El Correo
Baskonia

La despedida de un histórico

  • Un Buesa Arena en pie ovaciona a Pablo Prigioni en su adiós como jugador, cuyo dorsal luce ya en una de las torres del pabellón

El anuncio definitivo llegó antes de lo esperado para muchos, pero sin margen de negociación. La decisión estaba tomada y Pablo Prigioni comunicó a principios de semana el final de su etapa como jugador de baloncesto. A sus 39 años, el base de Río Tercero quiso terminar su etapa sobre la cancha en el Baskonia, el equipo con el que más se ha identificado a lo largo de su trayectoria, sin contar, por supuesto, la selección argentina.

El club y la afición despidieron ayer al jugador con un homenaje en el Buesa Arena antes del derbi contra el Bilbao Basket. El agradecimiento más sentido de los seguidores a uno de los jugadores que hizo historia vistiendo los colores azulgranas. El adiós a un base histórico en Vitoria y en el mundo del baloncesto.

Luces apagadas, el pabellón en pie y un caluroso aplauso recibieron a Prigioni cuando salió del túnel de vestuarios acompañado de sus dos hijos. Mientras, el vídeomarcador mostraba imágenes de la trayectoria deportiva del argentino. Desde sus comienzos en la más tierna infancia, pasando por los años dorados de cuando el Baskonia aún era TAU, intercaladas con imágenes del base vistiendo la elástica albiceleste, con amigos y familia, hasta llegar a su última etapa como baskonista. El club que le vio crecer y en el que ha querido colgar las botas.

Tras la ovación, Prigioni se dirigió a la afición azulgrana para agradecer todo el apoyo recibido cuando se anunció su vuelta al equipo y desde el momento en que hizo pública su retirada. «Como la de un matrimonio», definió el propio jugador la relación que ha mantenido a lo largo de estos años con los seguidores, por la época en que recaló en las filas del Real Madrid.

«Hemos tenido momentos difíciles, pero los buenos han sido más», declaró el base. El pasado, pasado es, y Prigioni reafirmó su gratitud por el cariño recibido. «Dejo el baloncesto sintiéndome uno más de vosotros», aseguró. Más aplausos para uno de los jugadores que mejor ha representado el carácter baskonia.

Camisetas para el recuerdo

El regreso del de Río Tercero a las filas de la escuadra alavesa fue breve, pero suficiente para apreciar el talento de la nueva plantilla. Los abrazos con sus compañeros de vestuario en su última etapa como baskonista finalizaron el homenaje. De recuerdo, la elástica con la que jugó ante el Unics Kazan días antes de tomar la decisión definitiva, firmada por el equipo, que le entregó Alfredo Salazar, uno de los primeros en vislumbrar el talento del argentino.

Aunque no se vistió de corto en el duelo ante el Bilbao Basket, estuvo muy presente. Además de seguir el encuentro a pie de pista, una camiseta gigante con el dorsal número 5 y el apellido del jugador en la décima torre del pabellón dejó claro que el nombre de Pablo Prigioni siempre tendrá un lugar privilegiado en la historia azulgrana.

Pie foto: Prigioni saludó también a los jugadores con los que compartió vestuario en su última etapa como azulgrana.

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