El Correo
Baskonia

CSKA - BASKONIA

Borrado por aplastamiento

  • Un Baskonia en retroceso termina desfigurado por el meteórico CSKA y el magisterio sublime de Teodosic

Una bofetada perfecta, sonora y contundente en pleno rostro. El Baskonia vuelve de Moscú dolorido, con una herida profunda ante el vigente campeón de Europa. La opción de una derrota entraba dentro de lo probable, pero el conjunto azulgrana fue sometido a uno de esos castigos que pueden dejar secuelas. Medirse a un rival con las hechuras del CSKA suele convertirse en una suerte de prueba de la verdad. Visto lo acontecido en el Megasport Arena moscovita, la realidad es que el Baskonia es, ahora mismo, un equipo en retroceso, que mantuvo la tónica de blandura e inmadurez en la que se sumergió la pasada semana. No solo cayó en la red de un CSKA perfectamente engrasado, inmune a la baja de Nando De Colo y bajo el magisterio de Milos Teodosic. Lo más grave es que quedó desfigurado por completo, ahogado en la impotencia más absoluta.

Enfermo y famélico, necesitado de una medicina que no encuentra, el plantel vitoriano tan solo resistió un primer cuarto en el que se apoyó en el talento y el acierto para transmitir una falsa imagen de dominio. Pero cuando el CSKA ajustó su maquinaria y el timonel serbio agarró con firmeza la daga, el frágil entramado vitoriano se desmoronó sin opción de despertar. Mientras el Baskonia era un continuo trasiego de combinaciones de hombres en cancha sin que ninguna fórmula terminara de cuajar, el CSKA se convirtió en una foto fija con Teodosic casi siempre en primera línea del escenario. Magistral e inspirado como pocas veces, mariscal de una tropa con su correspondiente dosis de calidad, pero también con capacidad para cumplir una órdenes claras.

Los hombres de Itoudis sacaron de la pista al Baskonia, sometido por aplastamiento y de nuevo sin parapeto ante un aguacero de puntos en contra que delata de dónde nacen sus actuales desvelos. Porque ahora es un conjunto agrietado por completo en defensa, con serios problemas para seguir unas normas mínimas que le permitan mantener la firmeza cuando toca aplicarse atrás. Flojea ante una tenue brisa y termina desbordado cuando arrecia un vendaval de la magnitud del desatado ayer por el CSKA.

Sin ritmo

Sus trastornos defensivos no vienen tanto de la dejadez sino de la falta de solidaridad. La tardanza y la falta de contundencia en las ayudas le penalizan, las concesiones en el rebote bajo su propia canasta le relegan a un ritmo cansino mientras regalan más munición al rival.

Demasiados obsequios para un CSKA con un arsenal formidable. La baja de Nando De Colo le convertía en un equipo de apariencia abordable, pero Milos Teodosic se encargó de redoblar su interminable caudal de trucos con el balón en las manos para mejorar las cotas individuales de una carrera que acumula ya una buena colección de recitales. El balcánico fue ayer todo lo que puede ser un jugador sobre una cancha de baloncesto; líder, administrador, dominante y ejecutor. No encontró antídoto el Baskonia para frenar semejante despliegue. Pero la escuadra azulgrana no se midió sólo a un hombre orquesta sino a un ejército perfectamente dispuesto, sin fisuras detectables. Y terminó por ser el reverso extremo del vigente campeón continental; un equipo desmandado, con los papeles perdidos y huérfano de recursos para siquiera sostenerse en pie.

El primer cuarto fue el único espacio en el que se pudo detectar a un Baskonia mínimamente reconocible. El duelo arrancó bajo el dominio de dos primeros espadas al timón como Shane Larkin y Milos Teodosic. El base de Ohio ganó el pulso inicial gracias a ocho puntos consecutivos que enardecieron a los azulgranas. El triple de un Budinger al fin activo puso un 6-15 mediada la primera entrega, pero el infortunio se cebó con el californiano, que tuvo que abandonar de inmediato la cancha tras sufrir un esguince de tobillo.

La maldición médica volvía a caer sobre un Baskonia que había viajado a Moscú con la plantilla al completo y justo cuando su última incorporación parecía haber encontrado el protagonismo. Apenas le pasó factura el golpe al equipo de Sito Alonso, que daba rienda suelta a la puntería exterior mientras Larkin y Beaubois monopolizaban el ataque. Los vitorianos eran de nuevo un equipo que volvía a mirar el aro rival con catalejo, sin presencia real de interiores como Voigtmann o Bargnani. El Baskonia cerró el cuarto inicial con un 17-27 a favor, pero también con la sensación de que su planteamiento de partido consistía en alimentar el intercambio de canastas.

Golpe a golpe

Un error grave cuando toca encararse con un CSKA capaz de doblar cualquier propuesta de alegría ofensiva que ponga sobre la mesa su rival. La entrada de Khryapa y Fridzon hizo revivir al gigante, capaz de encajonar a los azulgranas en su propia parcela con su incansable carga del rebote ofensivo. Un parcial de 12-3 recompuso el marcador (29-30, minuto 13) para comenzar a propagar la desazón en las filas azulgranas. El retorno a cancha de Teodosic fijó las baterías del CSKA, que tomó la delantera tras un triple del serbio (38-36, minuto 17). La posibilidad de que Shengelia se convirtiera en un referente en ataque al poste bajo quedó en mero espejismo mientras el Baskonia seguía buscando la puntería desde la larga distancia, sin noticias de Voigtmann o con Bargnani impreciso en lo que mejor se le da y previsible en su falta de aplicación defensiva.

Las costuras azulgranas aguantaron hasta el descanso (49-46) después de que los visitantes hubieran encajado 32 puntos en el segundo cuarto. El piloto de alarma defensivo requería de una puesta a punto inmediata, pero el Baskonia fue reincidente en sus errores. El filo moscovita asestó un corte limpio y letal en el inicio del tercer cuarto, el momento de mayor apogeo de Milos Teodosic, el hombre capaz de generar un pase de canasta en un metro cuadrado superpoblado de obstáculos. Un parcial de 17-7 fue coronado con un triple en falta del genial timonel que deparó un tiro libre adicional (66-53, minuto 23). Para entonces, el Baskonia ya era un grupo sin rumbo, desconjuntado y que apenas generaba algún chispazo a través de iniciativas individuales. Demasiado poco para a un CSKA fulgurante y para Teodosic, abrazado a las musas del baloncesto.

Directo

CSKA 112 - 84 BASKONIA

Nada más por nuestra parte. Gracias por habernos acompañado a vivir este partido. Saludos!! Agur!!!

Nada comparable con la actuación estelar de Teodosic. 43 de valoración con 34 puntos, 10 asistencias y 1 robo.

Respaso rápido a los números. 19 de valoración para Voigtmann. Larkin fue el más anotador, con 18.

Ésta de hoy es la derrota más dura de Baskonia en Moscú. 28 puntos que duelen. Sobre todo por esos 112 puntos encajados, que dicen muy poco a favor del trabajo en defensa.

Duro correctivo para los de Sito Alonso. El primer cuarto hizo soñar, pero a partir de ahí CSKA ha ido creciendo de la mano de un sensacional Milos Teodosic hasta llegar a ese marcador final.

CSKA 112 - 84 BASKONIA

FINAL DEL PARTIDO EN MOSCÚ

Da tiempo a un último tiro de Blazic... que no entra...

Aaron Jackson anota en la penetración

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