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Baskonia

Euroliga

Una fosa demasiado profunda

  • El Baskonia paga un tibio inicio y se queda a las puertas de la remontada ante el Panathinaikos

Los esfuerzos continuados se le atragantan el Baskonia cuando toca semana intensiva en la Euroliga. La energía y la constancia se quedaron en Bamberg y los azulgranas cedieron este jueves ante el Panathinaikos un duelo crucial en la lucha por intentar asaltar la cuarta plaza. Demasiado bipolar en su personalidad, desdibujada en un primer cuarto que pesó demasiado en sus posteriores intentos de redención. Y a pesar de todo, se quedó a las puertas de remontar ese déficit de 17 puntos en contra con el que arrancó el cuarto final.

Sus diez últimos minutos bien podrían quedar como una de las exhibiciones defensivas más rotundas de la presente temporada. Pero quedó en eso, una viñeta brillante pero insuficiente dentro de una trama general con demasiados altibajos. El despliegue final del conjunto vitoriano fue encomiable, pero quedó inconcluso. Tras un desgaste titánico, se desangró en los últimos instantes al incurrir el errores flagrantes, fruto de una vista borrosa y una mente recalentada ante la cercanía del milagro. Una canasta que se falla bajo el aro rival, un triple que se sale o un par de rebotes ofensivos regalados para ayudar a revivir a un Panathinaikos que arrancó a toda potencia el encuentro y que lo terminó con el rostro pálido de temor al haberse librado a tiempo del derrumbe.

Diferencias extremas

El Baskonia inició el encuentro desde las catacumbas. El Panathinaikos se encargó de cavar una profunda fosa en un primer cuarto desalentador para los locales. El talento creativo de Nick Calathes se alió con la pegada muscular y el acierto de James Gist y Chris Singleton para desarbolar por completo a un conjunto azulgrana desbordado por el superior pulso físico del rival. La oleada inicial de los atenienses dejó mudo al anfitrión, sin recursos para compartir el balón y generar situaciones claras en ataque y demasiado tibio para soportar atrás lo que se le venía encima. La fuente de anotación se agotó por completo mientras Shane Larkin se ahogaba debido al férreo control defensivo y el cuadro griego volaba hacia la estratosfera en diez minutos iniciales de diferencias extremas ante la estupefacción de la grada del Buesa Arena. El 6-24 al cierre de la primera entrega retrataba a un Baskonia desfigurado, con un desolador registro negativo en la valoración general (-2) y con sus constantes vitales bajo mínimos.

Fue el profundo desnivel a partir del cual tuvo que comenzar la escalada el Baskonia. Larkin logró romper las cadenas y su asociación con Hanga propició un tímido despertar. Los azulgranas recortaron distancias hasta situarse con un 18-29 mediado el segundo cuarto, pero el Panathinaikos reaccionó con la vuelta de Calathes a cancha para responder con un parcial de 3-8 que volvía a dejar sin aliento a los vitorianos, que marchaban al descanso sin apenas limar la diferencia (21-37).

El plantel de Sito Alonso apenas encontró asideros para escalar semejante pared. Mejoró su energía defensiva con una mayor presión sobre el balón durante el tercer cuarto, pero siguió sin encontrar la manera de reactivar su juego de ataque. El Panathinaikos siguió castigando de la mano de Chris Singleton hasta poner contra las cuerdas a los locales (25-47, minuto 25) y se permitió la relajación mientras los vitorianos iniciaban una lenta recuperación con Laprovittola a los mandos y buena parte de su segunda unidad en cancha.

Los esfuerzos recibieron un mazazo tras el triple con el que Kenny Gabriel cerró el tercer capítulo (37-54). Con la pareja interior formada por Ilimane Diop y Johannes Voigtmann el Baskonia al fin encontró el equilibrio a ambos lados de la cancha. Un parcial de 11-2 marcó el camino de la resurrección (48-56, minuto 35). El Panathinaikos encontró el oxígeno de la mano de Mike James pero los azulgranas se habían convertido en una máquina defensiva febril, capaz de forzar pérdida tras pérdida a su rival y dispuesta a una reacción contrarreloj. Un triple de Chase Budinger marcó el 56-65 a falta de tres minutos para la conclusión y el Baskonia aún llegó a acercarse con un 61-67 con poco más de un minuto de juego por consumir. La situación le imponía la máxima precisión, sin apenas margen para un solo error más. Con todo el peso de la reacción de los minutos precedentes, el Baskonia ya no dio más de sí. Su estrella se apagó en un epílogo en el que el Panathinaikos salió del atolladero para hacer valer la abismal ventaja que había obtenido en el cuarto inicial.

Directo

BASKONIA 63 - 72 PANATHINAIKOS

Nosotros ponemos aquí punto final a esta narración. Gracias por habernos acompañado en una nueva noche de Euroliga. Un saludo!! Agur!!!

La derrota de hoy coloca al equipo en sexta posición. La cuarta plaza se complica sobremanera.

Xavi Pascual sorprendió con su planteamiento de salida, dejando a Baskonia en sólo 6 puntos en el primer cuarto. Fueron 21 al descanso, pero el equipo no daba buenas sensaciones.

Los gasteiztarras han pagado el sobre esfuerzo realizado para remontar la enorme desventaja con la que han jugado los 3 primeros cuartos.

BASKONIA 63 - 72 PANATHINAIKOS

FINAL DEL PARTIDO

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