El Correo
Baskonia

EUROLIGA

Otra zancada magistral

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Blazic, pura energía bien encauzada y acierto en los momentos oportunos. / Iosu Onandia

  • El Baskonia sale indemne del zarpazo final del CSKA para tumbar al coloso ruso tras un ejercicio de fe y juego compacto que mantiene el rumbo fijo a los cruces

Aguantó la golpeada estructura baskonista. Casi a punto de caer, con el CSKA ya acercando sus colmillos hacia la yugular y, al final, otra vez superviviente. El delirio se extendió en las gradas del Buesa Arena cuando se consumó aquella pérdida de balón de Milos Teodosic, la posesión volvió al anfitrión y los azulgranas fueron capaces de consumir los diez segundos finales sin que mediara falta alguna rusa que llevara a alguno de ellos a la línea del tiro libre. Segundero a cero y el 79-78 quedaba inamovible en el marcador. Sobre la cancha, la rabia y la liberación desatadas entre los jugadores de Sito Alonso. Un grito unánime de fe.

La victoria se quedaba en casa. Otra zancada magistral para el Baskonia en su firme caminar hacia los play off de la Euroliga. Justo cuando apretaba la clasificación, en el momento en que todos sus rivales directos habían cumplido en sus respectivos compromisos, al conjunto azulgrana ni se le ocurrió arrugarse ante todo un CSKA, derrotado en una noche con sabor a gloria, de comunión perfecta entre equipo y afición. Se coronó el plantel vitoriano subido a la barricada de la resistencia, casi sin oxígeno para controlar el genio desatado de Milos Teodosic pero agarrado con uñas y dientes a un partido que no podía dejar escapar. Demasiado sufrimiento y sacrificio como para abrir al CSKA las puertas del ganador.

Fue un duelo para recordar con una resolución a cara o cruz. Los tres últimos minutos pusieron a prueba las cuadernas de la nave azulgrana con una última ofensiva del CSKA que cerca estuvo de hundirla. Colgado del cielo, sacando la muñeca casi de las entrañas para lanzar, Shane Larkin anotó una canasta de fe que colocó el 71-66 y dio paso a una recta final infartante. El conjunto azulgrana se mantuvo firme durante el siguiente minuto con una canasta al poste bajo de Tornike Shengelia y un mate de Chase Budinger servido por Adam Hanga (75-70, minuto 38). Fue el momento para que el CSKA echara mano de su genio más extremo. Desdibujado a lo largo de todo el encuentro, Milos Teodosic sacó su juego de magia. Su primer triple fue respondido con dos tiros libre se Shengelia, pero el serbio volvió a insistir desde más allá de la línea de 6,75 para sumar otro dardo cuya factura solo está destinado a los maestros.

Resurreción

Los rusos asediaban al anfitrión con un 77-76 y poco más de un minuto por gastar. El balón era de los azulgranas, sumidos en una tensión máxima. En el momento crítico, el balón resbaló de las manos de Adam Hanga. Consternación general y regalo para un rival que no perdonaba en su siguiente posesión, ejecutado con un pick and roll perfecrto entre Milos Teodosic y James Augustine. Restaban cuarenta segundos para la resurreción y Shane Larkin no quiso quedar atrás en el pulso entre mosqueteros. Su canasta doble en suspensión devolvió la esperanza a los 13.126 fieles congregados en el Buesa Arena. Era la defensa final, imperfecta pero efectiva, la misma en la que las dos estrellas del cuadro moscovita fallaron. Primero fue Nando De Colo, con un triple errado que recogió Nikita Kurbanov con un rebote ofensivo logrado en medio del caos. Presionado por el reloj, el CSKA acabó de perder los papele y el balón a manos de Milos Teodosic, salvador fallido en esta ocasión después de haber estado muy cerca de aguar la fiesta baskonista. Quedaba rubricado otro triunfo al filo en el Buesa Arena, un resultado que hace que los azulgranas toquen con la yema de los dedos la ansiada plaza de play off.

El espíritu de resistencia volvió a ser la coraza del Baskonia en un duelo de digestión lenta, disputado en los parámetros del alto despliegue defensivo de ambos equipos. Ante un CSKA acorazado que apenas otorga concesiones, los azulgranas aprovecharon cada grieta para mantener sus constantes y evitar la asfixia.Atrás quedó la inapetencia mostrada en Manresa. En un duelo de dimensiones monumentales, el Baskonia supo estar a la altura, pleno de convicción a la hora de aguantar la mirada del coloso ruso y siempre capaz, con soluciones y fe para responder a cada golpe. Fiel al estilo de los pesos pesados continentales, el CSKA planteó un duelo de altísimo desgaste muscular, una batalla de desgaste constante que puso a prueba la concentración y el aguante vitorianos. Al final, la conjura colectiva de los hombres de Sito Alonso fue más profunda y efectiva, con picos de brillantez a cargo de pilares como Tornike Shengelia, momentos de decisión y efectividad a cargo de Shane Larkin pero una línea general de solidez en todos los jugadores azulgranas, incluidos unos mejorados Nicolás Laprovittola y Johannes Voigtmann. El CSKA demostró durante la primera parte que su segunda línea puede perfectamente sostener por sí sola el entramado, pero tuvo que aferrarse tras el descanso a la genialidad de Nando De Colo y a la explosión final de Milos Teodosic.

Directo

Agur! Gran victoria ante el CSKA!!!

FINAL: BASKONIA 79-CSKA 78.

Pero el Baskonia ha podido con el CSKA.

De Colo con 22 y Teodosic con 19 puntos han demostrado lo grandes jugadores que son.

Sito Alonso dice que Larkin ha anotado una canasta fundamental.

El Baskonia se ha impuesto al líder.

Y ha logrado la canasta decisiva.

Larkin con 12 puntos ha sido el máximo anotador del Baskonia.

FINAL: BASKONIA 79-CSKA 78.

Partido de mucha intensidad, nervios y emoción.

Y el Baskonia, en un final muy emocionante, ha ganado 79-78 tras una canasta de Larkin.

79-78. Era muy importante la victoria.

El triunfo ante el líder de la Euroliga ha sido increíble.

Gran victoria del Baskonia ante el CSKA.

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