Primeras pinceladas

PEPE LASO

Cada vez que se pone en marcha una temporada dedico un tiempo a familiarizarme con las plantillas que presentan los equipos. En los últimos años tengo la sensación de haber perdido la memoria de una temporada a otra. No conozco a más de la mitad de los jugadores y muchos de los que conozco, desde luego, no juegan en el mismo equipo. En la NBA, las grandes estrellas son el emblema de la franquicia; todos los equipos tienen un par de jugadores imprescindibles y cuando alguna estrella deserta se convierte en enemigo de los aficionados durante mucho tiempo. Imagínense si Curry se fuese de los Warriors. Cuando ocurre algo así, se habla sin parar de la falta de sentimientos del jugador o de la torpeza del club por haber permitido su marcha.

En España, las plantillas se renuevan de año a año, haya sido un éxito o un fracaso el anterior. El Baskonia es quizás el rey de las novedades. Unas veces, por su sabiduría en la contratación, los nuevos jugadores no le duran. El fugaz Larkin es el ejemplo más reciente. En otras, por cansancio de tener en la cuadra algún jugador que no da las expectativas deseadas o sencillamente porque la voracidad de los clubes más poderosos animan el expolio. Por último, el club vende por la necesidad de hacer caja.

Escojan ustedes las razones que quieran para comprender el porqué de que ninguno de estos jugadores siga en el ‘roster’ de los vitorianos: Causeur, Blazic, Heurtel, Hanga y alguno más que seguro se me escapa y verán entre los motivos expuestos las razones.

A lo que iba. Se me hace difícil escribir sobre el futuro de nuestra Liga en cuanto a rendimiento. Bilbaínos y guipuzcoanos van a tener problemas. Los primeros por alargar la vida a unos veteranos liderados por Mumbrú que nos avisa de que se va a ir despidiendo del baloncesto de la misma manera que el maravilloso Kobe Bryant; partido a partido. ¿Cómo era aquello de ‘Para lo que me queda en el convento...’ Los de Donosti tienen la garantía de contar con uno de los mejores entrenadores del llamado perfil bajo.

Por lo visto en la primera jornada, el Barcelona mejorará en defensa. Será más competitivo de la mano de Sito pues, aunque en el Baskonia no haya echado raíces, nadie le pudo negar el rendimiento que sacó a la plantilla del año pasado. Solo con la referencia de un partido tengo que decir que me gusta el equipo vitoriano. Granger representa lo más moderno del baloncesto exterior: físico, decisión, defensa y liderazgo. Marcelinho, el talento personificado, llegará un poco ajado a los momentos finales, las guerras de hoy pasan factura. Al fin me gusta el nuevo Diop. De la mano de Prigioni, podrá hacer algo más que de aguador. Supongo que Delfino es jugador ocasional, tres años sin jugar por muy gran baloncestista que haya sido dejan huella. Ilusionante Timma y el plan de juego de Prigioni. A ver si es posible que a fin de temporada nos conozcamos el nombre, las virtudes y el cuerpo de nuestro equipo.

Sobre el resto de los planteles déjenme tomarme un tiempecito para saber cómo va a jugar el Madrid sin su insuperable Llull, si Sito va a ser capaz de ganar algo con Tomic en la plantilla, si Valencia va notar la marcha del fantástico Pedro Martínez o si el defensivo Joan Plaza consigue llegar a los 80 puntos y consolidar al Unicaja.

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