Liga ACB

El puente aéreo entre azulgranas y blaugranas

Huertas y Ribas saltarán este viernes a la cancha del Palau, pero con diferentes colores. /Andreu Dalmau
Huertas y Ribas saltarán este viernes a la cancha del Palau, pero con diferentes colores. / Andreu Dalmau

Varios efectivos culés debutarán en el Palau tras abandonar el Baskonia, mientras Huertas retoma la disciplina azulgrana. Repasamos los casos de idas y venidas de jugadores entre Barcelona y el Buesa Arena

SERGIO EGUÍA

Sito Alonso, Thomas Heurtel, Pau Ribas y Adam Hanga saltarán este viernes al parqué del Palau Blaugrana para dar inicio a la Liga ACB. Los cuatro exbaskonistas con la camiseta a rayas azules y rojas. Jugarán como locales. Al otro lado del campo, comandados por Pablo Prigioni -que se estrena como entrenador-, el Baskonia, con Marcelinho Huertas como base. Será, sin duda, una noche de reencuentros. Del brasileño con la que fuera su afición, antes de iniciar su aventura como Laker, y también con la camiseta vitoriana, que ya lució antes de fichar por el Barcelona. Para Alonso y Hanga, con sus compañeros el curso pasado -con algunos de ellos, que los de Zurbano cambian la plantilla más que una 'it girl' su armario ropero- y con el 'gafe' por el que los traspasos de Vitoria a la ciudad condal no acaba demasiado bien para los jugadores que abandonan el Buesa.

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Huertas y sobre todo Pete Mickeal son la prueba de que esa maldición no siempre se cumple. Aunque hay un buen ramillete de casos en los últimos 20 años que son como para que te lo pienses dos veces antes de aceptar las siempre jugosas ofertas económicas culés.

El primero en poner rumbo al Mediterráneo fue Ramón Rivas. En 1996. Desde entonces, la operación se ha repetido una docena de veces. La obsesión blaugrana por llevarse a todo aquel que despunta en la capital alavesa es tal, que no es raro bromear con que este o aquel jugador estará en el Palau cada vez que realiza un buen encuentro. ¿A qué ya has oído lo de que Timma se va el año que viene? Chanzas de cabecera alimentadas por rumores continuos. Este verano hemos visto como Shengelia firmaba un día por el Real Madrid o al siguiente por el Barcelona y viceversa.

Al portorriqueño le siguió Marcelo Nicola al curso siguiente. Este caso dio bastante más que hablar, ya que fue la segunda parte de la parte contratante de la marcha de Manel Comas hacia el banquillo del Palau. Él mismo diría después que fue el mayor error de su carrera. Solo le dejaron trabajar once semanas antes de cortarle. Claro que la tentación de sustituir a alguien como Aíto García Reneses haría sucumbir a cualquiera.

Sí. Los entrenadores también están entre los oscuros objetos de deseo blaugrana. Comas, Dusko y ahora Alonso han lucido corbata en ambas áreas técnicas. Sito se estrena este viernes. Complicada tarea, tras una era Bartzokas que no cumplió ninguna de las expectativas. Ah, que Ivanovic regresó a Vitoria tras una experiencia no muy satisfactoria. El puente aéreo, comenzaba a tener dos direcciones.

Entre los que se visten de corto, tras la venta de Nicola llegó la de Ukic (2006) y la de Mickeal (2009). El genial alero estadounidense es el que mejor suerte ha corrido en Barcelona. El más talentoso de los jugadores traspasados, seguramente. Tras un primer año en Breogán, en el que se tiraba hasta las zapatillas y asustaba con sus anotaciones, Mickeal recaló en Vitoria. Allí abrazó la filosofía duskiana del dar cera, pulir cera, también conocida como trabajar, trabajar y volver a trabajar. Con ella bajó su anotación, pero se disparó de manera exponencial su peso en el equipo. Bajo la cúpula ganó una Liga, una Copa y una Supercopa. De blaugrana sumó, además, la Euroliga, otras dos Ligas ACB, tres Copas y tres Supercopas.

En nuestra década, el trasvase Zadorra-Llobregat aumentó el caudal. El continuo goteo de fichajes se tornó un río con la salida de Huertas, Ribas, Oleson, Lampe, Pleiss, Dorsey... . El paulista regresaba a tierras catalanas tras su paso por Bilbao Basket y Baskonia para suplir, en el Barça, la marcha de Ricky Rubio a la NBA. Precisamente la eclosión del base del Masnou había sido una de las circunstancias que influyó en su salida del Joventut.

Capítulo distinto es la singladura de Ribas, que dejó Vitoria en 2012 y no llegó a Barcelona hasta 2015. Pau Ribas nunca fue traspasado de Baskonia al Barcelona por lo que no entra en los casos que repasa este artículo. El jugador de Badalona se fue al Valencia Basquet, con el que ganó una Copa Uleb, y después decidió fichar por los catalanes. Aunque como será de la partida en este arranque liguero -tras la dura lesión que sufrió el curso pasado- es inevitable recordar su pasado baskonista. Con Renfroe ha pasado algo de ese estilo. Temporero en Baskonia, fue temporero en Barcelona dos años más tarde. O Dorsey, que en sus eternos devaneos ha vestido la elástica azulgrana antes que la blaugrana (cosa que ha hecho en dos etapas) pasando por los clubes europeos o americanos durante el tiempo que han soportado sus carácter.

Aunque los casos que más recuerda el gran público, por seguidos y recientes, son los de Oleson, Lampe o Pleiss. El de Alaska y el polaco se fueron en 2013. Ambos comparten además un efímero paso por el Real Madrid. De hecho, Oleson llegó a Vitoria en la operación que mandó a Vidal y Prigioni a la zona blanca. El pívot tras dos años irregulares se fue al Besiktas. El tirador ha firmado este verano por el UCAM Murcia y sigue en la ACB.

Como sigue Pleiss, ahora enrolado en el Valencia, que regresa a España tras intentarlo en la NBA. El germano se suponía dejaba la capital alavesa para saltar el charco. Fue al retrasarse esa operación cuando recaló en Barcelona.

Otro regreso a la Liga es el de Heurtel. El francés no acaba de convertirse en la estrella que se considera, por más que los números avalen sus pretensiones. La pasión turca, en la que se ha dado rienda suelta a su gusto por monopolizar los ataques, no ha sido mejor que su etapa en Vitoria. Brilla él, pero a un base se le supone el sacrificio personal con tal de hacer ganar a su equipo. Y la 'fraternité' no aparece en las primeras páginas en su libro de jugadas. Veremos que pasa a las órdenes de Sito. A Estambul viajó en el equipaje de mano de Perasovic, otro exbaskonista. Al que algún día podrían querer fichar en Barcelona. Quién sabe.

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