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«Ahora me siento más cómodo»

Chase Budinger, en la cancha vacía del Buesa Arena antes del entrenamiento celebrado en la matinal de ayer.
Chase Budinger, en la cancha vacía del Buesa Arena antes del entrenamiento celebrado en la matinal de ayer. / Rafa Gutiérrez
  • Chase Budinger cree que «ningún rival de la Euroliga quiere encontrarse con nosotros en los ‘play off’»

Chase Budinger progresa adecuadamente después de unos duros inicios en el Baskonia. Superada la aclimatación, lleva ya semanas siendo un jugador de peso en los esquemas azulgranas. Especialista tirador en la NBA, su reconversión pasa por ser un jugador lo más completo posible; reboteador, inteligente en el juego sin balón y capaz de sacar ventaja de su envergadura. «He tenido que volver a aprender a jugar», reconoce.

–¿El baloncesto empieza a sonreír a Chase Budinger otra vez?

–Sí. Lo más importante es que ahora me siento más cómodo. Me he amoldado a jugar en Europa, al sistema, las reglas, los árbitros... Todas esas cosas requerían un tiempo. Competir aquí es completamente distinto a hacerlo en la NBA.

–¿Recuerda, por ejemplo, los problemas que tenía al principio con la regla de los pasos?

–De alguna manera, he tenido que volver a aprender a jugar (sonríe). Las reglas en Europa son muy distintas. En la NBA apenas se pitan pasos, casi puedes dar los que quieras. Aquí la norma se lleva a rajatabla. Al principio, era muy frustrante para mí. Casi cada vez que recibía el balón e intentaba botar cometía pasos. Tuve que trabajar mucho para corregir este problema y decirme a mí mismo durante los partidos: ‘Antes de avanzar, pon el balón en el suelo’.

–¿Fue la parte más difícil de su adaptación?

–El tema de las reglas fue lo más complicado. No solo por los pasos que cometía sino también por la rapidez con que sumaba faltas. También estaba el aprendizaje de la rutina diaria; entrenamientos, viajes... Los entrenos aquí son más duros y mi cuerpo también debía amoldarse a eso.

–Llegó con el sello de tirador, pero está logrando cumplir con creces en todo lo demás.

–Mis atribuciones han cambiado. En la NBA era más un jugador con tiro y de transición. Aquí, entiendo que se necesita de mí un poco más de todo. Especialmente, en la ayuda en el rebote, el trabajo defensivo y a la hora de jugar desde el poste bajo.

–Resulta paradójico que ahora la parte más débil de su juego sea el lanzamiento triple.

–Lo cierto es que no estoy siendo consistente en esos tiros, pero confío en que las cosas cambien. Espero que en los ‘play off’ pueda llevar mi juego a un nivel superior.

–Una vez integrado, ¿podría definir la filosofía de este equipo?

–Trabajo duro y exigencia. Es lo que nos inculca el entrenador y lo que intentamos poner en práctica cada día que venimos a entrenar. En algunos partidos es lo que hemos puesto sobre la cancha y en otros, no, pero en general creo que estamos haciendo un buen trabajo.

–¿Un equipo orientado hacia el ataque?

–Creo que sí, debido al tipo de jugadores que tenemos. Podemos ser también defensivos, pero disponemos de grandes anotadores. Es el estilo que nos gusta jugar.

«Una batalla cada día»

–¿La sucesión de partidos esta temporada se acerca a la de la NBA?

–Puede haber similitudes, pero sigue siendo diferente. Aquí, la importancia de cada partido es muy superior. Tienes una batalla cada día. Es muy intenso.

–Resulta imposible mantener la conexión de cuerpo y mente al pasar de la Euroliga a la competición doméstica?

–No creo que lo sea, aunque a veces parezca lo contrario en algunos partidos. En ocasiones resulta más duro competir en la Liga española. Te encuentras con equipos que te están esperando preparándose durante toda una semana y con una motivación muy alta.

–La Euroliga es el frente ahora más caliente. ¿Ve aún posibilidades de llegar al cuarto o quinto puesto al cierre de la fase regular?

–Los dos últimos partidos son muy importantes. Todos los equipos estamos tan igualados que, viendo los choques que quedan, puedes terminar en cualquier escalón entre el cuarto y el octavo. Debemos centrarnos en nuestros compromisos, sin mirar demasiado a lo que hagan otros.

–¿Resultó especialmente frustrante la derrota ante el Panathinaikos?

–Fue un golpe duro, especialmente por la forma en la que comenzamos el partido. No pusimos la energía necesaria y nos vimos muy abajo demasiado pronto, lo que hizo muy complicada la reacción. Sabíamos que era un partido muy importante en lo que se refiere a la clasificación y terminamos decepcionados. En el último cuarto tuvimos la opción de acercarnos, pero haberse hundido tanto y tan pronto hizo que fuera casi imposible.

–Atrapar la ventaja de campo de cara a los cruces va a ser complicado...

–Lo cierto es que ante el Panathinaikos sufrimos una derrota que minó nuestras opciones. Pero también hemos hecho un buen trabajo fuera de casa en los últimos tiempos. Si debemos afrontar los ‘play off’ con el factor cancha en contra, creo que seguiremos teniendo nuestras opciones. Estoy convencido de que ningún rival se quiere encontrar con nosotros en los ‘play off’.

–Próxima parada, la cancha de un Galatasaray sin nada por lo que competir. ¿Un compromiso asequible?

–Jugar contra este tipo de equipos es muy peligroso. Sin una meta, pueden dejar a un lado los nervios y jugar más libremente. Cuando afrontas este tipo de rivales, debes ser cuidadoso. Hay que demostrar que nosotros queremos ese partido más que ellos, arrancar muy despiertos. De hecho, la forma en que comencemos pueda marcar el resto del choque.

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