El Correo
Baskonia

«Estamos cansados pero siempre creemos»

Ioannis Bourousis.
Ioannis Bourousis. / EFE
  • Bourousis reivindica el espíritu baskonista de cara al cuarto asalto de esta noche ante el Barcelona

A pesar de haber sido protagonista de una canasta prodigiosa, Ioannis Bourousis no ejerce la profesión de mago. Por esa razón, es el primero en frotarse los ojos cada vez que recuerda el pase de ‘quaterback’ de Adam Hanga, su recepción y el posterior tiro que forzó la prórroga en el choque de anteayer y abrió el camino hacia el triunfo baskonista. «Es difícil comprender lo que sucedió, cómo anotar esa canasta. No juegas lo suficientemente bien durante tres cuartos, pero luego lo dimos todo para ganar. Caer con un 3-0 hubiera sido tirar por la borda todo lo que hemos hecho durante la temporada», confesaba ayer el pívot griego antes del entrenamiento vespertino de la plantilla azulgrana en el Buesa Arena. Las horas posteriores al triunfo que permitió a los vitorianos reactivar la serie de semifinales sirvieron para intentar aplacar el estrés generado después de un choque con un desenlace alucinante. «Siempre duermo bien», bromeaba el héroe heleno aunque su rostro revelaba las ojeras y el desgaste acumulado.

Al fin y al cabo, el Baskonia es ahora un equipo justo de fuerzas que intenta enderezar esa cuesta abajo en la que entró desde la Final Four de Berlín. A estas alturas de curso, pelea a límite del aguante físico y mental. Puede que su juego pierda fuelle, pero todavía queda esa reserva de rebeldía, la misma que se vació en el tercer partido del cruce con el Barcelona. Imagen y sostén principal de este Laboral Kutxa, Ioannis Bourousis reconoce ese desgaste que se detecta desde las jornadas de gloria de la Final Four. «Desde Berlín, es normal que el equipo haya caído. Yo me siento cansado, como todos mis compañeros, pero en el tercer partido dimos todo lo que teníamos dentro», explica. Los músculos no golpean como hace meses, pero el poste azulgrana reivindica el alma de un equipo que todavía tiene dispone de recursos. «Estamos cansados, pero siempre creemos. Tenemos que seguir intentándolo», sentencia. Si las fuerzas flaquean, la grada también puede ayudar. «En el tercer partido, no vi el pabellón lleno. Necesitamos más gente», reclama el jefe del vestuario azulgrana.

La fe del creyente cimentó el triunfo en el tercer choque y deberá seguir siendo un apoyo en el cuarto capítulo que se sirve esta noche en el Buesa. El Baskonia continúa al borde de la eliminación, pero también dispone de una opción para forzar el quinto encuentro el próximo domingo en el Palau. «Seguirá siendo muy difícil, pero tenemos espíritu. Con él jugamos una Final Four y es lo que nos ha llevado hasta aquí», reivindica Bourousis, que se encarga de recordar la calidad de un rival que «tiene más jugadores que nosotros».

Luchar un día más

Milagros no suceden todos los días y el conjunto vitoriano tiene que ser capaz de aportar a su juego la consistencia necesaria para plantar cara al gigante catalán. «Debemos jugar duro y ser más constantes para no llegar a una situación como la del tercer partido», recomienda el pívot heleno. Conviene no tentar de nuevo la suerte, aunque el Laboral Kutxa puede sacar partido de la ventaja psicológica que obtuvo de un triunfo tan inverosímil. Bourousis también alecciona respecto a la necesidad de «no relajarse y comenzar con intensidad», como si recordara que el plantel vitoriano ha regalado la casi totalidad de los primeros cuartos en los tres encuentros del ‘play off. De vuelta a la batalla, el Baskonia se aferra a la combustión de James y Adams y la sabiduría de Bourousis al tiempo que confía en sumar más efectivos a una rotación corta, tal y como sucedió en el tercer choque con Shengelia. Hanga apretará los dientes para superar las molestias que rebela la cojera con la que terminó el último encuentro y que ayer todavía persistía. Se hacen falta más consignas, Mike James aporta la suya en Twitter. «Vivimos para luchar un día más».