Hay opciones

Han pasado demasiados años sin que el Baskonia esté en la final y conociendo el carácter del grupo y el talento de Pedro Martínez, no sería una gran sorpresa que el título viniera a Vitoria

Granger, en un encuentro de semifinales disputado en el Palau. /S. Ros
Granger, en un encuentro de semifinales disputado en el Palau. / S. Ros
Pepe Laso
PEPE LASO

El Barcelona llegó tarde a la semifinal. Cuando se dio cuenta que aquello había empezado, ya tenía encima un chaparrón del que iba a ser difícil reponerse. Luego, en el segundo partido, ya se pusieron a la faena y el Baskonia lo pasó mal, pero resolvió el encuentro. Total, a Barcelona con un 2-0 que se antojaba definitivo; casi nadie ha levantado una losa así.

En el tercer encuentro, ya en el Palau, los dos equipos se mataron. Aún con el apoyo del público, al Barcelona le costó ganar, pero lo hizo. Llegó el cuarto, y desde el primer minuto volaban los guantazos. Ahí no había piedad. ¡Qué gran Baskonia! Jugó uno de los enfrentamientos más duros del año. Los catalanes, con la soga al cuello, mataban con una defensa extenuante. Hasta cinco veces los vitorianos perdieron el balón por no pasar a tiempo el medio campo, un dato elocuente en sí mismo. Por fin Hanga era el formidable jugador que había sido en Vitoria. Pero era tarde, no llegaron a tiempo, perdieron el puesto para la final el primer día.

Qué difícil tiene que ser recuperarse de una serie como la vivida y, en 48 horas, afrontar la gran final con la concentración y energía necesarias, sabiendo por la experiencia vivida que no se puede llegar tarde. Pero así es el asunto. Llegadas las eliminatorias por el título en la ACB no se hacen concesiones.

Huertas-Granger

El Baskonia no ha mostrado fisuras. Me apresuro a decir que Huertas está llegando a este momento de la temporada con un baloncesto espléndido y por esta circunstancia no se está echando tanto de menos a un jugador como Granger, llamado a ser el director-anotador de los grandes días. Vildoza es, sin estridencias, tan solvente como muchos de los afamados jugadores europeos en su puesto. Su futuro se avecina halagueño y tampoco se puede desdeñar la colaboración que presta ahora.

Aunque les suene extraño, opino que aun siendo favorito el Real Madrid no le doy una clara ventaja en el desarrollo de la final. Han pasado demasiados años sin que el Baskonia esté en el evento y conociendo el carácter del grupo y el talento de Pedro Martínez, no sería una gran sorpresa que el título viniera a Vitoria. Para que esto sea así, es necesario ganar uno de los dos partidos que se disputan en Madrid. Atentos al primero, nunca parecerlo gratuitamente, por aquello del respeto.

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