El Correo
Baskonia

EUROLIGA

Un patinazo decepcionante

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Beaubois, obstaculizado por Lima. / Igor Aizpuru

  • El Baskonia paga su inoperancia ante un serio Zalgiris, cierra la fase regular con un feo borrón en el Buesa y se expone a un cruce de máxima dificultad

Una mirada en perspectiva concede al Baskonia el mérito de haber cerrado una durísima fase regular de Euroliga notable, pero este jueves en absoluto acertó con la rúbrica. En la hora de buscar la mejor posición clasificatoria, patinó de manera decepcionante para encajar una nueva derrota en casa ante el Zalgiris que le penaliza y le condena a un cruce de máxima dificultad. El triunfo le hubiera emparejado con el Panathinaikos, pero la derrota hace que asomen en el horizonte dos ogros de la talla del CSKA y el Real Madrid.

Se trata de una bifurcación inquietante. Seguro que se dará el correspondiente rearme y se alimentará de nuevo la moral, aunque la atmósfera que envolvió este jueves al Baskonia aumentó un punto el pesimismo respecto a las posibilidades de éxito en los cuartos de final. Más allá de cábalas futuras, el presente azulgrana dejó rasgos preocupantes. Ante un Zalgiris ordenado y grupal, el Baskonia se empleó de manera inoperante, falto de esa vitalidad que es una condición inexcusable para elevar su juego a un grado suficiente de competitividad. Terminó por ser dominado por un plantel lituano que no se jugaba ya nada pero que quiso cerrar su participación por este curso en la Euroliga con un buen sabor de boca. Fue una actitud por completo distinta a la que mostró la semana pasada el Galatasaray vapuleado por los azulgranas en Estambul.

Los hombres dirigidos por Jasikevicius no solo desplegaron una seriedad digna de elogio. Pelearon un choque sin relevancia clasificatoria alguna para ellos y dejaron al Baskonia en una posición más que incómoda. El resultado escuece, pero merece una reflexión más profunda la imagen mostrada por un Baskonia dominado, con gran parte de sus fuentes de producción colapsadas y encomendado a la genialidad inconstante de sus individualidades. Sin encontrar el criterio para compartir el balón, encadenado a monólogos de uno contra el mundo y maniatado por los nervios.

Porque fue esa predisposición a caer en el desquiciamiento la que le hizo perder pie en un tercer cuarto de descontrol, un pasaje fatídico en el que dos pilares como Chase Budinger y Adam Hanga se fueron a las cuarto faltas cometidas entre gestos de enervamiento y ánimos demasiado alterados. Ahí se quebró la frágil estructura de los azulgranas, desbordados por el piñón fijo del Zalgiris que obtuvo la renta suficiente para encarar la recta final con garantías de éxito. Demasiado hondo cayó en el abismo el Baskonia, que no le quedó otro remedio que encomendarse a la época de Rodrigue Beaubois, casi único imán para atraer el balón y las opciones ofensivas en el último cuarto. El francés fue aspirante a héroe al embocar el triple que permitió entrar en el minuto final con un 79-81. Pero ni se inmutó el Zalgiris, capaz de manejar con criterio su juego de ataque para cerrar la siguiente posesión con un triple liberado para Kevin Pangos, ejecutor equilibrado que forzó a Beaubois a doblar su apuesta, ya sin pólvora en su último intento de salvar la noche cuando el partido agonizaba.

Sin Toko

Sin Toko Shengelia, baja de última hora debido a un proceso gripal, el Baskonia se escoró hacia el lanzamiento triple. Desde esa distancia forjó la primera recuperación gracias a dos aciertos de Kim Tillie y otro de Shane Larkin para recortar el 2-10 inicial facturado por el Zalgiris (13-12, minuto 7). La baja del georgiano, condicionó el juego de ataque de un Baskonia plano, pero también sin la chispa de energía suficiente como para morder durante toda una primera parte marcada por la igualdad en el marcador. La organización lituana y la puntería exterior de Brock Motum permitieron a los visitantes cerrar el primer cuarto en ventaja (16-21). Los azulgranas aumentaron un poco la presión sobre el balón en el segundo capítulo mientras su mejora en el porcentaje triple y se reconectaban a un duelo marcado por el acierto, pero disputado con energía alterna por parte de ambos equipos.

Faltaba un faro interior en los vitorianos. El descanso llegaba sin daños sustanciales (40-41), pero con un pálpito extraño, como si el Baskonia circulara fuera del carril habitual, sin firmeza en los mandos. La temida salida de calzada se produjo en tercer cuarto caótico. Los nervios de desbocaron con la acumulación fulminante de faltas de Budinger y Hanga, castigado con una técnica que fue el colofón del apogeo lituano (47-54, minuto 25). El Baskonia transitaba herido, pero, sobre todo, sin un patrón claro mientras el Zalgiris desplegaba el abanico ofensivo de la mano de Ulanovas y los triples de Milaknis, con los que cerraba el tercer capítulo con un 56-68. Quedaba la épica del hombre solo, la de Beaubois y los apoyos de Larkin; las canastas extremas frente a la serenidad del Zalgiris, más profundo en su juego. Pudo más la coherencia báltica, la virtud de competir en plural.

Directo

FINAL: BASKONIA 79-ZALGIRIS 84. Ahora, a esperar rival en el play off.

El Baskonia ha perdido ante el Zalgiris.

Los de Sito Alonso se marchan cabizbajos en el cierre de la temporada regular de la Euroliga.

Larkin con 20 puntos, Beaubois con 16 y Tillie con 13, máximos anotadores del Baskonia.

FINAL: BASKONIA 79-ZALGIRIS 84.

No ha terminado el Baskonia la fase regular de la Euroliga con buen sabor de boca.

Los lituanos han sido mejores en el Buesa Arena.

Pero el Baskonia estará en play off y no el Zalgiris.

El Zalgiris le ha ganado los dos partidos al Baskonia.

Ha ganado el Zalgiris, que ha sido más regular.

Final: 79-84.

Va a ganar el Zalgiris.

15 segundos para el final del partido. 79-84.

Falla el triple Beaubois.

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