El Correo
Baskonia

Merecida bofetada de vuelta

  • El Baskonia se deja llevar entre licencias defensivas y un bajo nivel de energía para verse superado por el Barça

De vuelva a la casilla de las incertidumbres. No basta un recital ofensivo en el Palau ante un Barcelona disminuido para dar por hecha la recuperación de este Baskonia que finales de enero que ha tomado como bandera la inconstancia y el caos, que factura un juego liviano en el que el esfuerzo de defender no entra en sus planes. Son rasgos que fueron letales en las derrotas ante el Olympiacos y el Estrella Roja y que quedaron difuminados por el acierto en el duelo del viernes en territorio blaugrana. Pero volvieron en todo su triste esplendor en la tarde de este domingo en el Buesa Arena con motivo de la devolución de la visita del equipo catalán. En el reencuentro, no hubo continuidad a la carnicería desatada por los vitorianos en la pasada jornada continental. Lo que sí que quedó registrada fue una sonora y merecida bofetada de vuelta. Quedó marcado el rostro baskonista con una derrota fea y en la que perdió una nueva oportunidad de subirse al tren de los primeros puesto en la Liga ACB. Porque en este calendario de locos, el conjunto vitoriano parece haber elegido claramente en qué frente brillar. Las reservas de meses atrás le dan para mantenerse firme en la batalla continental. Sin embargo, en la doméstica actúa con un ahorro de energía que puede valer para otros rivales, pero que este domingo fue perniciosa ante un Barcelona, por mucho que las bajas y las desgracias acumuladas de una temporada aterradora mermen su potencial.

El Baskonia se tomó el duelo de este domingo con esa ligereza propia de un equipo que confía en exceso de la calidad exenta de sudor y sacrificio. Para colmo, la ausencia de Chase Budinger, sacrificado para hacer hueco a Nicolás Laprovittola enredó demasiado la rotación exterior, poco comprensible y lastrada por el tono bajo de Adam Hanga y la lógica inexperiencia de Tadas Sedekerskis.

Fue una de las grietas por las que el Barcelona fue capaz de hacer daño, pero no fue la única. Ante Tomic fue un daño continuo bajo los aros, Tyrese Rice recuperó su puesto en primera línea del escenario e incluso Juan Carlos Navarro dejó algunos destellos valiosos para reapuntalar la maltrecha nave blaugrana. Mientras, el Baskonia volvió a transmitir esa incómoda sensación de no encontrar apoyo alguno para dar giro a un partido en el que se vio dominado por un rival consciente de sus problemas, pero aún corazón para levantarse. Volvieron a las filas vitorianas la insolidaridad ofensiva, el desequilibrio en ataque, otra vez excesivamente escorado hacia el triple. También reaparecieron las reacciones con medias tintas, burbujeantes pero sin la necesaria continuidad

El término ‘crisis’ puede que siga rondando a los culés en las próximas semanas, pero el conjunto vitoriano también tiene su listado de problemas por resolver. Debe decidir si su versión presente va a ser la tónica de aquí a final de campaña o si es capaz de endurecer su perfil para encontrar un refugio atrás a la volubilidad del acierto. Y en materia de reajustes, ha de avanzar en la integración de Laprovittola y decidir qué hacer con un Andrea Bargnani que, por las razones que sean, sigue siendo un jugador a años luz de las expectativas que se construyó el club de Zurbano con su fichaje.

A la ligera

Debió de pensar el Baskonia que el Barcelona, más que un enfermo, se trataba de un equipo al que solo le faltaba redactar la lápida de defunción. Fue un error fatal subestimar la capacidad de reacción de un equipo que, lejos de la presión asfixiante del Palau, logró encauzar su desesperación para restañar algunas de sus heridas en el Buesa Arena. Desde los primeros pasos del choque, el conjunto pareció pactar un armisticio para dar oxígeno al rival y convertir el choque en un intercambio continuo de canastas. La igualdad imperó durante el primer y gran parte del segundo cuarto mientras el Baskonia vivía de los chispazos de calidad de Beaubois y Bargnani, pero sin asomo de la voracidad y del dinamismo mostrado el pasado viernes en el Palau. La flojedad defensiva era un mal contagioso en sus filas locales y el Barcelona encontró un camino para abrir brecha mediado el segundo capítulo, con un parcial de 3-14 que le permitió acceder al descanso con un 35-41 a favor. El retorno al choque mostró un Baskonia al fin despierto, dispuesto a hacer crujir alguna línea de pase rival. Gracias a la alta temperatura de Shane Larkin, Ilimane Diop y Johannes Voitgmann, los azulgranas reequilibraron el choque (52-52 minuto 26) con tanta brillantez como instantánea fue su relajación para que el Barcelona reabriera la ventaja al cierre del tercer cuarto (56-68) para después condenar a la impotencia a los hombres de Sito Alonso en los diez minutos finales.

Directo

FINAL DEL PARTIDO EN VITORIA: BASKONIA 84-BARCELONA 92. Larkin y Voigtmann con 16 puntos, máximos anotadores de los de Sito Alonso. Tomic, con 21, lo ha sido del partido. Los baskonistas han caído ante un Barcelona que ha apelado al orgullo.

Final del partido: 84-92.

Canasta del Baskonia. 84-92.

Anota un tiro Tomic. 82-92.

El Baskonia va a perder ante el Barcelona en el Buesa Arena.

12 segundos para el final del partido.

Tiros para Tomic.

30 segundos para el final del partido. 82-91.

Tiempo muerto del Barcelona. 82-91.

Nuevo robo del Baskonia, 82-91. Parcial de 6-0.

Roba Larkin y anota. 80-91.

Dos tiros del Baskonia, que va a perder. 78-91.

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