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Baskonia

EUROLIGA | TOP 16

A por el botín completo

Adam Hanga se esfuerza hasta el extremo para lograr la canasta ante Felipe Reyes en el choque de la primera vuelta del Top 16 disputado en Madrid.
Adam Hanga se esfuerza hasta el extremo para lograr la canasta ante Felipe Reyes en el choque de la primera vuelta del Top 16 disputado en Madrid. / Curto de la Torre
  • Certificado el pase a cuartos en la jornada de ayer, el Baskonia, sin el capitán Causeur, busca amarrar el factor cancha ante el Real Madrid a partir de las 20.30 horas en el Buesa

El Baskonia es, desde ayer, equipo de Top 8 con todas las garantías matemáticas. La cuenta cuadró de manera definitiva tras el soberano repaso que le propinó el Khimki al Olympiacos en Moscú. El club vitoriano vuelve a los play off tras dos temporadas de ausencia. Será la novena ocasión en la que peleará por un puesto en la Final Four desde que se instauró la antesala de los cruces en la campaña 2004-05. En esta trayectoria, la entidad azulgrana suma cuatro triunfos y otras tantas derrotas. De nuevo miembro de un club exclusivo con un reto a la vista; conseguir su primera victoria en los play off en su versión al mejor de cinco encuentros y alcanzar la quinta Final Four de su historia. El derecho a soñar sigue vigente.

Los resultados de ayer en el Grupo F permitieron a los azulgranas archivar de manera definitiva el pase a cuartos antes incluso de saltar esta noche al parqué del Buesa Arena para enfrentarse al Real Madrid. El equipo de Perasovic se quita de encima cualquier mínima inquietud que pudiera tener respecto a su futuro continental. Ese fatídico cuádruple empate con el cuadro merengue, el Brose Baskets y el Olympiacos al cierre del Top 16 que podría eliminar a los vitorianos queda anulado por completo.

Ahora, se juega para mejorar la nota y por el mejor acomodo posible de cara a los play off de cuartos. El Laboral Kutxa defiende la segunda posición que ocupa en el Grupo F e incluso todavía puede aspirar al liderato que ostenta el CSKA, hoy visitante en la cancha del Zalgiris. Con la presencia en cuartos ya asegurada, ya no hay inquietud alguna que pueda lastrar al conjunto azulgrana. Todo el peso de la angustia y la responsabilidad recae por completo en el Real Madrid de cara al duelo de esta noche. El factor cancha puede caer del lado azulgrana incluso con una derrota con tal de que sea inferior a 9 puntos.

Logrado el objetivo principal, el Baskonia afronta otro choque de altura esta noche. La pretensión de lograr la mejor entrada de la temporada también es un hecho consumado, tal y como comunicó ayer el club de Zurbano. Según sus perspectivas, se superará el aforo de 12.789 espectadores logrado la semana pasada durante la visita del Barcelona. La fortaleza azulgrana, de nuevo a rebosar para un partido que promete emociones fuertes. El empuje de la grada azulgrana volverá a tener su peso, tal y como ha ocurrido en una temporada en la que el Baskonia suma una buena colección de jornadas épicas al calor de su público.

Tal y como ocurrió en los dos últimos duelos, el equipo vitoriano se presenta sin Fabien Causeur, aún tocado por sus problemas en la espalda. Su ausencia acorta la rotación exterior frente a un Real Madrid que concentra una parte importante de su poder ofensivo en el perímetro. La responsabilidad se redobla para piezas como Jaka Blazic y Adam Hanga y se reabre la cuota de minutos para Alberto Corbacho. La opción de hacer coincidir en pista a Darius Adams y Mike James también está sobre la mesa, aunque se trata de un recurso del que no ha echado mano en exceso Velimir Perasovic. Una vez más, el equipo vitoriano deberá apelar a ese espíritu irreductible que le convierte en una máquina de resistencia ante gigantes. Es el sello que le ha permitido abrir huella a lo largo de la presente Euroliga para crearse un espacio entre los mejores en un Grupo F de exigencia e igualdad extremas. Llega un Real Madrid herido, pero todavía con recursos suficientes como para escapar del foso en el que se encuentra ahora mismo sumido.

Dudas merengues

En las filas merengues, Trey Thompkins, escaso de protagonismo a lo largo de la temporada, arrastra una gastroenteritis mientras que Willy Hernangómez permanece en duda debido a problemas en una rodilla. En cualquier caso, el núcleo duro que maneja Pablo Laso permanece intacto, con Sergio Llull y Sergio Rodríguez como grandes estiletes exteriores, la pegada interior de Gustavo Ayón o un Rudy Fernández recién incorporado tras su lesión de espalda. Y alrededor, grandes especialistas de la talla de Nocioni, Carroll, Rivers, Reyes o incluso el precoz Doncic. La armada madridista, con una profunda rotación para afrontar un duelo angustioso.

Una derrota en el Buesa Arena no eliminaría de forma matemática al Real Madrid, pero le dejaría muy tocado y todavía más en manos de errores ajenos de cara a la jornada final del Top 16, en la que recibirá a un Khimki tan sorprendente como efectivo ayer tarde.