El Correo
Baskonia

Baskonia

Equilibrista temerario

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/ Igor Aizpuru.

  • Al Baskonia se le escapa en la curva final un duelo ante el Unicaja que nunca tuvo en sus manos

No todos los días son fiesta. Ni siquiera en la jornada de homenaje al mítico Baskonia que alzó alumbró el ‘doblete’ hace quince años, en la temporada 2001-02. El mismo duelo que tuvo en sus prolegómenos un sentido recordatorio a una parte de los héroes de aquel curso inolvidable, terminó con un chasco monumental. El pasado quedó para la foto de recuerdo y el presente acudió prestó a recordar al actual Baskonia que no se puede jugar tanto con juego sin terminar alguna vez en la sala de quemados. A ese lóbrego recinto terminó por enviar el Unicaja al conjunto azulgrana en su propia casa, ante 13. 821 espectadores que no terminan de ver claro con qué nivel de confianza pisa su equipo en la recta final de temporada.

Al fin el al cabo, no era un partido más. Ni por la trascendencia de los homenajeados ni por la importancia clasificatoria. El Baskonia ternía la oportunidad de garantizar con una victoria ser cabeza de serie, al menos, en la primera ronda de los ‘play off’. Era un pulso también para mantenerse en la puerta de un ascensor que le permitiera dejar la tercera plaza que ocupaba hasta ayer e intentar escalar algún puesto antes de la conclusión de la fase regular. Y como sucedió durante el mismo tramo competitivo de la pasada Euroliga, el equipo de Sito Alonso perdió pie en el momento más inoportuno en su propio feudo. Con frente al Panathinaikos y el Zalgiris, errores que frustraron en su momento sus aspiraciones de ‘pole’ de cara a los ‘play off’.

Mala cabeza

El Baskonia sintió cómo se escapaba de las manos un encuentro que nunca terminó de agarrar con firmeza y contundencia. El acróbata temerario que se salvó de la quema en la cancha del Iberostar Tenerife notó cómo su cuerpo golpeaba la lona del Buesa Arena sin opción a una nueva vida. Se consumó la derrota en los segundos finales, pero la sensación de congoja llevaba ya minutos de maduración. Perdió el tren de última hora hacia la redención Adam Hanga, después de que Alberto Díaz errara uno de sus dos tiros libres y dejara un resquicio para la esperanza con un 75-77 a falta de 16 minutos para la conclusión.

Encontró el magiar un pasillo para la penetración por el flanco izquierdo. Su muñeca sorteo cualquier intento de tapón, pero el balón a tabla no logró seducir al aro cajista. El rebote cayó en manos de Jeff Brooks y Tornike Shengelia trató de arrabatar el balón sin éxito en busca de una nueva posesión para forzar laprórroga ganar el encuentro. El reloj se paraba a 7 segundos del cierre y Jamar Smith volvía a la línea de lanzamientos libres para ser infalible en sus dos intentos. La red desaparecía de manera definitiva para un Baskonia esta vez sin un paracaídas que controlara su desplome.

Fue un agrio colofón a un duelo en el que el Baskonia pecó de inconstancia y, por momento, mostró una permisividad desesperante a la hora de dar alimento a su rival. Volvió Shane Larkin tras su ausencia en Tenerife, pero Chase Budinger volvió a presentarse vestido de calle y sin poder aportar ese pegamento que ahora hace que la línea exterior azulgrana se desequilibre. Sin el alero californiano, falta rebote, presencia física, pero sobre todo constancia.

Tras una primera parte marcada por la igualdad, tanto en aciertos como en errores por parte de ambos equipos, el Baskoni amagó con la guerra total en el inicio de un tercer cuarto en el que se dejó de contemporizaciones para mostrar su perfil más solvente. Mejor actividad defensiva y armonía en ataque para con una conjura grupal en el que despuntaba el acierto de Larkin, pero también un tono general de intensidad y eficacia.

Una acción de 2+1 de Johannes Voigtmann rubricó la máxima ventaja para los vitorianos (52-42, minuto 23). A partir de ahí, las dudas comenzaron a rodear de manera inquietante a los hombres de Sito Alonso. El Unicaja recuperó fuelle no solo por méritos propios sino también por las concesiones del anfitrión, retratadas en un Rodrigue Beaubois que confundió la frialdad con el despite más absoluto para regalar un puñado de balones que consumaron un parcial de 4-15 para clavar el 56-59 al cierre del tercer capítulo. Volvían los temblores y la indecisión. El Unicaja se escapó (58-66, minuto 32), intentó despertar el Baskonia con un parcial de 9-0 (67-66, minuto 37), pero dos triples consecutivos de Carlos Suárez volvieron a sembrar la angustia en las gradas del Buesa Arena. El duelo aún era salvable, pero el Baskonia no pudo ir más allá de jugarse sus opciones de escalada clasificatoria en un cara o cruz que terminó golpeándole en la cara.

Directo

BASKONIA 75 - 79 UNICAJA

Nada más por nuestra parte. Gracias por habernos acompañado una jornada más. Saludos!! Agur!!

Partidazo de Larkin, 24 puntos anotados y 28 de valoración. Aunque ha sido insuficiente para superar la dupla de Unicaja formada por Smith y Nedovic, con 17 puntos cada uno.

La derrota deja a Baskonia como cuarto clasificado. Hay que seguir peleando por ser cabeza de serie.

Demasiadas pérdidas y errores han dado al traste con el trabajo realizado. Unicaja, con una defensa encomiable, ha sabido jugar sus bazas para llevarse el triunfo finalmente del Buesa.

BASKONIA 75 - 79 UNICAJA

FINAL DEL PARTIDO

Últimos segundos... Se queda corto el triple de Beaubois

El segundo...dentro también. 75-79

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