El Correo
Baskonia

Una valiosa reserva

  • El Baskonia se sacude el desgaste y la baja de Bargnani y recupera tras el descanso el pulso en su juego para batir al Joventut en Badalona

Derrotado en Kaunas, pero de nuevo vencedor en Badalona. El Baskonia vuelve a casa con medio botín, con la acumulación lógica de cansancio y los músculos entumecidos por la concatenación de esfuerzo. El plantel que cayó en Kaunas debía levantarse de inmediato en la cancha del último clasificado en la tabla ACB y a fe que lo hizo. Con sensaciones cambiantes y un nivel de juego renqueante en muchos momentos, pero efectivo en última instancia. El cuarto triunfo en el frente doméstico cayó como un analgésico para suturar la herida en tierras lituanas. El Baskonia se elevó sobre sus propios problemas y se sacudió la baja de última hora de Andrea Bargnani para sacar adelante uno de esos choques que siempre se plantean como una peligrosa trampa en los mediodías dominicales de la Liga ACB servidos de inmediato tras una intensa noche de Euroliga. El plantel azulgrana retoma la senda del triunfo, con un cúmulo de resortes todavía por ajustar y un reparto desigual de papeles protagonistas; listo para afrontar una semana infernal en la que se las verá con el Real Madrid, Olympiacos y Unicaja.

La reserva en el depósito azulgrana fue suficiente para forzar la rendición de un Joventut que se creyó la posibilidad de poder sorprender al viajero continental para después ver cómo se esfumaban sus esperanzas tras el descanso. El Baskonia fue durante los primeros veinte minutos un equipo por momentos despistado y sin fluidez, maniatado por los problemas para controlar el rebote en su propio aro y por la sequía anotadora. La pretensión de Sito Alonso de refrescar a su equipo a base de dar cobertura a jugadores habitualmente secundarios tuvo un resultado desigual, especialmente durante los primeros dos cuartos. Trevor Cooney irrumpió en el quinteto inicial para luego desaparecer por completo, Rafa Luz dio un respiro a Shane Larkin en el puesto de base e Ilimane Diop intentó insuflar, sin suerte, energía al juego interior ante la ausencia de un referente ofensivo de primer orden como Andrea Bargnani. No terminaron de cuajar los experimentos y el Baskonia se vio con un 40-40 al descanso y la necesidad de volver a confiar en los mejores para liquidar un partido enredado hasta ese momento.

El Baskonia había sido un grupo de pulso bajo, con un Adam Hanga en su versión más estática y volcado en el acierto triple, agrietado en la defensa de su propia pintura y nublado por las indecisiones de Shane Larkin. Una sensación de equipo fatigado frente a un Joventut ambicioso y espoleado por la capacidad reivindicativa del menudo Albert Sabat, la sabiduría de Sergi Vidal y el empuje constante de Albero Abalde. El paso por los vestuarios sirvió para la correspondiente lectura de cartilla y la constatación de que, de momento, el Baskonia debe sumar victorias en la competición liguera echando mano de sus mejores recursos. Cambió el panorama en el tercer cuarto con un plantel azulgrana de apariencia más enérgica. Elevó sus revoluciones, especialmente en un juego de ataque obligado al reajuste ante la ausencia de Bargnani. Imperó el intercambio de canasta y, en la escalada de hostilidades, el Baskonia terminó por ser el más efectivo. La irrupción de Johannes Voigtmann como poste certero en las cercanías del aro rival se asoció con la mayor velocidad en la circulación de balón y el contundente bombardeo triplista con Josh Akognon como gran artillero. El exterior californiano fue, en última instancia, el que mejor respondió a la llamada a filas de Sito Alonso a la tropa de auxiliares. En una rotunda acometida, firmó tres de los cinco triples consecutivos que permitieron al Baskonia abrir una brecha clara (56-65, minuto 28).

El Joventut intentó sobreponerse de la mano de Abalde y Stutz para acortar distancias y cerrar el tercer capítulo con un 64-67 que aún mantenía la incertidumbre. Pero el semblante baskonista mostraba un perfil convincente. Un triple de Voigtmann y una posterior canasta doble de Shengelia en el descorche del último cuato volvieron a dar oxígeno a los vitorianos (64-70, minuto 31). El Baskonia compartía el balón, alimentaba los nervios de un rival con problemas que sabía que se acercaba al precipicio y sumaba nuevos matices a la hora de explorar vías de anotación. El Joventut se aferró al triple con suerte desigual y solo la falta de acierto azulgrana desde la línea de tiros libres mantenía una apariencia un tanto engañosa de suspense. Sin necesidad de un rotundo despliegue de autoridad, el Baskonia terminó por hundir a un anfitrión angustiado y hundido en la tabla con cinco derrotas y su casillero de triunfos aún por estrenar. Tiempo para volver a subirse a un charter y sacar las llaves de casa. Las mismas con las que las que los azulgranas tendrán que volver a echar de inmediato el doble cerrojo para presentarse este próximo martes en la cancha del Real Madrid.

Directo

FINAL EN BADALONA: JOVENTUT 83-BASKONIA 90. Hanga, con 16, Voigtmann y Shengelia con 14 y Akognon con 13, máximos anotadores de los de Sito Alonso.

Final: Joventut 83-Baskonia 90.

El Baskonia logra su cuarto triunfo ante un Joventut que sigue colista al perder todos los partidos.

Final. 83-90.

Triple de Bogdanovic. 83-90.

Reboteee y mateee de Larkin. 80-90.

80-88.

20 segundos para el final del partido en Badalona.

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