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Baskonia
Ilimane Diop trata de superar a Elias Harris, del Brose Baskets, durante un choque de la pasada temporada.
Ilimane Diop trata de superar a Elias Harris, del Brose Baskets, durante un choque de la pasada temporada. / Getty

Adiós al jugador de relleno

  • Con Shengelia, Diop, Sedekerskis y Rafa Luz, el Baskonia perfila el cupo de formación con piezas utilizables, sin acoples improductivos

El presidente del Baskonia, Josean Querejeta, manifestó en el arranque del verano su intención de construir una plantilla más larga para afrontar las exigencias de la próxima campaña, con la Euroliga ampliada en su formato. Las semanas han avanzado y el club vitoriano está en camino de cumplir con este deseo. La tarea no resulta fácil para el Laboral Kutxa y más cuando el marco de contratación que impera en la ACB sigue sin mofidicarse. En este punto, a la entidad azulgrana siempre le ha costado desvelos y dinero dotar de verdadera sustancia deportiva al cupo 'nacional', que obliga a disponer de cuatro jugadores 'formados localmente' en una plantilla de doce efectivos. En ocasiones, las limitaciones presupuestarias obligaban al Baskonia a completar su plantilla con un jugador cuya talla deportiva se alejaba del nivel exigido pero cuyo pasaporte o pasado deportivo le otorgaba la condición de jugador de formación.

En las dos pasadas temporadas, Mamadou Diop ejerció este agrio papel, el mismo que lleva al protagonista a afrontar todas las obligaciones del resto de sus compañeros sin más contrapartida que un puñado de minutos de regalo en partidos ya resueltos. Tomó el testigo que en el pasado portaron figuras anónimas pero queridas por la afición como Unai Calbarro, Ander García, los hermanos Buesa, Edu Hernández, Jesús Cilla, Lucho Fernández o Jordi Grimau; entre otros.

Sin embargo, todo indica que el jugador de relleno se va a acabar en el Baskonia la próxima temporada. El cupo de formación ya está completo con Ilimane Diop, Tadas Sedekerskis, Tornike Shengelia y Rafa Luz. Sobre el papel, todos ellos son jugadores perfectamente utilizables, aunque el avance de la competición mostrará en qué escalón de la jerarquía se sitúa cada uno en sus respectivos puestos. El hombre encargado de repartir minutos y fuerzas será un Sito Alonso con reputación para manejar a jugadores jóvenes.

Sedekerskis e Ilimane Diop se convierten en talento joven a modelar por parte del técnico madrileño. No en balde, el hecho de que, a día de hoy, se cuente con dos canteranos para la primera plantilla azulgrana también supone una circunstancia poco habitual estos últimos ejercicios en la entidad de Zurbano. Con 18 años, el alero lituano afronta un salto descomunal, desde la LEB Oro en la que debutó el pasado curso con el Huesca a la exigencia de la élite continental. La próxima campaña servirá para evaluar el talento y la capacidad de maduración de un Sedekerskis que parece predestinado a estrellato.

Bordignon, la incógnita

En este momento, el Baskonia cuenta con doce jugadores, el cupo de formación al completo y todavía busca un exterior de corte anotador para rematar su arsenal. Surge aquí la figura de Daniel Bordignon. De momento, no hay respuesta federativa respecto a la solicitud para que el ala-pívot brasileño con pasaporte italiano pueda ejercer de jugador formado localmente. Es un estatus que puede condicionar su futuro en la primera plantilla azulgrana, aunque tampoco está cerrada la vía a una cesión. De momento, el Bàsquet Lleida ha aparcado la opción de reclutar al canterano baskonista tras expresar interés la semana pasada.