El Correo
Baskonia

EUROLIGA | Décima jornada

La agresividad como refugio

  • El Baskonia mantiene un nivel de intensidad adecuado para contener al Galatasaray y se apoya en Beaubois como ejecutor final

De la misma forma que hay maneras dignas o reprochables de perder, también hay un abanico de formas de ganar. Hay triunfos logrados justo sobre la línea de llegada que dejan sabor amargo por lo incompleto del trabajo precedente. No es el caso de la victoria obtenida ayer por el Baskonia ante el Galatasaray. En un momento en el que resultaba necesaria una reivindicación, el conjunto azulgrana supo mostrar de nuevo una versión convincente. Lejos de las excelencias y la brillantez en una noche de ataques espesos, fue capaz de sufrir hasta el final, parapetado en el mejor refugio en veladas en las que no siempre fluye la anotación y el aro rival se cierra. Es el cobijo de la agresividad, esa coraza de dureza e intensidad que ayuda a resistir los golpes y los acercamientos en el marcador del rival.

Es la tensión y el rostro concentrado, la pelea incansable por un balón o un rebote, las manos convertidas en un molinillo veloz que puede cortar una línea de pase o dejar a un oponente con las manos vacías. Porque en el momento que Vladimir Micov culminó con canasta una penetración para colocar el 65-62 a falta de poco más de un minuto para la conclusión, sobrevolaba en el Buesa Arena la sensación de que la lógica del partido hacía que le triunfo no se le pudiera escapar al Baskonia. Demasiado trabajo precedente de brega y sacrificio acumulaban los baskonistas como para que todo se fuera por la borda. En el momento crítico, el vírtuosismo que se había vertido de forma irregular por parte de ambos equipos se agolpó en las manos de Rodrigue Beaubois. El hombre que parecía descartado por unos problemas musculares cuya gravedad quedó disminuida a la hora del partido se la jugó en el mano a mano, con dos acciones perfectas en penetración que dejó sentada a la defensa turca. Entre medias, una nueva conjura defensiva adecuada que negó la anotación al Galatasaray.

Camino correcto

Las del exterior francés fueron dos perlas de auténtico solista acreditado que alejaron cualquier inquietud y que echaron la llave del triunfo. De nuevo en el camino correcto tanto en el resultado como en las pulsaciones de su baloncesto, el Baskonia respiró de satisfacción por el trabajo bien hecho después de afilar sus uñas en un despliegue de agresividad que contagió a todos los jugadores azulgranas. Se propagó incluso aquellos que no la tienen entre sus principales señas de identidad. Fue el gran valor que permitió al plantel vitoriano dominar el duelo de inicio y que también le ayudó a sobreponerse a los baches cuando las distancias en el luminoso se estrecharon.

El Baskonia fue un equipo con señas reconocibles en un arranque de encuentro pletórico. La fiera resolución en el rebote ofensivo se convirtió en el gran arma de un anfitrión convincente y fluido, solidario atrás y en el que nadie desentonaba. El Baskonia resolvió el primer cuarto con un 22-9 y siguió desplegando su poderío en los primeros minutos del segundo capítulo. No encontraba el conjunto turco forma de parar semejante oleada, que tocó su cénit con dos conexiones en ‘alley oop entre Larkin y Diop (28-13, minuto 14).

El Baskonia parecía un equipo inabordable, pero las primeras grietas comenzaron a aparecer. La desatención defensiva permitió dos triples consecutivos de Diebler y Guler (31-23, minuto 16). Respondió Blazic con otro proyectil de tres, pero el Galatarasay había encontrado por fin el despertador. De la mano de Tibor Pleiss, los otomanos aprovecharon el bajón de energía baskonista protagonizado por un quinteto inestable en cancha. Un parcial de 2-9 devolvía al cuadro estambulí definitivamente con un 36-32 al descanso.

Chispa recuperada

El Baskonia optó por variar registros en el descorche del tercer cuarto con los primeros minutos de Bargnani en cancha. La efectividad lejana del italiano se convirtió en el gran sustento ofensivo, pero los problemas al otro lado de la pista se acrecentaban con el empuje de un Blake Schilb que logró poner por delante en el marcador al Galatasaray (38-40, minuto 23). La alarma cundió, pero los azulgranas supieron controlar la ansiedad para volver a elevar la temperatura de su juego. Bargnani hizo lo mejor sabe, que es anotar. De otro rebote ofensivo de Shengelia surgió el triple de Blazic que permitió al Baskonia recuperar la chispa (50-44, minuto 28). El tercer cuarto agonizaba con un 54-48 y los vitorianos volvían a endurecer su perfil. No había noticias de Voigtmann, pero Ilimane Diop daba la cara en puesto de ‘cinco’. Tillie abrió la brecha de nuevo (62-52, minuto 34), pero el Galatasaray aún encontró una vía de acercamiento, frenado por un rival que se dejaba la piel atrás, pero sufría para hallar el aro rival hasta que Beaubois se decidió a ajustarse el traje de luces.

Directo

BASKONIA 69 - 62 GALATASARAY

Echamos aquí el cierre a esta narración. Gracias por habernos acompañado un día más. Saludos!! Hasta la próxima!!!!

El exbaskonista Tibor Pleiss ha sido el que mejores números ha cosechado. 16 anotados y 24 de valoración.

13 puntos para Beaubois y para Voigtmann, que no ha jugado ni un minuto en la segunda mitad. Pese a todo, ha sido también el mejor valorado, con 18.

16 rebotes ofensivos de un total de 44 balones capturados. Ahí ha residido buena parte de los motivos de este triunfo

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