Una oportunidad perdida

Timma pone un tapón a Fabien Causeur./Chema Moya
Timma pone un tapón a Fabien Causeur. / Chema Moya

El dardo letal de Rudy Fernández hace añicos la labor de un Baskonia que perdonó al Madrid

Carlos Pérez de Arrilucea
CARLOS PÉREZ DE ARRILUCEA

El baloncesto jugado al filo, ese arte que ha sabido bordar en tantos encuentros durante la presente temporada, mostró su reverso más desagradable al Baskonia para caer fulminado en la cancha del Real Madrid. De acariciar el triunfo con la yema de los dedos a caer fulminado en dos acciones letales resueltas en los segundos finales. Del aclarado que ejecutó Tornike Shengelia tras el saque de fondo a 22 segundos del cierre, resuelto con un gancho de derechas que no logró seducir al aro rival al golpe de instantáneo que aupó a los merengues al triunfo. Luka Doncic logra romper la defensa de Matt Janning, envía al balón a las manos de un Rudy Fernández situado en la esquina tras la línea de tres puntos. Finta de tiro del balear a la que entra Jayson Granger, bote, paso lateral y un lanzamiento en suspensión que hace que la bola entre limpia en la cesta azulgrana.

El dardo letal de Rudy apenas dejaba al Baskonia tres segundos para la reacción. Ya no había posibilidad alguna, el cuadro vitoriano caía golpeado después de un partido laborioso, cincelado a golpe de esfuerzo y pizarra por parte de ambos entrenadores. El tipo de duelo que se resuelve en detalles tan minúsculos como capitales.

Demasiadas pérdidas

El Baskonia, que con tanto ahínco había remado para sumar su novena victoria continental, entró en colapso en los cinco minutos finales. Tras situarse con una ventaja de ocho puntos (64-72, minuto 35), cayó en la trampa zonal de la que echó mano Pablo Laso en un intento de recuperar terreno. La celada no fue leía de la mejor manera en las filas azulgranas. Luca Vildoza, hasta entonces el base más solvente en los visitantes, entró en barrena para incurrir en una serie de pérdidas de balón que frenaron en seco a su equipo. Para entonces, el choque se libraba a golpes, con un criterio arbitral que tendía a silenciar los contactos excesivos. El cambio al timón con la entrada de Jayson Granger apenas varió el panorama de un Baskonia bloqueado. Felipe Reyes y Trey Thompkins terminaron de imponerse bajo los aros, Luka Doncic hizo su labor desde la línea de tiros libres y Rudy Fernández firmó la sentencia final de un conjunto azulgrana que encajó un parcial de 11-1 mortífero en el tramo final. Faltó comprensión de la situación de partido en los minutos decisivos, la pizca de serenidad que aún no puede dar Luca Vildoza, pero que tampoco terminan de aportar los veteranos que le acompañan en el puesto de base.

75 Real Madrid

Causeur (13), Campazzo (3), Taylor (2), Thompkins (13) y Tavares (11) -equipo inicial-, Rudy (12), Doncic (12), Reyes (4), Maciulis y Carroll (5).

73 Baskonia

Timma (5), Voigtmann (10), Janning (10), Granger (7) y Shengelia (9) -equipo inicial-, Vildoza (8), Huertas, Beaubois (18), Diop, Poirier (4), Jones (2) y Garino.

parciales.
18-17, 16-17, 25-27 y 16-12.
árbitros.
Robert Lottermoser (ALE), Elias Koromilas (GRE) y Arturas Sukys (LIT). Sin eliminados.
incidencias.
Partido correspondiente a la decimoctava jornada de la Euroliga disputado en el Palacio de Deportes (WiZink Center) de Madrid ante 10.075 espectadores.

Ambos con sus propias razones, el Baskonia y el Real Madrid demostraron que son equipos con la gasolina justa, necesitados de administrar sus fuerzas para afrontar un calendario implacable. En las filas azulgranas, Luca Vildoza irrumpió de nuevo en escena para reivindicar su puesto en el escalafón. Esta vez no hubo problemas médicos de por medio. El argentino adelantó a Marcelinho Huertas en la rotación de bases en un movimiento que podría marcar tendencia en los próximos partidos. Con el joven albiceleste en cancha, el Baskonia supo fluir en una primera parte en la que los azulgranas vivieron momentos de dominio claro en el marcador. Vildoza no solo supo marcar el tempo de juego, se esforzó en mantener a raya en defensa a un Luka Doncic enfadado con el arbitraje e incómodo. También aportó amenaza exterior para aliarse con un Rodrigue Beaubois veloz en las transiciones. Ambos apuntalaron la primera ventaja clara de los vitorianos (24-31, minuto 16), la misma que se esfumó con el relevo al timón de Marcelinho Huertas y que dio paso a un parcial de 8-3 que mandó el duelo al descanso con un 34-34.

La estadística

El Baskonia volvió a cargar de la mano de un notable acierto exterior. La intimidación de un gigante XXL como Walter Tavares alejó al Baskonia hacia más allá de la línea de 6,75, la misma distancia desde la que el conjunto de Laso plantaba cara al acierto rival. El tercer cuarto fue duelo cerrado de francotiradores, ganado por la mínima por Beaubois y Janning, pero que se encontraba con un contrapunto decisivo con la aportación de un Tavares que ayudó a sobrevivir al Real Madrid. Los hombres de Pedro Martínez cerraron el tercer capítulo con una ventaja ligera (59-61) y con la sensación de que el rival aún guardaba ases en la manga. Renunció Pablo Laso a Walter Tavares en el cuarto final, en una apuesta más dinámica que podía abrir alguna grieta interior para os hombres altos azulgranas. Parecía un suicidio cuando el Baskonia volvió a poner tierra de por medio con ese esperanzador 64-72 a cinco minutos del cierre. Llegó entonces la defensa en zona y esa sensación de maratoniano muy escaso de fuerzas cuando tiene ante sus ojos la recta de llegada.

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