El Correo
Baskonia

Bargnani

Al Baskonia se le está haciendo duro su tránsito por el ecuador de la temporada. No existe una razón concreta de la presente situación. Por un lado, del desgaste sufrido en los tres primeros meses por algunos jugadores que sin relevos han gastado sus energías prematuramente -Hanga es el mejor ejemplo. Consecuencia de lo anterior, llegaron las lesiones propias de una campaña tan exigente como la que viven los baloncestistas con la doble competición. En el tiempo en que esté parado Shengelia, queda claro que su puesto está desocupado, sin sustituto de garantías. Similar situación vive Larkin. Su cambio, Laprovittola, aun con gran talento, no tiene la energía del norteamericano. La apretada victoria ante el Obradoiro, penúltimo de la ACB, no debe tomarse como un fracaso de juego, sino como consecuencia del grupo de jugadores que tuvo a su disposición Sito Alonso. Carecía de superioridad sobre los gallegos. Realmente resulta frustrante ver la actitud de Bargnani. Impotente y distante, deja abandonados a sus compañeros hasta el extremo de no colaborar aun faltando el inexperto Diop. Démosle por perdido.

El futuro se ve más oscuro de lo que creíamos hace menos de un mes. En Europa y después de la derrota ante el Maccabi, los ahorros están agotados y cada partido se convertirá en una final para conseguir el anhelado puesto de ‘play off’. En la ACB, el recorrido será más plácido. Una plaza más arriba o más abajo, las eliminatorias por el título están garantizadas. Tras el paréntesis de la Copa, habrá llegado el momento de marcar prioridades.

Lo que ocurra en el acontecimiento que vamos a vivir esta semana en Vitoria estoy seguro de que tendrá consecuencias. El evento, tan cargado de emociones, conduce siempre a decisiones. Tanto con un gran éxito como con un fracaso y de no ser por la resurrección de Bargnani, el italiano debe ser sustituido por un grande de los que están en el mercado europeo.

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