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Baskonia

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Un soplo de frescura

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Larkin respira en el tramo final del partido en el Buesa. / Igor Aizpuru

  • El Baskonia despega tras una primera parte igualada a golpe de seriedad para hundir al Emporio Milán

Un profundo suspiro de alivio, agua fresca para un sediento. El Baskonia recupera color en la Euroliga. Al fin llegó este jueves en el Buesa Arena esa victoria curativa que reforzara sus puntos de agarre a la zona de ‘play off’. Vuelta a la sonrisa y al pulso constante, porque ganar en el frente continental es la vida para este Baskonia que durante los últimos tiempos no se había llevado más que bofetadas. Se llevó por delante a un Emporio Armani Milán escasísimo de alma y carisma, que llegó a Vitoria como último clasificado, sin Krunoslav Simon ni Zoran Dragic, y que sacó a pasear ese traje de equipo talentoso pero vacío de sustancia.

No dio pie a sorpresas ni disgustos el plantel vitoriano. Consciente de su responsabilidad y de la obligación de recuperar la pedalada ganadora en la recta final de la fase regular, desplegó la seriedad suficiente como para desarbolar a un visitante que no se jugaba nada. Fue más agresivo y cercano al aro rival con el retorno de Tornike Shengelia y sobrellevó la ausencia de Andrea Bargnani, aquejado de una lumbalgia que no es que lo dejara postrado sino más bien sentado en segunda fila del banquillo azulgrana. El georgiano dio un punto más de nervio, pero los azulgranas mostraron una solidez rocosa, apoyados en pilares reconocibles como un soberbio Kim Tillie, Shane Larkin, Adam Hanga, Ilimane Diop o Chase Budinger. Todos ellos fueron capaces de tapar los estados depresivos que arrastran piezas a recuperar como Johannes Voigtmann o Nicolás Laprovittola. En la fotografía final, el Baskonia encontró el nivel suficiente de armonía y constancia como para no hundirse cuando el aro se cerraba a sus intentos triples, con Rodrigue Beaubois como francotirador sin suerte. La tensión arrastrada de los últimos tropiezos continentales se vio mitigada hasta retomar el camino correcto en una parte final de la fase regular en la que los azulgranas aún deben ratificar la perseverancia mostrada este jueves, tanto en juego como en resultados.

Arranque destemplado

Sufrió el Baskonia para carburar durante una primera parte en la que no pudo abrir brecha en el marcador debido a sus bajísimos registros en el tiro exterior (4 de 15 triples al descanso). Arrancó a baja potencia, dominado por la actividad interior de Macvan y Raduljica, que otorgaron la primera ventaja al Emporio Armani Milán (3-10, minuto 3).

La entrada de Diop dio un tanto más de poso defensivo a los azulgranas, capaces de recuperarse cuando lograron dominar el rebote y sumar desde más allá de 6,75. Irrumpió Shengelia en cancha y el juego ofensivo encontró el punto de estabilidad para generar un foco de peligro casi olvidado desde el poste bajo. De la mano del georgiano, el Baskonia recuperó fuelle para cerrar el primer cuarto con ventaja (23-20). Sin embargo, su impulso se vio frenado en los minutos posteriores, un tanto contagiado de la distensión de un rival que se apoyaba en su calidad casi de manera exclusiva .

El cañoneo triplista enmudeció en las filas vitorianas. El alimento en ataque llegaba de las opciones al contraataque pero no había manera de encontrar una pista clara de despegue. El plantel azulgrana perdía revoluciones al chocar contra su ineficacia en el tiro lejano y perdía el libro de lectura en el ataque estático. El cuadro lombardo se agarraba cómodo al encuentro, en una atmósfera respirable que le permitió alcanzar el descanso sin graves daños en su fuselaje (38-37).

A estas alturas, ya sabía el Baskonia que los milaneses eran materia frágil, pero necesitaba un incendio que no se hizo esperar. El acierto triple, ese arma que va y viene, volvió a estar presente en manos azulgranas. Dos triples de Adam Hanga y Kim Tillie rompieron el maleficio de los minutos previos y Chase Budinger desplegó esa capacidad tan valiosa de sacar rendimiento positivo a situaciones extremas. La energía y el acierto se aliaron para que el Baskonia despegara al fin con un parcial de 28-18 en el tercer cuarto (66-53, minuto 30). Ya no había opción para un triste Emporio Armani Milán, caótico y ya distendido, dejándose llevar ante un Baskonia que redescubría el placer de imponerse con holgura y sin sustos de última hora. La cuenta azulgrana se reactiva, aunque todavía quedan batallas, más duras y ante rivales más responsables.

Directo

FINAL: BASKONIA 87-EMPORIO ARMANI MILAN 74. 13ª victoria del Baskonia en la Euroliga, encarrilada en el tercer cuarto tras un primer tiempo muy igualado. 19 puntos para Tillie y 18 para Hanga. Los de Sito Alonso cumplen ante el colista.

Final: 87-74.

Tripleee de Shengelia para terminar. 87-74.

10 segundos para el final del partido.

Canasta de Hickman. 84-74.

30 segundos para el final del partido.

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