EUROLIGA

El Olympiacos recibirá el jueves al Baskonia envuelto en la incertidumbre

Diop trata de frenar a Spanoulis. /Efe
Diop trata de frenar a Spanoulis. / Efe

La incógnita de Spanoulis, la probable ausencia de Roberts y el choque entre Papanikolau y su entrenador marcan la actualidad rojiblanca

E. C.

No ha comenzado bien la temporada oficial para el Olympiacos, primer rival continental del Baskonia, que empezó la Liga con derrota ante el eterno rival, el Panathinaikos (68-71), pese a gozar de una renta de nueve puntos en el último cuarto (61-51). El conjunto de Giannis Sfairopoulos se vino abajo en el tramo decisivo y un parcial final de 7-20 dio la victoria al conjunto de Xavi Pascual. Pero, al margen del resultado, el partido dejó varias dudas en la escuadra de El Pireo. Centradas en tres nombres propios, Vassilis Spanoulis, Brian Roberts y Kostas Papanikolau.

El primero, líder indiscutible del Olympiacos en las últimas siete temporadas, se perdió el derbi por unas molestias en la rodilla. Las arrastraba en los días previos, pero, aunque en principio parecía que llegaría a tan señalada cita, ante la duda final Sfairopoulos apostó por la prudencia. Ahora su concurso es una incógnita para el estreno de la Euroliga, el jueves, ya que el hecho de perderse un encuentro tan trascendental para cualquier jugador griego ha encendido las alarmas en el seno del equipo, que tampoco pudo contar con el base Roberts, uno de los fichajes de este verano, al que la semana pasada le diagnosticaron entre doce y catorce días de baja, por lo que es poco probable que pueda participar ante los vitorianos.

El caso de Papanikolau se enmarca dentro del código interno del club y del vestuario, ya que, según recogen diferentes medios griegos, Sfairopoulos le echó del banquillo a falta de tres minutos del final y tuvo que seguir el desenlace desde el túnel de vestuarios. Las constantes quejas del jugador al trío arbitral fueron el desencadenante de tan peculiar decisión, ya que el alero no paró ni siquiera cuando su entrenador le ordenó hacerlo.

Local en Creta

Esta incertidumbre que envuelve al conjunto griego queda rematada con una apertura continental como local pero fuera de casa. Debido a la sanción de la Euroliga que pesa sobre el Olympiacos, el rival baskonista debe disputar el primer partido lejos de El Pireo. El escenario elegido es el Heraklion Arena de la Isla de Creta, un polideportivo con capacidad para 5.222 espectadores en los encuentros de baloncesto. Será el primero de dos duelos seguidos fuera para los alaveses, que la próxima semana visitan al Maccabi de Spahija.

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