo de Perasovic y el zarpazo final de Darius Adams, con 7 puntos claves en los últimos tres minutos.

Golpe en la Copa

La estadística global de Sergio Rodríguez lució menos (13 puntos, 6 asistencias y 7 de valoración) en el triunfo del Real Madrid en la semifinal copera. Sin embargo, el suyo fue un concurso clave para minar la resistencia de un Baskonia batallador en un último cuarto en el que sus 9 puntos y su capacidad para repartir juego a sus compañeros fueron fundamentales. A tres minutos y medio del cierre, Sergio Rodríguez marchó al banquillo con un 75-75 en el marcador para ceder su puesto en pista a Sergio Llull. El balear remataría la obra del Chacho al convertirse en el ejecutor final del Baskonia con 8 puntos en los dos últimos minutos, un portazo estruendoso a las aspiraciones baskonistas de dar el gran golpe en la Copa del Rey.