El Correo
Baskonia

«A tope con el ‘topochismo’»

Flores, Pascual y Baz, con los hermanos Diop y las narices rojas que les certifican como atopistas.
Flores, Pascual y Baz, con los hermanos Diop y las narices rojas que les certifican como atopistas.
  • Roberto Flores e Iván Pascual, ahora enrolados en Radio Gorbea, preparan «dosis energéticas de napalm» para administrar a los jugadores del Baskonia en los cuartos de final de la Euroliga

«Gritando, chillando y saltando, como todo el mundo», así han vivido los madrugadores la clasificación del Baskonia para el Top 8 de la Euroliga, pero sobre todo «disfrutando como hacía mucho tiempo que no disfrutábamos», admiten Iván Pascual, Roberto Flores y Edurne Baz, artífices del Atopismo que despierta a la ciudad todos los días desde el dial de Radio Gorbea, en directo de 7 a 10 de la mañana. «Que lo hayamos pasado tan mal en temporadas pasadas hace que todavía los saboreemos más», reconocen, con la sensación de haber estado viviendo «un espectáculo único en el Buesa Arena durante muchas semanas» y con la esperanza de «que continúe».

De cara a la nueva fase de la Euroliga que se le presenta al Baskonia la a partir del martes, el mensaje que envían al equipo estos tres tempraneros locutores es el que han lanzado desde su programa que es hay que ir «a tope con el ‘topochismo’», término que han venido utilizando durante todas estas semanas de Top 16, un mensaje «siempre optimista». Para este Top 8, o 'topocho', los atopistas mantienen su cuota de humor y aseguran que reservan para los jugadores «una dosis de napalm diaria» con la condición de que «continúen jugando de la misma manera». «Es el desayuno de los madrugadores, lo que nos da energía», aseguran. «Del último cargamento separamos una parte tanto para los jugadores del Baskonia y como para los del Alavés y se lo vamos dosificando poco a poco», comentan con gracia.

Los periodistas más tempraneros de Vitoria creen que la clasificación para el Top 8 del Baskonia significa para el equipo «sobrepasar todas las expectativas planteadas para la temporada. Todo el mundo asumía que uno de los objetivos era el Top 16, de repente nos encontramos con el grupo de la muerte y con unos rivales durísimos». A pesar de los «mensajes pesimistas» y de que «mucha gente miraba el calendario diciendo a ver qué partido podemos ganar, nos hemos clasificado y dando un auténtico recital de cómo hay que competir», analizan. Esta clasificación deja «más que satisfechos» a este equipo de comunicadores que reconocen que el Laboral Kutxa «nos han malacostumbrado a las victorias y a ganar a los grandes de Europa y como soñar es gratis y estamos pendientes de ver hasta donde llega este sueño».

La ilusión recuperada

A su juicio, este logro supone recuperar «el carácter Baskonia y el poderío que ha tenido este equipo en otras épocas» en las que no costaba meterse en la Final Four, «y ahora, después de unos cuantos años sufriendo y no entrando, es posible revivir la ilusión por el Baskonia si es que alguno la había perdido». En cuanto a esa ilusión, Flores, Pascual y Baz reconocen que «desde luego, muchos no la habíamos perdido, pero se nota en el ambiente». «Hemos vivido fases en las que en el pabellón había mucho silencio, y ahora no hay más que optimismo y esa sensación de carácter» que a su juicio se ha hecho extensiva «a la ciudad, a la afición, al pabellón» y que se respira «en todos las partes».

En unos días el Baskonia comenzará el nuevo test de nivel, una exigente prueba cuyo resultado será la clasificación para la Final Four de Berlín o la eliminación. «No, no, no, Final Four fijo» vaticinan. «En el primer partido igual nos cuesta un poco más, y ganamos solo de 15, pero en el segundo vamos a barrer», aseguran. «Tenemos en el cargamento de ‘napalm’ -unos frasquitos pequeñitos con una dosis especial- que nos ha llegado de nuestro enlace vietnamita que esa sí que no falla de ninguna manera». Con esa dosis de humor y el disfrute de los baskonistas en la cancha, a la Final Four de cabeza.