El Correo
Baskonia

En busca del enésimo respiro

Rodrigue Beaubois se eleva hacia canasta ante Bryant Dunston durante el duelo frente al Efes.
Rodrigue Beaubois se eleva hacia canasta ante Bryant Dunston durante el duelo frente al Efes.
  • Obligado a aparcar sus trastornos en la Euroliga, el Baskonia retoma la ACB en la cancha del Tecnyconta Zaragoza

Fue caer en la cancha de un notable Anadolu Efes y volver al estado depresivo. El analgésico copero duró lo justo para una escuadra azulgrana que sigue sumida en problemas, sin reacción en una Euroliga que ahora le muestra su perfil más desfavorable, con una racha venenosa de seis derrotas en los últimos siete choques continentales. La escuadra azulgrana pasa página para visitar al Tecnyconta Zaragoza porque se lo impone el calendario. Toca mirar a la Liga ACB, pero en la mente queda la urgencia continental que volverá a asomar cuando el próximos jueves visite el Buesa Arena el Emporio Armani Milán.

Hasta la próxima ‘final’ continental, el Baskonia tiene esta tarde la oportunidad de recuperar un tanto el pulso en una competición que se ha convertido en su paño de lágrimas en el último mes y medio de sinsabores. Su trayectoria reciente en la Liga ACB presenta un bagaje totalmente opuesto, con seis victorias obtenidas en los últimos encuentros. Cuando no ha podido ser brillante, el conjunto vitoriano al menos sí ha sabido ser eficiente en su transcurrir liguero hasta situarse a un solo triunfo del líder de la clasificación, el Real Madrid. La exigencia y la presión parecen sobrellevarse mejor en la carrera de fondo liguera, aunque conviene no olvidar el choque previo a la Copa del Rey, aquella visita del Obradoiro al Buesa Arena que a punto estuvo de terminar en fiasco.

En cualquier caso, el estado de tensión es inherente a la naturaleza de un Baskonia que lleva fatal aquello de perder y no competir. La problemas se concentran ahora en la Euroliga mientras la plantilla y Sito Alonso son mirados con lupa desde el propio club.

Escrutinio constante

En realidad, también está en el ADN azulgrana el escrutinio constante de jugadores y entrenador. Y más cuando no llegan las victorias y cunden los nervios al ver en peligro ciertos objetivos, como ahora es el de la consecución de un puesto en los ‘play off’ de la Euroliga. Son momentos en los que todo, personas y estructuras, se cuestiona. Para bien y para mal, es la vida interna del Baskonia; cada partido, una final.

Sumido en una espiral de tropiezos más o menos justificados, el choque de hoy en el pabellón Príncipe Felipe se convierte en la enésima prueba de vida para el Baskonia. Visita a un rival marcado por la intermitencia y situado en una zona clasificatoria que le obliga a cuidar sus espaldas para no caer en posiciones comprometidas.

El conjunto que dirige Casadevall acumula tres derrotas en los últimos cuatro partidos y está marcado por la indefinición de un proyecto que ni da frío ni calor. No obstante, también fue un rival capaz de poner en aprietos al Baskonia en el duelo de la primera vuelta disputado en el Buesa Arena. En aquel encuentro, el Tecnyconta Zaragoza regaló una prórroga tras una resolución chapucera de su última posesión de ataque para después caer ante la fortaleza azulgrana (101-92).

Por aquel entonces, el Baskonia se mostraba pujante en la Euroliga y funcionaba con la reserva de fuerzas en la ACB. Ahora, las tornas han cambiado para desgracia de los azulgranas. Lo inmediato es el frente continental, justo donde se mantienen las grietas. La Liga es ahora un refugio, al menos en lo que atañe a resultados recientes.

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