El Correo
Baskonia

LIGA ACB

Triunfo en un mar de dudas

  • Un pésimo Baskonia, sin chispa ni ideas, sufre para ganar al Obradoiro a las puertas de la Copa

Si el Baskonia buscaba su identidad en la última prueba antes de la Copa del Rey, no la encontró en el angustioso partido de este domingo contra el Obradoiro (87-86). No sabe dónde está. A las puertas del primer gran objetivo del año, el equipo de Sito Alonso no sabe quién es ni a qué tiene que jugar. Lejos de ahuyentar las dudas, el sombrío triunfo logrado ante los gallegos las alimenta. Es, posiblemente, el peor momento de la temporada de un conjunto en línea descendente que transmite peores sensaciones en cada actuación. De una preocupante impotencia. Sin ritmo, sin intensidad, sin entusiasmo. Sin chispa ni ideas. Demasiado blando en defensa y desnortado en ataque, hasta el punto de dar aire a un equipo en posiciones de descenso que dispuso de la última posesión para llevarse la victoria del Buesa Arena.

Sin los lesionados Larkin, Shengelia y Diop, ni el ‘desinscrito’ Blazic, el Baskonia fue Hanga y poco más. La dignidad y el talento del capitán rescataron al cuadro vitoriano del desastre absoluto, apoyado en minutos buenos de un Laprovittola discontinuo y el coraje de Rafa Luz, más allá de lo que diga la estadística de jugadores como Beaubois o Voigtmann. Cuando intuyó que con su calidad le bastaba para doblegar a un rival inferior, la escuadra alavesa volvió a dejarse ir, desenchufada, dando aire a un Obradoiro que no dudó en recordarle que nadie puede ganar sin ganas de jugar y mucho menos un equipo en plena crisis identitaria como el actual Baskonia, que solo quiso estar en la cancha a ratitos. Tan insuficiente como inadmisible.

Ya le costó entrar en el encuentro, pese a afrontar una buena oportunidad de reivindicarse y crecer en confianza. Fue un inicio frío de los de Sito, que fiaron ese arranque de partido a un intercambio de canastas que, a priori, les favorecía por su superior talento. Bien guiado por Laprovittola e impulsado por el entusiasmo de Hanga, el conjunto vitoriano intensificó el ritmo para marcar las primeras distancias y esa ansiedad inicial parecía convertirse en la necesaria confianza. Un buen triple de Rodrigue Beaubois elevó un 27-15 al marcador, pero la respuesta lejana de Llovet sobre la bocina cerró el primer cuarto con un 27-18 aparentemente tranquilizador.

Pura aparencia. Sobre todo con la inconstancia que está caracterizando al Baskonia en las últimas semanas. Esa confianza necesaria para crecer y recobrar sensaciones se tradujo en una relajación fronteriza con la desconexión. Y el Obradoiro aprovechó ese permiso vitoriano para volver al partido y amenazar seriamente la teoría jerarquía alavesa. La salida de Rafa Luz derivó en cierto descontrol y el visitante Whittington martilleó el aro azulgrana una y otra vez con mucho poderío y relativa comodidad. Un parcial demoledor de 0-10 (0-13 contando el último triple del primer cuarto) para poner al Obradoiro por delante en el marcador (27-28), coincidiendo con la presencia conjunta en cancha de Bargnani y Beaubois, dos jugadores que siguen generando dudas sobre si su talento ofensivo -este sábado solo apareció el del galo- compensa su indolencia defensiva.

El Obradoiro por delante

Apagón de juego y de electricidad, que dejó el Buesa a oscuras durante unos minutos. Después sí tomó las riendas el base brasileño, en ambas canastas, artífice de una reacción baskonista que devolvía el partido a su estado natural. Volvía a dominar el resultado el equipo vitoriano (47-49 al descanso), pero sin la sensación de tener el partido bajo control. Ni mucho menos. Mando numérico, pero con muchos errores que denotaban desconcentración. Pasos de Voigtmann, fallo bajo la canasta del propio pívot alemán... Pero sin ninguna certeza en el juego.

Volvió a salir Bargnani descentrado, seguía manteniendo el equipo Hanga... Y el Baskonia, empeñado en dar aire al rival. Todo igual. Incluido Whittington, que seguía aprovechando carencias defensivas para seguir castigando la actitud local y acercando a su equipo a un triunfo que ya no parecía imposible. Tanto que un triple de Bendzius colocó al Obradoiro a un punto (77-76). Y la posterior jugada, un balón perdido en el saque tras tiempo muerto, evidenció que el conjunto de Sito ya estaba roto. Desquiciado, sin respuesta desde un banquillo que pulsaba teclas poco habituales en forma de quintetos atípicos.

En la cancha se encomendaba a Hanga, el que nunca rehuye la responsabilidad, y a la poca precisión gallega en el triple. Reapareció entonces Laprovittola con seis puntos clave para dejar el triunfo en casa, pero aún había tiempo para que el Obradoiro soñara con un 85-86 a falta de 25 segundos. Resolvió después Beaubois y falló la suya McConell. Liberación, sí, pero en ahogada en un mar de dudas.

Directo

FINAL EN VITORIA: BASKONIA 87-RÍO NATURA MONBUS 86. Victoria muy sufrida de los de Sito Alonso ante un Obradoiro que ha tenido la jugada final para ganar. Sin Larkin, Shengelia ni Diop, Hanga, con sus 22 puntos, Beaubois con 18 y Laprovittola con 15 han sido los mejores anotadores del Baskonia.

Final. Gana el Baskonia 87-86.

....fallaaaa.

Lanza McConnell....

87-86. Últimos 12 segundos.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate